El ritmo de esta jornada capitular es semejante al de las anteriores: se pasa al examen de los asuntos propuestos en el Instrumentum laboris, tanto en asamblea plenaria como en los cetos regionales. El tema objeto de la reflexión de hoy es la formación, que representa una prioridad que nuestra Orden se ha planteado en los últimos diez años.
No se trata, por supuesto, de un trabajo terminado, pero se sigue insistiendo en este aspecto tan importante de nuestra vida; es desde este punto de vista como hay que entender el esfuerzo por mejorar los instrumentos comunes de formación, como el Discipulado franciscano y la Ratio studiorum. Los capitulares están analizando con detalle el trabajo realizado por las comisiones que han trabajado en la revisión de estos importantes documentos, para llegar a una aprobación definitiva de los mismos.
Alegra nuestro almuerzo de hoy la presencia de mons. Domenico Sorrentino, obispo de Asís, quie nos espera mañana por la mañana en el obispado para un rato de convivencia fraterna. Por la tarde llega también el primero de nuestros hermanos obispos, esperados para la solemne concelebración eucarística del domingo que viene. Se trata de fray João Mamede Filho, obispo auxiliar de São Paulo de Brasil. Después de la cena, el “Comité recreativo del Capítulo general” presenta un espectáculo casero titulado Notas de fraternidad, que consiste en un amplio repertorio de cantos regionales italianos, unas divertidas representaciones y algún juego de grupo. Todo acompañado con dulces exquisitos y un vaso de buen vino.
¡Ecce quam bonum et quam iucundum habitare fratres in unum!