Instrumentum laboris

Esti­ma­dos her­ma­nos:

En pre­pa­ra­ción al Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio, les pre­sen­ta­mos el tex­to man­da­do a los capi­tu­la­res como Ins­tru­men­tum labo­ris. Les pedi­mos acom­pa­ñar este even­to con la ora­ción y la lec­tu­ra, la refle­xión y el estu­dio de las Cons­ti­tu­cio­nes revi­sa­das.
Como de cos­tum­bre, el tex­to vie­ne pre­sen­ta­do en tres colum­nas, de modo que sea posi­ble rea­li­zar la con­fron­ta­ción con las Cons­ti­tu­cio­nes vigen­tes y al mis­mo tiem­po mirar, en la ter­ce­ra colum­na, las moti­va­cio­nes de los cam­bios intro­du­ci­dos.
El tex­to revi­sa­do de las Cons­ti­tu­cio­nes es el fru­to de diez años de tra­ba­jo, el cual será eva­lua­do, exa­mi­na­do y ana­li­za­do en el Capí­tu­lo extra­or­di­na­rio del 24 de julio al 26 de agos­to en Nemi, una de las Coli­nas Alba­ni en los alre­de­do­res de Roma. El tex­to refle­ja la expre­sión de toda la Orden: Frai­les, Capí­tu­los con­ven­tua­les, Fede­ra­cio­nes, Comi­sión inter­na­cio­nal, Comi­té de cano­nis­tas, Defi­ni­to­rio gene­ral y Comi­té eje­cu­ti­vo; todos han apor­ta­do su pro­pia con­tri­bu­ción. El tex­to final es el resul­ta­do de un lar­go pro­ce­so de cola­bo­ra­ción de todos. Es real­men­te un fru­to madu­ro de toda la Orden.
Les desea­mos una pro­ve­cho­sa lec­tu­ra y una refle­xión ilu­mi­na­da por la Regla, nues­tra for­ma de vida evan­gé­li­ca. Los invi­ta­mos a visi­tar fre­cuen­te­men­te esta pági­na, antes y duran­te el Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio, para reco­rrer jun­tos el camino de la fra­ter­ni­dad y de la soli­da­ri­dad.

El Comi­té eje­cu­ti­vo [CERC]

  • Como ya anun­cia­do en la car­ta de indic­ción del Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio (car­ta del 06 de enero del 2018) y en con­so­nan­cia con los Esta­tu­tos gene­ra­les vigen­tes (cfr. n. § 2), el pre­sen­te Ins­tru­men­tum Labo­ris para el Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio es envia­do a los Capi­tu­la­res, de tal mane­ra que estos pue­dan cono­cer­lo pre­via­men­te.
  • Por gra­cia del Espí­ri­tu San­to, luz y amor del Padre y don del Señor Resu­ci­ta­do, desea­mos que la Orden reci­ba de este Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio 2018, un nue­vo impul­so y nue­vos bríos gra­cias a la refle­xión en común sobre la misión y la iden­ti­dad de la Orden en el segui­mien­to de Jesu­cris­to, Señor de la vida, que –como dice la litur­gia- “murien­do ha des­trui­do la muer­te”.
  • El lar­go camino de revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes, dos sexe­nios, está lle­gan­do a su con­clu­sión con los tra­ba­jos de la sesión capi­tu­lar. Lle­gue nues­tro agra­de­ci­mien­to a todas las Comu­ni­da­des de la Orden que, a tra­vés de su par­ti­ci­pa­ción, han con­tri­bui­do a hacer más ‘nues­tras’ y más ade­cua­das a la con­cre­ción de nues­tra vida en los diver­sos con­tex­tos en que vivi­mos y desa­rro­lla­mos nues­tro minis­te­rio, las Cons­ti­tu­cio­nes. Damos un agra­de­ci­mien­to espe­cial a los miem­bros de la Comi­sión Inter­na­cio­nal para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes (CIRC), a los Juris­tas del Comi­té ad hoc, y, sobre­to­do, a los miem­bros del Comi­té Eje­cu­ti­vo para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes (CERC), que por más de 10 años han tra­ba­ja­do con sabi­du­ría, com­pro­mi­so y gene­ro­si­dad en la revi­sión de los tex­tos, toman­do en cuen­ta las indi­ca­cio­nes de las Comu­ni­da­des, las Juris­dic­cio­nes y las Fede­ra­cio­nes de la Orden.
  • Los tra­ba­jos de revi­sión de los Esta­tu­tos gene­ra­les se encuen­tran, como pro­ba­ble­men­te saben, en fase avan­za­da: actual­men­te, el borra­dor ya revi­sa­do está sien­do tami­za­do por las Asam­bleas de las Fede­ra­cio­nes.
  • El tex­to base del pre­sen­te Ins­tru­men­tum Labo­ris es el ita­liano, por deseo del Capí­tu­lo gene­ral del 2013, pero tam­bién com­pren­de las tra­duc­cio­nes en las otras len­guas ofi­cia­les de la Orden.
  • Ha sido adop­ta­do un esque­ma de pre­sen­ta­ción sim­ple y uni­for­me, en tres colum­nas, ya expe­ri­men­ta­do en los tra­ba­jos en las Comu­ni­da­des, para favo­re­cer la revi­sión capi­tu­lar: la pri­me­ra colum­na repor­ta el tex­to en vigor, la segun­da el tex­to pro­pues­to, la ter­ce­ra las expli­ca­cio­nes de los cam­bios pro­pues­tos.
  • El Con­se­jo de pre­si­den­cia del Capí­tu­lo gene­ral pro­pon­drá a la Asam­blea capi­tu­lar el modus pro­ce­den­di para la dis­cu­sión y las deli­be­ra­cio­nes capi­tu­la­res.

Roma, 25 Abril 2018
Minis­tro gene­ral con el Defi­ni­to­rio

  • Estu­dios pre­li­mi­na­res enco­men­da­dos por la Jun­ta Eje­cu­ti­va para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes (noviem­bre 2008-diciem­bre 2012);
  • El pri­mer borra­dor pre­pa­ra­do por la Jun­ta Eje­cu­ti­va para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes (sep­tiem­bre 2013-enero 2017);
  • Veri­fi­ca­ción hecha por la Comi­sión Inter­na­cio­nal para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes y la Jun­ta para la Coor­di­na­ción del Pro­yec­to sexe­nal (abril 2014-octu­bre 2016);
  • El pri­mer borra­dor revi­sa­do y apro­ba­do por el Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio (mayo 2014-diciem­bre 2016);
  • Estu­dia­do en los Capí­tu­los con­ven­tua­les de la Orden, con c. 40% de par­ti­ci­pa­ción (julio 2014-mar­zo 2017);
  • Un segun­do borra­dor pre­pa­ra­do por la Jun­ta Eje­cu­ti­va para la Revi­sión de las Cons­ti­tu­cio­nes (enero 2015-octu­bre 2017);
  • El segun­do borra­dor revi­sa­do y apro­ba­do por el Minis­tro gene­ral y su Defi­ni­to­rio (sep­tiem­bre-diciem­bre 2017);
  • La redac­ción de la ver­sión ita­lia­na (la ofi­cial) (octu­bre 2017-enero 2018);
  • Veri­fi­ca­ción hecha por una Jun­ta de cano­nis­tas nom­bra­da por el Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio para la con­for­mi­dad con el Códi­go de Dere­cho Canó­ni­co (enero 2018).
  • Acti­vi­da­des misio­ne­ras: son todas las acti­vi­da­des pas­to­ra­les y manua­les rea­li­za­das por los her­ma­nos, y no sólo la mis­sio ad gen­tes.
  • Altius mode­ra­men: Es una expre­sión jurí­di­ca lati­na que encon­tra­mos en el canon 303 del Códi­go de Dere­cho Canó­ni­co: “Se lla­man órde­nes ter­ce­ras, o con otro nom­bre ade­cua­do, aque­llas aso­cia­cio­nes cuyos miem­bros, vivien­do en el mun­do y par­ti­ci­pan­do del espí­ri­tu de un ins­ti­tu­to reli­gio­so, se dedi­can al apos­to­la­do y bus­can la per­fec­ción cris­tia­na bajo la alta direc­ción de ese ins­ti­tu­to”. En el caso espe­cí­fi­co, la Orden Fran­cis­ca­na Seglar se halla bajo la alta direc­ción espi­ri­tual y pas­to­ral de los Minis­tros gene­ra­les de la Pri­me­ra Orden.
  • Ani­ma­ción: el con­jun­to de ini­cia­ti­vas, lle­va­das a cabo por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes y Secre­ta­ria­dos, orien­ta­das a impli­car a los her­ma­nos en el cre­ci­mien­to de la vida espi­ri­tual y fra­ter­na y en la misión.
  • Arti­cu­la­ción: sub­di­vi­sión de un dis­cur­so o de una reali­dad en varias par­tes, sin com­pro­me­ter la uni­dad.
  • Cir­cuns­crip­ción: Pro­vin­cia o Cus­to­dia en nues­tra Orden.
  • Con­fe­ren­cia: asam­blea de los Minis­tros, Cus­to­dios, Dele­ga­dos y res­pon­sa­bles de las misio­nes, en la que sólo los Minis­tros y Cus­to­dios tie­nen dere­cho de voto.
  • Con­ven­tua­li­dad: asen­ta­do que la fra­ter­ni­dad y la mino­ri­dad son los valo­res fun­da­men­ta­les del fran­cis­ca­nis­mo, la con­ven­tua­li­dad ha acen­tua­do his­tó­ri­ca­men­te estos dos aspec­tos caris­má­ti­cos a la luz de las exi­gen­cias y de los desafíos de los tiem­pos: ha orga­ni­za­do la vida de ora­ción, la vida fra­ter­na, el Capí­tu­lo con­ven­tual, el sen­ti­do de fami­lia, la par­ti­ci­pa­ción acti­va, el com­par­tir y la corres­pon­sa­bi­li­dad de los her­ma­nos, y la for­ma­ción de los her­ma­nos; ha intro­du­ci­do a los her­ma­nos en el espí­ri­tu de ser­vi­cio en las ciu­da­des, favo­re­cien­do la jus­ti­cia, la paz y la recon­ci­lia­ción; ha acom­pa­ña­do a los emi­gran­tes en los diver­sos con­ti­nen­tes y defen­di­do a las pobla­cio­nes indí­ge­nas; ha cami­na­do con la Igle­sia y con los hom­bres del pro­pio tiem­po; ha pro­mo­vi­do la cul­tu­ra; ha dia­lo­ga­do con las diver­sas cul­tu­ras; etc.
  • Espí­ri­tu de Asís: se refie­re sobre todo al valor sim­bó­li­co de Asís y a la pro­mo­ción de una espi­ri­tua­li­dad que impli­ca a los her­ma­nos y a todos los hom­bres de bue­na volun­tad a puri­fi­car el cora­zón del pre­jui­cio, del odio, de la ene­mis­tad, de los celos y de la envi­dia; a vivir en espí­ri­tu de fra­ter­ni­dad y soli­da­ri­dad; a tra­ba­jar por la paz con el pen­sa­mien­to y la acción, con la men­te y el cora­zón, con la con­cien­cia de los pro­pios lími­tes huma­nos y con el reco­no­ci­mien­to de que la paz es siem­pre un don de Dios; a favor del diá­lo­go ecu­mé­ni­co e inter­re­li­gio­so; a prac­ti­car la aco­gi­da y la cola­bo­ra­ción; a res­pe­tar y sal­va­guar­dar la crea­ción; a tra­ba­jar por la jus­ti­cia y los dere­chos huma­nos; etc.
  • Fede­ra­ción: asam­blea de los Minis­tros, Cus­to­dios, Dele­ga­dos y res­pon­sa­bles de las misio­nes, en la que todos tie­nen dere­cho de voto.
  • Fra­ter­ni­dad local: los her­ma­nos de fami­lia en un con­ven­to.
  • Incul­tu­ra­ción: anun­cio e inser­ción del Evan­ge­lio y del cris­tia­nis­mo en las diver­sas cul­tu­ras.
  • Incul­tu­ra­li­dad: rela­ción, diá­lo­go e inter­ac­ción entre suje­tos o gru­pos per­te­ne­cien­tes a cul­tu­ras diver­sas.
  • Ins­tan­cia supe­rior: res­pec­to al Guar­dián la ins­tan­cia supe­rior es el Cus­to­dio o el Minis­tro pro­vin­cial; res­pec­to al Cus­to­dio pro­vin­cial, la ins­tan­cia supe­rior es el Minis­tro pro­vin­cial; res­pec­to al Minis­tro pro­vin­cial y al Cus­to­dio gene­ral es el Minis­tro gene­ral; res­pec­to al Minis­tro gene­ral es la San­ta Sede.
  • Misión: con este tér­mino se entien­de no sólo la mis­sio ad gen­tes, sino tam­bién el tes­ti­mo­nio de vida evan­gé­li­co-fran­cis­ca­na y todas las acti­vi­da­des pas­to­ra­les y manua­les rea­li­za­das por los her­ma­nos, por el Con­ven­to, por la Pro­vin­cia o por la Orden.
  • Mul­ti­cul­tu­ra­li­dad: coexis­ten­cia y con­vi­ven­cia de diver­sas cul­tu­ras en el mis­mo espa­cio geo­grá­fi­co-social.
  • Pala­bras cas­tas: metá­fo­ra usa­da por San Fran­cis­co para indi­car pala­bras res­pe­tuo­sas y ama­bles.
  • Plu­ri­cul­tu­ra­li­dad: Pre­sen­cia y reco­no­ci­mien­to de las diver­sas cul­tu­ras pre­sen­tes en la socie­dad, en la Igle­sia, en una deter­mi­na­da área geo­grá­fi­ca, en la Orden, en la Pro­vin­cia, en el Con­ven­to.
  • Reli­gio­si­dad popu­lar: Todas las prác­ti­cas de pie­dad, las devo­cio­nes y los sím­bo­los reli­gio­sos a tra­vés de los cua­les el cris­tia­nis­mo se encar­na en las diver­sas cul­tu­ras, es vivi­do por el pue­blo y se mani­fies­ta en él.
  • Sub gra­vi: el peca­do en mate­ria de los votos es gra­ve cuan­do coin­ci­den las tres con­di­cio­nes clá­si­cas: mate­ria gra­ve, adver­ten­cia total y con­sen­ti­mien­to volun­ta­rio.

Fuentes Franciscanas

Escri­tos de San Fran­cis­co

  • Adm—Admo­ni­cio­nes
  • AlD—Ala­ban­zas al Dios Altí­si­mo
  • AlHor—Ala­ban­zas que se han de decir en todas las horas
  • Cánt—Cán­ti­co de las Cria­tu­ras
  • CtaAnt—Car­ta al her­mano Anto­nio
  • 2CtaF—Car­ta a los Fie­les, segun­da redac­ción
  • CtaM—Car­ta a un Minis­tro
  • CtaO—Car­ta a toda la Orden
  • OfP—Ofi­cio de la Pasión del Señor
  • Rb—Regla Bula­da (1223)
  • Rnb—Regla no Bula­da (1221)
  • SalVM—Salu­do a la Bien­aven­tu­ra­da Vir­gen María
  • Sal­Vir—Salu­do a las Vir­tu­des
  • Test—Tes­ta­men­to de S. Fran­cis­co de Asís
  • Ult­Vol—Últi­ma Volun­tad de S. Fran­cis­co de Asís

Escri­tos de San­ta Cla­ra

  • RCl—Regla de las Her­ma­nas Pobres

Otras fuen­tes

  • 1Cel—Vida Pri­me­ra de San Fran­ces­co, de Tomás de Celano
  • 2Cel—Vida Segun­da de San Fran­cis­co, de Tomás de Celano
  • Flor— Flo­re­ci­llas de S. Fran­cis­co
  • LMLeyen­da Mayor, de San Bue­na­ven­tu­ra

Documentos eclesiásticos

  • CCEOCódi­go de los Cáno­nes de las Igle­sias Orien­ta­les (1990)
  • CICCódi­go de Dere­cho Canó­ni­co (1983)
  • CVCari­tas in Veri­ta­te, Car­ta Encí­cli­ca del Papa Bene­dic­to XVI
  • DVDei Ver­bum, Cons­ti­tu­ción Dog­má­ti­ca del Con­ci­lio Vati­cano II
  • EGEvan­ge­lii Gau­dium, Exhor­ta­ción Apos­tó­li­ca del Papa Fran­cis­co
  • ENEvan­ge­lii Nun­tian­di, Exhor­ta­ción Apos­tó­li­ca del Papa Pablo VI
  • LGLumen Gen­tium, Cons­ti­tu­ción Dog­má­ti­ca del Con­ci­lio Vati­cano II
  • NAe—Nos­tra Aeta­te, Decla­ra­ción del Con­ci­lio Vati­cano II
  • NMINovo Millen­nio Ineun­te, Car­ta Apos­tó­li­ca del Papa Juan Pablo II
  • OTOpta­tam Totius, Decre­to del Con­ci­lio Vati­cano II
  • RMRedem­pto­ris Mis­sio, Car­ta Encí­cli­ca del Papa Juan Pablo II
  • PCPer­fec­tae Cari­ta­tis, Decre­to del Con­ci­lio Vati­cano II
  • SCSacro­sanc­tum Con­ci­lium, Cons­ti­tu­ción del Con­ci­lio Vati­cano II
  • VCVita Con­sa­cra­ta, Exhor­ta­ción Apos­tó­li­ca del Papa Juan Pablo II
  • VDVer­bum Domi­ni, Exhor­ta­ción Apos­tó­li­ca del Papa Bene­dic­to XVI
  • ¡El borra­dor de las Cons­ti­tu­cio­nes revi­sa­das cuen­ta 346 citas!
  • 145 pro­vie­nen de los escri­tos de San Fran­cis­co y 18 de las demás Fuen­tes fran­cis­ca­nas.
  • El Capí­tu­lo I (Prin­ci­pios), el Capí­tu­lo II (Vida espi­ri­tual) y el Capí­tu­lo III (Vida fra­ter­na) están mayor­men­te influen­cia­dos por las Fuen­tes fran­cis­ca­nas.
  • 113 pro­vie­nen del dere­cho canó­ni­co.
  • El Capí­tu­lo V (For­ma­ción) y el Capí­tu­lo VI (Gobierno) tie­nen mayor influen­cia del dere­cho canó­ni­co.
  • 33 pro­vie­nen del magis­te­rio papal, 14 de los docu­men­tos del Con­ci­lio Vati­cano II, 12 de la Sagra­da Escri­tu­ra, 9 de los docu­men­tos de los dicas­te­rios vati­ca­nos y 2 de los docu­men­tos de la Orden.
  • El Capí­tu­lo IV (Misión) tie­ne mayor influen­cia de la teo­lo­gía.
  1. El núme­ro romano segui­do da una letra (I-a) se refie­re a las Intro­duc­cio­nes espi­ri­tua­les de los seis capí­tu­los.
  2. Los núme­ros ára­bes (17,4) se refie­ren a los artícu­los ey a los pará­gra­fos corres­pon­dien­tes.
  3. El aste­ris­co (*) remi­te a voces análo­gas.

A

  • Abs­ti­nen­cia: de los actos con­tra­rios a la cas­ti­dad, 24,2; volun­ta­ria, 52,1;
  • Aco­gi­da (Hos­pi­tal­dad): tra­to de la fra­ter­ni­dad, 1,2; a los miem­bros de la Fami­lia Fran­cis­ca­na, 66,4; a otros hués­pe­des, 66,4;
  • Acolitado/Lectorado: pro­ce­so de ins­ti­tu­ción del a./l., 169;
  • Acti­vi­dad apos­tó­li­ca (*Misión): uni­da a la con­tem­pla­ción, 2; obe­dien­cia y a. a., 13,3; cas­ti­dad y a. a., 25,1; coor­di­na­da en Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 31,2; esta­tu­tos espe­cia­les para la a.a. común en la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,4; pro­mo­vi­da por el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; pro­gra­ma­da y veri­fi­ca­da en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes dis­po­ni­bles para la a.a., 58,1; la a.a. per­so­nal, 58,2; asu­mi­da en con­cor­dia y coope­ra­ción, 92,1; asig­na­da, coor­di­na­da, ani­ma­da por los Minis­tros, Cus­to­dips, Guar­dia­nes, 92,1; pro­yec­ta­da y rea­li­za­da por la fra­ter­ni­dad, uni­da y crea­ti­va, 92,3; apro­ba­da y coor­di­na­da por la fra­ter­ni­dad local, 92,4; en sin­to­nía con el pro­gra­ma pas­to­ral de la cir­cuns­crip­ción, 92,4; varias for­mas de misión. 93,1; a. a. y trans­for­ma­ción, 94; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; en la parro­quia, 100,1; con los movi­mien­tos ecle­sia­les, 103,1; exa­mi­na­das y asu­mi­das por los Capí­tu­los, 111; con­for­me al caris­ma fran­cis­cano, a las direc­tri­ces de la Igle­sia uni­ver­sal y par­ti­cu­lar, 111; nue­vas for­mas de a. a. que mani­fies­ten mejor el aspec­to pro­fé­ti­co de la fra­ter­ni­dad, 111; guia­das, ani­ma­das y coor­di­na­das por los Minis­tros y Cus­to­dios, 112,2; comu­nes de las cir­cuns­crip­cio­nes, 113,2; coor­di­naas en el Con­ven­to por el Guar­dián, 114,1; asu­mi­das por el Capí­tu­lo con­ven­tual, 114,2; rela­cio­nes sobre la a. a.  dis­cu­ti­das en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 114,2; con­ven­cio­nes escri­tas, 114,3; ase­gu­rar un núme­ro sufi­cien­te de her­ma­nos cua­li­fi­ca­dos, 115,3; suje­tos a la visi­ta y a la correc­ción del Minis­tro o Cus­to­dio, 116,2; suje­tos a la vigi­lan­cia del Guar­dián, 116,2; suje­tos a la auto­ri­dad ecle­siás­ti­ca o civil com­pe­ten­te, 116,2; la misión de los her­ma­nos en el mun­do, 119,2; pro­gra­ma­da en las nue­vas cul­tu­ras y ambien­tes sociales,124,1; apos­to­la­do, 143,1; en el post-novi­­cia­­do, 158;
  • Admi­nis­tra­ción de bie­nes: los pro­fe­sos tem­po­ra­les cedan la admi­nis­tra­ción de los bie­nes, 15,1; la a. en gene­ral, 80; los res­pon­sa­bles prin­ci­pa­les de la a. de los b. son los Capí­tu­los, 81,1; la rela­ción del ecó­no­mo, 81,2; la a. sea uni­ca, 83,1; toda la a. al ecó­no­mo y al exac­tor, 83,2; sus com­pe­ten­cias, 85; efec­to de los actos, 87,1; fue­ra de la Orden, 87,2; vio­la­ción o daño, 87,3; de los bie­nes de la parro­quia, 118,6;
  • Ale­gría: una carac­te­rís­ti­ca de la fra­ter­ni­dad, 1,2; en las rela­cio­nes fra­ter­nas, 25,2; el ser­vi­cio a los pobre­si, 49,2; en la mesa común y en los momen­tos de dis­ten­sión, 65,2; como la evan­ge­li­za­ción, 89; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,1;
  • Ale­ja­dos: los hema­nos se acer­quen con cari­dad a los a. de la fe, de laprác­ti­ca o de la vida cris­tia­na, 98,1;
  • Ami­gos espi­ri­tua­les: debe­res de gra­ti­tud con los a.e., 69,1; ora­ción por los difun­tos, 71,1; sufra­gio men­sual, 71,4; sufra­gio anual, 71,5;
  • Ani­ma­ción voca­cio­nal: la impor­tan­cia en las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; la ora­ción por la a. v., V-d y 139,2; agra­de­ci­mien­to por el don de la voca­ción, 139,1; el tes­ti­mo­nio gozo­so, 139,1; carac­te­rís­ti­cas del acom­pa­ña­mien­to al voca­cio­na­do, 139,3; her­ma­nos idó­neos para la pas­to­ral juve­nil y la a. v., 139,4; ini­cia­ti­vas con las igle­sias par­ti­cu­la­res y la Fami­lia Fran­cis­ca­na, 139,5; entre los jóve­nes que fre­cuen­tan nues­tros ins­ti­tu­tos e igle­sias, 140;
  • Arrien­do: de los bie­nes, 81,3;
  • Asce­sis: a. y cas­ti­dad, 25,3; estu­dio y a., 106,1; for­ma­ción y a., 137,4;
  • Ase­so­ra­mien­to (Escu­cha): deber de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,1; antes de la erec­ción, divi­sión, unión, fusión, supre­sión de la Pro­vin­cia y la Cus­to­dia gene­ral, 32,1; antes de la supre­sión de la Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,5; del Capí­tu­lo con­ven­tual, antes de la erec­ción y supre­sión de la casa filial, 33,3; los intere­sa­dos, antes de la supre­sión del Con­ven­to, 33,4; el Ordi­na­rio del lugar, antes de la supre­sión del Con­ven­to, 33,4; al Con­se­jo local de la OFS, antes del nom­bra­mien­to del asis­ten­te espi­ri­tual, 74,3; a las comi­sio­nes pas­to­ra­les de los Minis­tros y Cus­to­dios, 112,2; del párro­co antes del nom­bra­mien­to del vica­rio parro­quial, 118,4; del Con­ven­to, antes de la pro­fe­sión tem­po­ral, 154,2; del Defi­ni­to­rio pro­vin­cial o cus­to­dial,  antes de la dimi­sión de un pro­fe­so tem­po­ral, 160,2; de los for­ma­do­res, para la pró­ro­ga de la pro­fe­sión tem­po­ral, 161,2; del Con­ven­to, al menos antes de la admi­sión a la orde­na­ción, 170,2;
  • Auto­no­mía: de las nue­vas pre­sen­cias, 125,1;
  • Auto­ri­dad: de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,2 y 59,1; ecle­siás­ti­ca o civil com­pe­ten­te para las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 116,2; su ori­gen es la San­tí­si­ma Tri­ni­daad, VI-a; de la Igle­sia sobre los her­ma­nos, VI-b; por la Igle­sia, VI-b; en el espí­ri­tu de Fran­cis­co, VI-c; la a. de los Capí­tu­los y de los Minis­tros, Cus­to­dios y Guar­dia­nes, 179; la a. supre­ma en la Orden es el Capí­tu­lo gene­ral, 180,1; la a. prin­ci­pal en la Pro­vin­cia y en sus Cus­to­dias es el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 180,2; la a. prin­ci­pal en la Cus­to­dia gene­ral es el Capí­tu­lo cus­to­dial, 180,3; del Capí­tu­lo con­ven­tual, 180,4; de los Minis­tros, Cus­to­dios y Guar­dia­nes, 181,1;
  • Ayuno: volon­ta­rio, 52,1; a. y tiem­pos peni­ten­cia­les de la Orden, 53,1;

B

  • Basí­li­ca de San Fran­cis­co: 62,1;
  • Bau­tis­mo: los Her­ma­nos por la pro­fe­sión reli­gio­sa viven la con­sa­gra­ción bau­tis­mal, 9,1; e la con­ver­sión post-bau­­ti­s­­mal, 49,1; la pro­fe­sión solem­ne regis­tra­daa, 162,2; el cer­ti­fi­ca­do de ordi­na­ción, 171;
  • Bien común: aspec­to pro­fé­ti­co de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,3; en la asig­na­ción de las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 92,1;
  • Bien inmue­ble: alie­nac­ción, cam­bio o alqui­ler del b.c., 81,3; no nece­sa­ria acu­mu­la­ción, 86,1;
  • Bien mue­ble: alie­na­ción, cam­bio o alqui­ler del b.m., 81,3; no neces­sa­ria acu­mu­la­ción, 86,1;
  • Bie­ne­cho­res: se res­pe­ten las inten­cio­nes de los bien­he­cho­res, 19; debe­res de gra­ti­tud con los b., 69,1; reco­no­ci­mien­to ofi­cial como ami­gos, 69,3; ora­ción por los b., 71,1; sufra­gio men­sual, 71,4; sufra­gio anual, 71,5;
  • Bue­na­ven­tu­ra, san-Sera­p­hi­­cum: la des­crip­ción, 129,6; el estu­dio supe­rior fran­cis­cano, 168;

C

  • Capí­tu­los (*Capí­tu­lo con­ven­tual; *Capí­tu­lo cus­to­dial; *Capí­tu­lo gene­ral; *Capí­tu­lo pro­vin­cial): deci­den sobre las nue­vas for­mas de pobre­za, 23; y efec­ti­va comu­ni­ca­ción, 56,2; ponien­do en prác­ti­ca sus deci­sio­nes, 56,3; el c. como lugar para el dis­cer­ni­mien­to, 57,1; los c. pro­mue­van la comu­nión fra­ter­na, 57,2; el c. como lugar para dis­cer­nir la volon­tad de Dios, 57,2; ver­da­de­ros res­pon­sa­bles de la admi­nis­tra­ción de los bie­nes, 81,1; la elec­ción de los ecó­no­mos y exac­to­res, 81,2; la rela­ción del res­pec­ti­vo ecó­no­mo, 81,2; el efec­to de las actas, 87,1; exa­mi­nen y asu­man com­pro­mi­sos pas­to­ra­les, 111; eli­jen nue­vas for­mas de misión y acti­vi­da­da­des, 111; la auto­ri­dad, 179; el ofi­cio y las com­pe­ten­cias, 183,1; como resuel­ve los pro­ble­mas del capí­tu­lo el Defi­ni­to­rio, 183,2; invi­ta­ción a los exper­tos, 183,3; para la vali­dez de las accio­nes capi­tu­la­res, 184,1 e 184,3; con­fie­ren los ofi­cios, 188,1;
  • Capí­tu­lo con­ven­tual (*Capí­tu­los): la par­ti­ci­pa­ción como signo de con­ven­tua­li­dad, 1,5; escu­cha­to antes de la erec­ción y supre­sión de la casa filial, 33,3; deter­mi­na que horas canó­ni­cas se cele­bran en común, 38,4; el orden de las cele­bra­cio­nes litúr­gi­cas y de las prác­ti­cas de pie­dad, 40,4; pro­gra­me la ado­ra­ción euca­rís­ti­ca en común, 42; pro­gra­me momen­tos de escu­cha, ora­ción y refle­xión de la Pala­bra de Dios, 43,4; seme­jan­te a los otros Capí­tu­los, III-h; modos de obrar del c.c., 57,3; el c.c. es la epre­sión más sig­ni­fi­ca­ti­va de la vida fra­ter­na, 57,3; el c.c. pro­mue­va la comu­nión, 57,3; el c.c. pro­mue­va el cre­ci­mien­to, 57,3; el c.c. cui­de la for­ma­ción per­ma­nen­te, 57,3; el c.c. cui­de el dis­cer­ni­mien­to comu­ni­ta­rio, 57,3; el c.c. cui­de la pro­gra­ma­ción y la revi­sión de las acti­vi­da­des, 57,3; el c.c. cui­de la revi­són de vida, 57,3; el c.c. cui­de la correc­ción fra­ter­na, 57,3; el dere­cho de par­ti­ci­pa­ción al c.c., 57,4; ins­tru­men­to de comu­nión, pro­gra­ma­ción, revi­sión, 64; esta­ble­ce el hora­rio, 64; esta­ble­ce la clau­su­ra, 66,1; abi­tual la admi­nis­tra­cón del Guar­dián, ecó­no­mo, exac­tor, 85,1; com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va, 85,3; la fra­ter­ni­dad local aprue­be las acti­vi­da­des misio­ne­ras de los her­ma­nos, 92,4; la misión de los her­ma­nos hacia los movi­mien­tos ecle­sia­les, 103,1; ayu­da al Guar­dián en la coor­di­na­ción de las activ­da­des apos­tó­li­cas, dis­tri­buir los tra­ba­jos y man­te­ner la comu­nión, 114,1; deci­de que com­pro­mi­sos asu­mir, 114,2; se dé rela­ción y se estu­die cada una de las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 114,2; los Minis­tros deben oír al c. c. para las con­ven­cio­nes escri­tas para las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 114,3; pre­sen­ta­ción perió­di­ca al c. c. de la rela­ción pas­to­ral y admi­nis­tra­ti­va de la parro­quia, 118,7; pre­sen­te al c. c. los gas­tos parro­quia­les extra­or­di­na­rios de con­si­de­ra­ble impor­tan­cia, 118,8; pro­pon­ga al c. c. las opcio­nes pas­to­ra­les parro­quia­les a lar­go pla­zo que impli­quen el ser­vi­cio de la fra­ter­ni­dad, 118,9; la par­ti­ci­pa­ción de los pro­fe­sos tem­po­ra­les, 159; seme­jan­te al pro­vin­cial, VI-j; autor­dad, 180,4; eli­ge al vica­rio, 188,2; guía el Con­ven­to, 223; el dere­cho capi­tu­lar, 225,1; su con­vo­ca­to­ria, 225,2; eli­ge los pro­pios ofi­cia­les y esta­ble­ce los encar­ga­dos, 226,1; su con­sen­ti­mien­to o con­se­jo, 226,2; de un Con­ven­to gene­ral, 227;
  • Capí­tu­lo cus­to­dial (*Capí­tu­los): eta­ble­ce la pre­sen­cia en el terri­to­rio de otra cir­cuns­crip­ción, 29,1; ana­li­ce e deci­da la impos­ta­cion gene­ral de la misión, 112,1; ela­bo­re esta­tu­tos ade­cua­dos para misio­nes par­ti­cu­la­res, 112,1; aprue­ba el direc­to­rio de for­ma­ción cus­to­dial, 130,2; la ins­ti­tu­ción de los semi­na­rios meno­res, 142,1; auto­ri­dad prin­ci­pal de la Cus­to­dia gene­ral, 180,3; pue­de exis­tir en la Cus­to­dia pro­vin­cial, 218,1;
  • Capí­tu­lo gene­ral (*Capí­tu­los): pide la inter­pre­ta­ción autén­ti­ca de la Regla a la San­ta Sede, 6,1; pro­po­ne a la San­ta Sede la apro­ba­ción y la abro­ga­ción de las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,2; da la inter­pre­ta­ción dechla­ra­ti­va de las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,3; pro­mul­ga leyes y decre­tos para la obser­van­cia de la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,4; pro­mul­gue esta­tu­tos para toda la Orden, 7,1; la erec­ción, la divi­sión, la unión, la fusión, la supre­sión de la Pro­vin­cia y la Cus­to­dia gene­ral, 32,1; la erec­ción y la supre­sión de un Con­ven­to bajo la juris­dic­ción direc­ta del Minis­tro gene­ral com­pe­te al C.g., 33,1; e San Fran­cis­co, III-h; deter­mi­ne la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va per­so­nal del Minis­tro gene­ral, 85,5; deter­mi­ne la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va per­so­nal del Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio, 85,5; y la Ratio for­ma­tio­nis,130,1; la des­crip­ción según San Fran­cis­co, VI-i; supre­ma auto­ri­dad en la Orden, 180,1; signo de comu­nión, 180,1; con­vo­ca­do por el Minis­tro gene­ral, 196,1; ordi­na­rio en Pen­te­cos­tés, 196,2; los capi­tu­la­res del c. g., 198,1; sus­ti­tu­tos de los capi­tu­la­res del c. g., 198,2; pre­si­de el Minis­tro gene­ral, 199; con­vo­ca­do por el Vica­rio gene­ral en la sede vacan­te del Minis­tro gene­ral, 203; aprue­ba los esta­tu­tos de la Cus­to­dia gene­ral, 217,2;
  • Capí­tu­lo pro­vin­cial (*Capí­tu­los): pro­mul­gue Esta­tu­tos para la pro­pia cir­cuns­crip­ción, 7,1; la esta­ble pre­sen­cia en el terri­to­rio de otra cir­cuns­crip­ción, 29,1; la erec­ción de una Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,4; la supre­sión de la Cus­to­dia pro­vin­cial com­pe­te al C.p., 32,5; la erec­ción de un Con­ven­to com­pe­te al C.p., 33,2; y San Fran­cis­co, III-h; deter­mi­ne la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va del Minis­tro provincial,85,3; deter­mi­ne la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va del Minis­tro pro­vin­cial con su Definitorio,85,3; deter­mi­ne la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va del Guar­dián y del Capí­tu­lo con­ven­tual, 85,3; ana­li­ce e deci­da la impos­ta­cion gene­ral de la misión, 112,1; ela­bo­re esta­tu­tos ade­cua­dos para misio­nes par­ti­cu­la­res, 112,1; la erec­ción o la supre­sión del post-novi­­cia­­do cir­cunss­crip­cio­nal, 129,3; aprue­ba el direc­to­rio de for­ma­ción pro­vin­cial, 130,2; la isti­tu­cion de los semi­na­rios meno­res, 142,1; la des­crip­ción según San Fran­cis­co, VI-j; auto­ri­dad prin­ci­pal en las Pro­vin­cias y sus Cus­to­dias, 180,2; eli­ge los Guar­dia­nes, 188,2; ordi­na­rio, con­vo­ca­do por el Minis­tro gene­ral, 207,1; extra­or­di­na­rio, con­vo­ca­do por el Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio, 207,2; su pre­si­den­cia, 208,1; los voca­les, 208,2; los voca­li al Capí­tu­lo extra­or­di­na­rio, 208,3; pue­de limi­tar la auto­ri­dad del Cus­to­dio pro­vin­cial, 219,3;
  • Car­gos: los ofi­cios en sen­ti­do gené­ri­co, 186,5; los car­gos se con­fie­ren por balo­tas o por nom­bra­mien­to, 188,3; los c. con­fe­ri­dos en el capí­tu­lo gene­ral duran un sexe­nio, 190,2; los c. con­fe­ri­dos por nom­bra­mien­to gene­ral pue­den tener una dura­ción deter­mi­na­da o inde­ter­mi­na­da, 190,2; los c. con­fe­ri­dos en el capí­tu­lo pro­vin­cial o cus­to­dial duran un cua­trie­nio, 190,2; los c. con­fe­ri­dos por nom­bra­mien­to pro­vin­cial o cus­to­dial pue­den tener una dura­ción deter­mi­na­da o inde­ter­mi­na­da, 190,2; de la ace­po­ta­ción de la renun­cia de los c., 193,1; nin­gún c. es ina­mo­vi­ble en la Orden, 194,1; hay ber diver­sos c. gene­ra­les para cola­bo­rar en la vida y misión de la Orden, 206;
  • Cari­dad: y la obbe­dien­za recí­pro­ca, 12,5; de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,1; en la ges­tión de los bie­nes, 16,1; que es Dios, II-c; la unión con Dios, II-l; de Cris­to, 35,3; la fra­ter­ni­dad radi­ca­da en la c. de Dio, 54,3; fra­ter­na, 54,4 y 60,1; en la admi­nis­tra­ción, 80; en la pre­di­ca­ción, 96,3; en las obras que pro­mue­ven, 108; el fin de los for­man­dos, V-h; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en la auto­ri­dad de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-c;
  • Caris­ma: la fra­ter­ni­dad y la mino­ri­dad, I-c; hecho actual en los Capí­tu­los, 57,1; man­te­ni­do vivo por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 59,1; pro­mo­vi­do en los Ins­ti­tu­tos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; en los intere­sa­dos, 75; tes­ti­mo­nia­do en la Igle­sia, 89; en la fra­ter­ni­dad y la mino­ri­dad en misión, 90,1; la misión en armo­nía, 93,3; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; en la Igle­sia local, 99; y la misión de la OFS, 103,2; y la Juven­tud Fran­cis­ca­na, 103,3; y el estu­dio, 106,1; en las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas asu­mi­das y con­fia­das a los her­ma­no­is, 111; en la misión apos­tó­li­ca de los her­ma­nos, 119,2; en la incul­tu­ra­ción, 119,2 y 122,2; en la for­ma­ción, 126,4 y 127; su estu­dio para quie­nes estu­dian fue­ra de la Orden, 128,6; el tes­ti­mo­nio de los for­ma­do­res, 131,2; hecho pro­pio por los for­ma­do­res, 132,2; c. mariano en la for­ma­ción, 137,7; trans­mi­ti­do por los for­ma­do­res, 138,1; en la for­ma­ción, 138,5; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en el novi­cia­do, 148; en el post-novi­­cia­­do, 158; en la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cis­ca­na en el post-novi­­cia­­do, 164,1; for­ma­ción caris­má­ti­ca en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Casa de for­ma­ción (*Casa común de for­ma­ción; *Novi­cia­do; *Post-novi­­cia­­do; *Pos­tu­lan­ta­do): don­de se rea­li­za la for­ma­ción, 128,1; cano­ni­ca­men­te erec­ta, 128,1; el esti­lo, 128,1; su regla­men­to, 130,3; es el cora­zón de la Orden, 131,1; el ofi­cio, la elec­ción y las com­pe­ten­cias de los for­ma­do­res en su regla­men­to, 133; la Euca­ris­tía cele­bra­da cada día, 137,2; el dere­cho capi­tu­lar, 225,1;
  • Casa común de for­ma­ción (*Casa de for­ma­ción; *Novi­cia­do; *Post-novi­­cia­­do; *Pos­tu­lan­ta­do): esta­tu­tos espe­cia­les para las casas comu­nes de la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,4; su ins­ti­tu­ción, 129,4; c. c. de f. de la Con­fe­ren­cia o la Fede­rac­ción, 129,5; su regla­men­to, 130,4;
  • Casa de oración/Eremitorio: nor­mas sobre la c.o., 45,3;
  • Casa filial: erec­ción y supre­sión de la c.f., 33,3;
  • Cas­ti­dad: según San Fran­cis­co, I-h; defi­ni­ción de la c., 24,1; abs­ten­ción de todo lo con­tra­rio a la c., 24,2; con­tri­bu­cio­nes huma­nas para la sal­va­guar­da de la c, 25,1; ayu­das espi­ri­tua­les para la sal­va­guar­da de la c., 25,2–3; com­por­ta­mien­to res­pe­tuo­so con las per­so­nas, 26,1; abu­sos con­tra la c., 26,2;
  • Cate­que­sis: en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1;
  • Cele­bra­cio­nes litúr­gi­cas: par­ti­ci­pa­ción comu­ni­ta­ria a las c.l., 65,1;
  • Cir­cuns­crip­ción: tér­mino gené­ri­co ppa­ra la Pro­vin­cia y la Cus­to­dia, 30,3;
  • Cla­ri­sas: par­te de la Fami­lia Fran­cis­ca­na, III-i; el ser­vi­cio de los her­ma­nos a las c., 73,1;  pro­mo­ver en los her­ma­nos el cono­ci­mien­to y la esti­ma del caris­ma y la misión de las c., 73,1;
  • Clau­su­ra: esta­ble­ci­da por el Capí­tu­lo con­ven­tual, 66,1;
  • Cola­bo­ra­ción: pro­me­ti­da por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,1; en for­ma­ción favo­re­ci­da en la Con­fe­ren­cia y la Fede­ra­ción, 31,2; para el eremitorio/la casa de ora­ción: 45,3; la c. favo­re­ci­da por el cli­ma de reci­pro­ca con­fian­za y aper­tu­ra, 56,2; de los her­ma­nos con los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 59,2; con la OFS, 74,1 y 103,2; con los intere­sa­dos en fran­cis­ca­nis­mo, 75; con per­so­nas de otras cul­tu­ras, con­fe­sio­nes cris­tia­nas y reli­gio­nes y con los no cre­yen­tes, 102,3; con los lai­cos, 103,1; para reco­no­cer las cau­sas estruc­tu­ra­les de injus­ti­cia, 105,2; con diver­sos tipos de escue­las, 107,1; de los Guar­dia­nes con los Minis­tros y Cus­to­dios, 112,2; pro­mo­vi­da entre las diver­sas cir­cuns­crip­cio­nes para la misión del gobierno de la Orden, 113,1; en la misión de las Con­fe­ren­cias y Fede­ra­cio­nes, 113,2; ani­ma­da por los Minis­tros y Cus­to­dios en la cir­cuns­crip­ción de la Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 113,3; de los vica­rios parro­quia­les con el párro­co, 118,5; debi­da al párro­co, 118,7; ecu­mé­ni­ca en las tie­rras de misio­nes, 123; con las Con­fe­ren­cias y Fede­ra­cio­nes en las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; de las Pro­vin­cias para los pro­ye­tos misio­ne­ros, 125,1 y 125,2; en las nue­vas pre­sen­cias, 125,3; entre SGAM y los pro­mo­to­res misio­ne­ros, 125,4; de los Minis­tros y Cus­to­dios en las casas de for­ma­ción, 131,1; entre los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, for­ma­do­res, for­man­dos, 132,1; entre for­ma­do­res de cada nivel, 134,1; en la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,5; en el post-novi­­cia­­do, 164,2; entre Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes y sus vica­rios, 192,3;
  • Cola­bo­ra­do­res de los her­ma­nos (tra­ba­ja­do­res): ora­ción de acción de gra­cias por los c., 69,1; tra­to jus­to y cari­ta­ti­vo con los c., 70,1; sub­si­da­rie­dad de los her­ma­nos en los ser­vi­cios domés­ti­cos, 70,2;
  •  
  • Comi­sa­rio: excep­cio­nal­men­te del Minis­tro gene­ral y de su Defi­ni­to­rio, 187,3;
  • Comi­sio­nes pro­vin­cia­les: ase­so­ra­mien­to para las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 112,2; de for­ma­ción, 134,2; su com­pe­ten­cia, 216;
  • Comu­nión: con todo el pue­blo de Dios, 3; de la úni­ca fra­ter­ni­dad del mun­do, 23; con la Tri­ni­dad, todos los hom­bres y todo el crea­do, II-l; con la Igle­sia y la vida fra­ter­na, 54,2; cons­trui­da cada día en la vida fra­ter­na, 54,4; la fra­ter­ni­dad como escue­la de c., 56,1; pro­mo­vi­da en los Capí­tu­los, 57,2; pro­mo­vi­da sobre todo en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; los her­ma­nos pro­mue­van la c. fra­ter­na, 60,4; con­so­li­da­da en la vida fra­ter­na con las accio­nes comu­nes, 63; el Capí­tu­lo con­ven­tual ins­tru­men­to de c., 64; la par­ti­ci­pa­ción en las ese­quias, 71,2; con la Fami­lia Fran­cis­ca­na, 72; con la Igle­sia y los ins­ti­tu­tos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; con la Igle­sia en misión, IV-d; en la pre­di­ca­ción, IV-d; con la Igle­sia local, 99; con los lai­cos, 103,1; con la OFS, 103,2; man­te­ni­da en el Con­ven­to entre los her­ma­nos de diver­sas acti­vi­da­des, 114,1; favo­re­ci­da en la dis­cu­sión de las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas sin­gu­la­res en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 114,2;
  • Con­cien­cia: y obe­dien­cia, 12,3;
  • Con­fe­ren­cia: agru­pa­ción de Pro­vin­cias, Cus­to­dias, Dele­ga­cio­nes, 31,1; favo­re­ce la cola­bo­ra­ción en la for­ma­ción, 31,2; favo­re­ce la coope­ra­ción en la eco­no­mía, 31,2; favo­re­ce la coor­di­na­ción del apos­to­la­do, 31,2; favo­re­ce la ida de her­ma­nos a otras cir­cuns­crip­cio­nes, 31,2; redac­te un esta­tu­to pro­pio, 31,3; redac­te esta­tu­tos espe­cia­les para las casas comu­nes de for­ma­ción y para las misio­nes o los apos­to­la­dos comu­nes, 31,4; pro­yec­ta y coor­di­na las acti­vi­da­des comu­nes de las cir­cuns­crip­cio­nes, 113,2; la cola­bo­ra­ción ani­ma­da por los Minis­tros y Cus­to­dios, 113,3; las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; coor­di­na la cola­bo­ra­ción misio­ne­ra de las Pro­vin­cias, 125,3; aus­pi­ca­bles casas comu­nes de for­ma­ción, 129,5; direc­to­rio de for­ma­ción, 130,2; la for­ma­ción de los for­ma­do­res, 131,3; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cis­ca­na en el post-novi­­cia­­do, 164,1; los pro­gra­mas orga­ni­cos de for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,1; pro­mue­va expe­rien­cias inter­cul­tu­ra­les de for­ma­ción per­ma­nen­te jun­ta­men­te con el secre­ta­ria­do para la for­ma­ción, 175,2; pro­mue­va la for­ma­ción per­ma­nen­te por eda­des y acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 175,3; la cons­ti­tu­ción de la C., 220,1; sus mocio­nes toma­das por mayo­ría, 220,2; opor­tu­na comu­ni­ca­ción, 221; el deber del secre­ta­rio de la C, 221;
  • Con­fe­ren­cia de los superio­ries mayo­res: la coope­ra­ción de los Minis­tros y Cus­to­dios, 113,4; la cola­bo­ra­ción de los Minis­tros, Cus­to­dios y Dele­ga­dos, 222;
  • Con­fe­ren­cia epis­co­pal: la coope­ra­ción de los Minis­tros y Cus­to­dios con la C. e., 113,4; los her­ma­nos se adap­ten a las dis­po­si­cio­nes de las C. e. para las res­pon­sa­bi­li­da­des pas­to­ra­les, 117; los cen­tros de estu­dio reco­no­ci­dos civil­men­te o ecle­siás­ti­ca­men­te, 128,6; el acolitado/el lec­to­ra­do, 169; el ejer­ci­cio del dia­co­na­do, 170,1; el dia­co­nat­do per­ma­nen­te, 172,1; nor­mas para la orde­na­ción pres­bi­te­ral de un diá­cono per­ma­nen­te, 172,2; la cola­bo­ra­ción de los Minis­tros, Cus­to­dios y Dele­ga­dos con la C. e., 222;
  • Con­for­ma­ción a (Segui­mien­to de) Cris­to: (*Jesu­cris­to); su Evan­ge­lio, I-e; pobre y humil­de como mino­ri­dad, 1,4; el cru­ci­fi­jo en la peni­ten­cia, II-k; el espí­ri­tu de peni­ten­cia, 49,1; en la for­ma­ción, IV-e; la fina­li­dad de los for­man­dos, V-h; el pro­ce­so de for­ma­ción, 126,2; alcan­za las pro­fun­di­da­des, 126,3; la tarea prio­ri­ta­ria de la Orden, 127; la for­ma­ción espi­ri­tual, 137,1; de Cris­to pobre y  sier­vo en la for­ma­ción, 138,3; en el post-novi­­cia­­do, 158; la matu­rez reque­ri­da en la pro­fe­sión solem­ne, 161,1;  la for­ma­ción per­ma­nen­te, 173; en la ora­ción de Fran­cis­co, VI-a;
  • Con­fron­ta­ción: hecha en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; en la visi­ta canó­ni­ca, 191,2;
  • Consagrados/as: par­te de la Fami­lia Fran­cis­ca­na, III-i; los Minis­tros y Cus­to­dios cui­den la asis­ten­cia espi­ri­tual a los Ins­ti­tu­tos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2;
  • Cons­ti­tu­cio­nes: la apro­ba­ción o la abro­ga­ción pro­pues­ta a la San­ta Sede, 6,2; inter­pre­ta­ción decla­ra­to­ria es tarea del Capí­tu­lo gene­ral, 6,3; leyes y decre­tos para obser­var­las, 6,4; obli­gan en con­cien­cia, 7,5; dis­pen­sas, 8; ess­tu­dia­das en el novi­cia­do, 148;
  • Con­tra­tos: sean res­pe­ta­dos, 86,2;
  • Con­tri­bu­cio­nes: de los con­ven­tos a las Pro­vin­cias o Cus­to­dias, 85,2; de soli­da­ri­dad eco­nó­mi­ca de los con­ven­tos, 85,2; de las Pro­vin­cas o Cus­to­dias a la Orden, 85,4; de soli­da­ri­dad eco­nó­mi­ca de las Pro­vin­cias y Cus­to­dias, 85,4;
  • Con­ven­to: los suel­dos de los her­ma­nos son pro­pie­dad del c., 16,2; pue­de poseer, 16,3; sea soli­da­rio, 20,1; for­man las Pro­vin­cias y las Cus­to­dias, 28,2 y 30,1; fra­ter­ni­dad local, 30,1; los her­ma­nos son colo­ca­dos de fami­lia, 30,1; la defi­ni­ción, 30,1; la erec­ción y la supre­sión de un c. bajo la direc­ta juris­dic­ción del Minis­tro gene­ral, 33,1; la erec­ción de un c. com­pe­te al Capí­tu­lo pro­vin­cial, 33,2; la supre­sión, 33,4; la Litur­gia de las Horas ínte­gra cada día, 38,3; los ser­vi­cios domés­ti­cos, 65,3; el silen­cio, 66,2; diri­gir­se a los C. de la Orden en los via­jes, 68,1; el tra­to a los cola­bo­ra­do­res, 70,1; el sufra­gio men­sual, 71,4; per­so­na jurí­di­ca, 82; el repre­sen­tan­te legal, 82; la admi­nis­tra­ción sea úni­ca, 83,1; la ente­ra admi­nis­tra­ción al ecó­no­mo y al exac­tor, 83,2; con­tri­bu­tos a la Pro­vin­cia o a la Cus­to­dia, 85,2; con­tri­bu­tos de soli­da­ri­dad con la Pro­vin­cia o la Cus­to­dia, 85,2; regi­do por el Guar­dián o con el Capí­tu­lo con­ven­tual, 223; la fra­ter­ni­dad del C. com­pues­ta por al menos cua­tro her­ma­nos, 223; todos los her­ma­nos colo­ca­dos de fami­lia, 228,1;
  • Con­ven­tua­li­dad: ele­men­to caris­má­ti­co des­de los pri­me­ros tiem­pos de la Orden, 1,1 y 1,5; un modo par­ti­cu­lar de vivir la fra­ter­ni­dad, 1,5; la par­ti­ci­pa­ción acti­va y corres­pon­sa­ble de todos los her­ma­nos, 1,5; el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; en la for­ma­ción, 138,4; en el novi­cia­do, 148;
  • Correc­ción fra­ter­na: hecha en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3;
  • Cor­te­sía: una cara­te­rís­ti­ca de la fra­ter­ni­dad, 1,2; fra­ter­na, 60,1; preavi­so de acer­car­se al con­ven­to en via­je, 68,1;
  •  
  • Crea­do: bus­car la pre­sen­cia de Dios, 2; la inte­gri­dad como aspec­to pro­fé­ti­co de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,3; la inte­gri­dad sos­te­ni­da por los con­tri­bu­tos de la pobre­za, 21; la comu­nión con el c., II-l; su inte­gri­dad, 105,2; la for­ma­ción es un cre­ci­mien­to y una puri­fi­ca­ción de la rela­ción con el c., 136,1; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Cul­tu­ra: la par­te­ci­pa­ción como signo de con­ven­tua­li­dad, 1,5; bus­car la pre­sen­cia de Dios, 2; la fra­ter­ni­dad en una c. en cam­bio, 55,1; las rela­cio­nes y el inter­cam­bio entre las c., 55,2; el cono­ci­mien­to y la valo­ra­ción de las otras c., 55,3; la inte­gra­ción en las diver­sas c., 55,4; la aten­ción a las diver­sas c. en los Capí­tu­los, 57,1; se evi­ten las divi­sio­nes pro­vo­ca­das por las dife­ren­cias de c., 60,4; la plu­ri­cul­tu­ra­li­dad tes­ti­mo­nia­da en Asís, 62,1; en la misión, 93,2; la com­ple­ji­dad de las c., 102,3; la nece­si­dad del estu­dio de la c., 106,1; pro­mo­vi­da por los Minis­tros y Cus­to­dios, 106,2; en las escue­las, 107,1; el anun­cio en las diver­sas situa­cio­nes socia­les, 119,1; la evan­ge­li­za­ción a las otras c., 120,1; her­ma­nos lla­ma­dos a ir a las otras c. y los ambien­tes socia­les, 121,1; la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; la for­ma­ción per­ma­nen­te de los misio­ne­ros, 122,2; la c. y la for­ma­ción, 126,4; la c. y las casas de for­ma­ción, 128,1; la for­ma­ción ancla­da en su con­tex­to, 135; los ins­tru­men­tos nece­sa­rios para la actua­li­za­ción cul­tu­ral, 178,1; la c. y la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral por San Fran­cis­co, VI-e;
  • Cus­to­dia (*Cus­to­dia gene­ral; *Cus­to­dia pro­vin­cial): pue­de poseer, 16,3; sea soli­da­ria, 20,1; es par­te arti­cu­la­da de la Orden, 28,1; la afi­lia­ción a la C., 28,1; for­ma­da por Con­ven­tos, 28,2 y 30,1; se asien­ta en un deter­mi­na­do terri­to­rio, 28,2; pre­sen­cia esta­ble en el terri­to­rio de otra cir­cuns­crip­ción y requi­si­tos, 29,1–2 (Alter­na­ti­va A-B); desig­na­da con el tér­mino gené­ri­co de cir­cunss­cri­ción, 30,3; agru­pa­da en una Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,1; es per­so­na jurí­di­ca, 82; el repre­sen­tan­te legal, 82; la admi­nis­tra­ción úni­ca, 83,1; toda la admi­nis­tra­ción al ecó­no­mo y al exac­tor, 83,2; el patri­mo­nio esta­ble, 85,2; las con­tri­bu­cio­nes a la Orden, 85,4; las con­tri­bu­cio­nes con­cre­tas de soli­da­ri­dad hacia la Orden, 85,4; se la enco­mien­dan parro­quias, 118,4; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; la C. y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,4; el iti­ne­ra­rio for­ma­ti­vo espe­cí­fi­co para can­di­da­tos de no joven edad, 141; la posi­bi­li­dad del pre-pos­­tu­­la­n­­ta­­do, 142,4; los pro­gra­mas orgá­ni­cos de for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,1;
  • Cus­to­dia gene­ral (*Cus­to­dia): la erec­ción, la divi­sión, la unión, la fusión, la supre­sión de la C. g., 32,1; cri­te­rios para la erec­ción de la C. g., 32,2; los cri­te­rios de la supre­sión, fusión, unión de la C. g., 32,3; auto­ri­dad prin­ci­pal en el Capí­tu­lo cus­to­dial, 180,3; pro­por­cio­na­da a la Pro­vin­cia, 217,1; la auto­ri­dad vica­ria, 217,2; su auto­ri­dad pue­de ser limi­ta­da por los Esta­tu­tos, 217,2;
  • Cus­to­dia pro­vin­cial (*Cus­to­dia): cri­te­rios para la erec­ción de una C. p., 32,4; la supre­sión de una C. p. com­pe­te al Capí­tu­lo pro­vin­cial, 32,5; la auto­ri­dad prin­ci­pal es el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 180,2; pue­de tener Capí­tu­lo pro­pio, 218,1;
  • Cus­to­dio gene­ral (*Minis­tros y Cus­to­dios): el ofi­cio, 186,3; la elec­ción, 189,4; la elec­ción vie­ne con­fir­ma­da por la ins­tan­cia supe­rior, 189,5; la renun­cia, 193,3; capi­tu­lar en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,1; si es impe­di­do para par­ti­ci­par en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,2; las obli­ga­cio­nes del C. g., 219,1;
  • Cus­to­dio pro­vin­cial (*Minis­tros y Cus­to­dios): el ofi­cio, 186,3; la elec­ción es con­fir­ma­da por la ins­tan­ca supe­rior, 189,5; la renun­cia, 193,3; capi­tu­lar en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,1; vocal en el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 208,2; la elec­ción esta­ble­ci­da en los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les, 218,2; las obli­ga­cio­nes, 219,1; la autor­dad pue­de ser limi­ta­da por el Capí­tu­lo pro­vin­cial o por los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les, 219,3;
  • Cus­to­dio con su Defi­ni­to­rio: la inter­pre­ta­ción de los ris­pec­ti­vos esta­tu­tos has­ta el Capí­tu­lo suce­si­vo, 7,3; la con­ven­ción de la pre­sen­cia esta­ble de una cir­cuns­crip­ción en el terri­to­rio de otra, 29,2; aprue­ba qué Horas canó­ni­cas se cele­bran en común en el Con­ven­to, 38,4; deter­mi­na otras for­mas de peni­ten­cia duran­te los tiem­pos peni­ten­cia­les, 53,1; pue­de esta­ble­cer días extra­or­di­na­rios de peni­ten­cia o/y de ora­ción, 53,2; la exclaus­tra­ción, 77,1; penas para el her­mano vaga­bun­do, 77,1; la admi­nis­tra­ción extra­or­di­na­ria de los bie­nes, 81,1; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de los bie­nes mue­bles e inmue­bles, 81,3; pre­sen­ta párro­cos al Ordi­na­rio del lugar, 118,4; la ins­ti­tu­ción de una casa común de for­ma­ción, 129,4; la apro­ba­ción del regla­men­to de una casa de for­ma­ción cus­to­dial, 130,3; la admi­sión al novi­cia­do, 147;  la admi­sión a la Orden, 149; la admi­sión a la pro­fe­sión tem­po­ral, 153,1; laes­cu­cha antes de la dimi­sión de un pro­fe­so tem­po­ral, 160,2; pró­rro­ga de la pro­fe­són tem­po­ral, 161,2; la admi­sión a la pro­fe­sión solem­ne, 162,1; la admi­sión a la orde­na­ción, 170,2 y 170,4; con­ce­der un perío­do sabá­ti­co, 178,2; la remo­ción del ofi­cio, 194,2; las com­pe­ten­cias con el D. c., 219,2; el C. con su D. y la trans­fi­lia­ción tem­po­ral o per­pe­tua, 228,5;

D

  • Defi­ni­dor cus­to­dial: el ofi­cio, 186,3; la elec­ción esta­ble­ci­da en los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les, 218,2;
  • Defi­ni­dor gene­ral: el ofi­cio, 186,1; capi­tu­lar en el Capí­tu­lo generl, 198,1; inhá­bil para los ofi­cios pro­vin­cia­les o cus­to­dia­les, 202; las obli­ga­cio­nes, 204;
  • Defi­ni­dor pro­vin­cial: el ofi­cio, 186,2; con­sul­ta­do antes del nom­bra­mien­to excep­cio­nal del Comi­sa­rio, 187,3; vocal en el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 208,2; lo cons­ti­tu­yen, 214;
  • Defi­ni­to­rio: el ofi­cio y las com­pe­ten­cias, 183,1; pro­ble­mas no remi­ti­dos por el Capí­tu­lo, 183,2; la invi­ta­ción de los exper­tos, 183,3; para la vali­dez de las accio­nes defi­ni­to­ria­les, 184,2 y 184,3;
  • Defi­ni­to­rio gene­ral: la des­crip­ción por San Fran­ces­co, VI-f; ayu­da al Minis­tro gene­ral, 202;
  • Dele­ga­ción: ere­gi­da por la Pro­vin­cia, 30,2; agru­pa­da en una Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,1;
  • Dele­ga­do del Minis­tro pro­vin­cial: la cola­bo­ra­ción con la Con­fe­ren­cia epis­co­pal y la con­fe­ren­cia de los Supe­rio­res mayo­res, 222;
  • Dele­ga­do de la Pro­vin­cia: capi­tu­lar en el Capi­to­lo gene­ral, 198,1;
  • Dele­ga­do pro­vin­cial: vocal en el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 208,2; su elec­ción, 209,3;
  • Dere­cho: de par­ti­ci­pa­ción al Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,4; de voz acti­va y pasi­va, 77,1; de salir de la Orden antes de la dimi­sión, 79,2; de la pro­fe­sión tem­po­ral, 159; capi­tu­lar, 225,1, 228,1 y 228,2; pro­vin­cial, 228,2; par­ti­cu­lar del Sacro Con­ven­to, 228,3; pro­vin­cial de quie­nes moran fue­ra de la Pro­vin­cia, 228,4;
  • Deser­ción (aban­dono): su tra­ta­mien­to, 76,3 y 76,4; el pro­ce­so, 77,1; la vuel­ta a la Orden, 77,1; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral por San Fran­cis­co, VI-e;
  • Deu­das: no se con­trai­gan d., 86,3;
  • Dia­co­na­do: su ejer­ci­cio, 170,1; per­ma­nen­te, 172,1; dere­cho y nor­mas para la orde­na­ción pres­bi­te­ral de un d. per­ma­nen­te, 172,2;
  • Diá­lo­go: fra­terno, 54,4; entre cul­tu­ras, 55,2; la comu­ni­ca­ción efec­ti­va, 56,2; en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,4; con la socie­dad en la que viven los her­ma­nos, 93,4; con las per­so­nas de otras cul­tu­ras, con­fe­sio­nes cris­tia­nas y reli­gio­nes, y con los no cre­yen­tes, 102,3; inter­re­li­gio­so y en la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; la for­ma­ción per­ma­nen­te de los misio­ne­ros, 122,2; entre Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, for­ma­do­res, for­man­dos, 132,1; d. y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,3;
  • Días de reti­ro: perió­di­cos, 45,2;
  • Dimi­sión: de un novi­cio, 78; de un her­mano, 79,2;
  • Dine­ro: el uso, 22; misión sin recom­pen­sa, 90,2;
  • Dios Padre: sus­ci­tó a Fran­ces­co, I-a; y la Regla, I-d; por el que se aban­do­na la pro­pia volon­tad, I-f; ser­vir­lo en cas­ti­dad, I-h; en la vida acti­va y con­tem­pla­ti­va, 2; y la vida con­sa­gra­da, 9,1; su volon­tad y obe­dien­cia, 10,1 y 13,1; y el amor cas­to, 24,1 y 25,1; en la ora­ción de Fran­cis­co, II-b; dan­do gra­cias a D. P., II-l; obje­to de la pro­fe­sió­ne reli­gio­sa, 34,1; amor abso­lu­to de la vida con­sa­gra­da, 34,2; tener siem­pre el espí­ri­tu del Señor y de bus­car su san­ta volon­tad, 35,1; ínti­ma­men­te uni­das la ora­ción y la vida acti­va para una per­fec­ta vida de unión con D. P., 35,1; las vir­tu­des fru­to de la unión con D. P., 35,2; uni­dos a Él en todo momen­to de la vida, 35,3; y la Litur­gia de las Horas, 38,1; la fra­ter­ni­dad radi­ca­da en la cari­dad de Dios P., 54,3; dis­cer­nir su volon­tad, 56,3; dis­cer­nir su volon­tad en los Capí­tu­los, 57,2; y la admi­nis­tra­ción de los bie­nes, 80; atri­buir todo en misión a Dios, IV-j; el estu­dio y su bús­que­da, 106,1; de todos, 119,3; la for­ma­ción un cre­ci­mien­to y una puri­fi­ca­ción de la rela­ción con D., 136,1; y la ora­ción de San Fran­cis­co, VI-a;
  • Direc­ción espi­ri­tual: se acu­da con con­fian­za, 50,2; hecha por los her­ma­nos, 101; en la for­ma­ción, 137,5; en la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,3;
  • Direc­to­rio de for­ma­ción: de la Pro­vin­cia y de la Cus­to­dia, 130,2; de la Con­fe­ren­cia y de la Fede­ra­ción, 130,2; el ofi­cio, la opción y las com­pe­ten­cias de los for­ma­do­res, 133; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; de la casa del post-novi­­cia­­do, 159;
  • Dis­cer­ni­mien­to: y obe­dien­cia, 10,1; dis­cer­ni­mien­to comu­ni­ta­rio sobre la ges­tión de los bie­nes, 14,3; sobre las nue­vas for­mas de pobre­za, 23; para favo­re­cer el espí­ri­tu fra­terno, 56,3; en los Capí­tu­los, 57,1; comu­ni­ta­rio en los Capí­tu­los con­ven­tua­les, 57,3; para las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; d. para la dis­po­ni­bi­li­dad de los talen­tos de los her­ma­nos, 92,2; y la trans­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; ase­gu­rar un núme­ro sufi­cien­te de her­ma­nos cua­li­fi­ca­dos, 115,3; para res­pon­der a la lla­ma­da de ir a otras cul­tu­ras y nue­vos ámbi­tos socia­les, 121,2; voca­cio­nal, 128,2, 128,3, 128,4; y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,3; en el semi­na­rio menor, 142,2; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en el novi­cia­do, 148; veri­fi­ca­do en el  post-novi­­cia­­do, 158; para la ordie­na­ción, 167;
  • Dis­pen­sas: de las Cons­ti­tu­cio­nes y Esta­tu­tos, 8;
  • Domi­nio de sí: y cas­ti­dad, 25,1;

E

  • Ecó­no­mo: la elec­ción en Capí­tu­lo, 81,2; admi­nis­tren los bie­nes bajo la direc­ción de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 81,2; obre según las nor­mas lega­les, 81,2; rela­ción eco­nó­mi­ca al res­pec­ti­vo Capí­tu­lo, 81,2; toda la admi­nis­tra­ción, 83,2; las obli­ga­cio­nes del e., 83,4; las obli­ga­cio­nes del e. jun­to con el exac­tor, 83,5; la incom­pa­ti­bi­li­dad de e. con los ofi­cios de Minis­tro o Cus­to­dio, 84,1; excep­cio­nal­men­te com­pa­ti­ble con el ofi­cio de Guar­dián, 84,2; la rea­li­za­ción de los actos, 87,1; el ofi­cio gene­ral, 186,1; el ofi­cio pro­vin­cial, 186,2; el ofi­cio cus­to­dial, 186,3; el ofi­cio del Con­ven­to, 186,4;
  • Ecu­me­nis­mo: la cola­bo­ra­ción, 102,3; en gene­ral, 104; en la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; en las tie­rras de misión, 123;
  • Ejer­ci­cios espi­ri­tua­les: cada año en común de cin­co días ente­ros, 45,1; los Minis­tros o Cus­to­dios aprue­ban otra mane­ra de hacer los ejer­ci­cios espi­ri­tua­les, 45,1; pre­di­ca­dos por los her­ma­nos, 101;
  • Elec­cio­nes: el modo, 189,1 y 189,2; del Guar­dián para el ter­cer man­da­to, 189,2; de los Minis­tros y Cus­to­dios limi­ta­da a solo dos man­da­tos con­se­cu­ti­vos, 189,3; del Minis­tro gene­ral, Minis­tro pro­vin­cial y Cus­to­dio gene­ral se admi­ten cin­co escru­ti­nios, 189,4; el Minis­tro gene­ral se desig­na median­te e. canó­ni­ca, 189,5; los otros ofi­cios son con­fir­ma­dos por la ins­tan­cia supe­rior, 189,5;
  • Encar­gos: defi­ni­ción, 186,5; con­ce­sión, 188,3; dura­ción, 190,2 e 190,3; renun­cia,  193,2;
  • Equi­li­brio: y la cas­ti­dad, 25,1;
  • Eremitorio/Casa de ora­ción: nor­mas, 45,3;
  • Escu­cha (ase­so­ra­mien­to): deber de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,1; antes de la erec­ción, divi­sión, unión, fusión, supre­sión de la Pro­vin­cia y de la Cus­to­dia gene­ral, 32,1; antes de la supre­sión de la Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,5; del Capí­tu­lo con­ven­tual, antes de la erec­ción y supre­sión de la casa filial, 33,3; los intere­sa­dos, antes de la supre­sión del Con­ven­to, 33,4; el Ordi­na­rio de lugar, antes de la supre­sión del Con­ven­to, 33,4; al Con­se­jo local de la OFS, antes del nom­bra­mien­to del asis­ten­te espi­ri­tual, 74,3; a las comi­sio­nes pas­to­ra­les por los Minis­tros y Cus­to­dios, 112,2; al párro­co antes del nom­bra­mien­to del vica­rio parro­quial, 118,4; al Con­ven­to, antes de la pro­fe­sión tem­po­ral, 154,2; al Defi­ni­to­rio pro­vin­cial o cus­to­dial,  antes de la dimi­sión de un pro­feo tem­po­ral, 160,2; a los for­ma­do­res, para la pró­ro­ga de la pro­fe­sión tem­po­ral, 161,2; al Con­ven­to, alme­nos antes de la admi­sión a las órde­nes, 170,2;
  • Escue­las: en gene­ral, 107,1; las aso­cia­cio­nes de los ex-alu­m­­nos, 107,2; las de la Orden, 128,5; reco­no­ci­das civil­men­te o ecle­siás­ti­ca­men­te, 128,6;
  • Espe­ran­za: y la unión con Dios, II-l; supe­rar las difi­cul­ta­des con su fuer­za, 35,3; y la her­ma­na Muer­te, 51,3;
  • Espí­ri­tu de Asís: los her­ma­nos cola­bo­ren con el e. A., 75; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Espí­ri­tu San­to: con­vo­ca la fra­ter­ni­dad, 1,2; mue­ve para la misión, 1,5; y la obe­dien­cia, 13,2; en la ora­ción de San Fran­cis­co, II-g; ilu­mi­na a San Fran­ces­co para hacer peni­ten­cia, II-k; y la pre­sen­cia pro­fé­ti­ca de la vida con­sa­gra­da, 34,2; con­for­ma a los her­ma­nos con­ti­nua­men­te a Jesu­cris­to, 35,1; obra a tra­vés de la par­ti­ci­pa­ción en los mis­te­rios de Cris­to, 35,2; ani­ma a la fra­ter­ni­dad, 54,3; el dis­cer­ni­mien­to en los Capí­tu­los, 57,1; sus­ci­ta la misión de la vida con­sa­gra­da, 88,2; con­fía el caris­ma, 89; sus­ci­ta los talen­tos, 110,2; Fran­ces­co for­ma­ba a los her­ma­nos, V-a; y la for­ma­ción per­ma­nen­te, 173; Minis­tro gene­ral de la Orden, VI-a;
  • Esta­tu­tos cus­to­dia­les (*Esta­tu­tos pro­vin­cia­les y cus­to­dia­les): la posi­bi­li­dad para una Cus­to­dia pro­vin­cial, 7,2; apro­ba­dos por el Capí­tu­lo gene­ral para la Cus­to­dia gene­ral, 217,2;
  • Esta­tu­tos gene­ra­les: las leyes y los decre­tos para obser­var la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,4; por el Capí­tu­lo gene­ral, 7,1; la inter­pre­ta­ción has­ta el Capí­tu­lo gene­ral suce­si­vo por el Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio, 7,3; obli­gan en con­cien­cia, 7,5; las dis­pen­sas, 8; las for­mas con­cre­tas de la soli­da­ri­dad, 20,2–3; la erec­ción de la Dele­ga­ción pro­vin­cial, 30,2; los cri­te­rios de cali­dad para la erec­ción de la Pro­vin­cia o Cus­to­dia gene­ral, 32,2; los cri­te­rios para la erec­ción de la Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,4; la supre­sión de la Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,5; los otros sufra­gios, 71,6; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de los bie­nes mue­bles e inmue­bles, 81,3; indi­quen el patri­mo­nio esta­ble y las obras de la Orden, 85,4; las con­tri­bu­cio­nes de las Pro­vin­cias y Cus­to­dias, 85,4; las con­tri­bu­cio­nes con­cre­tas de soli­da­ri­dad, 85,4; la pro­gra­ma­ción eco­nó­mi­ca, 86,1; acep­ta­ción de las parro­quias, 118,1; la pre­pa­ra­ción para la pro­fe­sión solem­ne, 161,3; pre­vean el paso de la for­ma­ción ini­cial a la per­ma­nen­te, 174,2; auto­ri­dad del Capí­tu­lo cus­to­dial gene­ral, 180,3; auto­ri­dad del Capí­tu­lo con­ven­tual, 180,4; la visi­ta canó­ni­ca, 191,2; la remo­ción del ofi­cio, 194,2; el Capí­tu­lo gene­ral, 196,1; los capi­tu­la­res al Capí­tu­lo generl, 198,1; los secre­ta­ria­dos y los car­gos gene­ra­les, 206; el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 207,1; los voca­les al Capí­tu­lo pro­vin­cial ordi­na­rio, 208,2; los voca­les al Capí­tu­lo pro­vin­cial extra­or­di­na­rio, 208,3; la elec­ción del Minis­tro pro­vin­cial, 209,1; la elec­ción de los dele­ga­dos al Capí­tu­lo pro­vin­cial, 209,3; las excep­cio­nes al núme­ro míni­mo en un Con­ven­to, 223; el dere­cho capi­tu­lar en las casas de for­ma­ción, 225,1;
  • Esa­tu­tos pro­vin­cia­les: por el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 7,1; la inter­pre­ta­ción has­ta el Capí­tu­lo pro­vin­cial suce­si­vo por el Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio, 7,3; dicla­ra­dos con­for­mes a las Cons­ti­tu­cio­nes por el Minis­tro gene­ral y su Defi­ni­to­rio, 7,4; obli­gan en con­cien­cia, 7,5; las dis­pen­sas, 8; la erec­ción de la Dele­ga­ción, 30,2; la acep­ta­ción de las parro­quias, 118,1; los gas­tos parro­quia­les extra­or­di­na­rios de sin­gu­lar impor­tan­cia, 118,8; las opcio­nes pas­to­ra­les parro­quia­les a lar­go pla­zo que impli­quen el ser­vi­cio de la fra­ter­ni­dad, 118,9; el ini­cio del novi­cia­do, 150,1; auto­ri­dad del Capí­tuo­lo con­ven­tual, 180,4; la elec­ción del Minis­tro pro­vin­cial, 209,1; el modo de elec­ción del Minis­tro pro­vin­cial, 209,2; el sis­te­ma de elec­ción de los dele­ga­dos al Capí­tu­lo pro­vin­cial, 209,3; el núme­ro del Defi­ni­to­rio, 214; las comi­sio­nes pro­vin­cia­les, 216; regu­lan la Cus­to­dia pro­vin­cial, 218,1; regu­lan la elec­ción del Cus­to­dio pro­vin­cial y su Defi­ni­to­rio, 218,2; pue­de limi­tar la auto­ri­dad del Cus­to­dio pro­vin­cial, 219,3;
  • Esa­tu­tos pro­vin­cia­les y cus­to­dia­les (*Esta­tu­tos cus­to­dia­les; *Esta­tu­tos pro­vin­cia­les): el docu­men­to civil para la renun­cia a la pro­prie­dad, 15,2; los jor­na­les de los her­ma­nos, 16,2; las for­mas con­cre­tas de soli­da­ri­dad, 20,3; sobre el uso del dine­ro, 22; deter­mi­nen la moda­li­dad de la medi­ta­ción, 44; esta­blez­can los días perió­di­cos de reti­ro, 45,2; esta­blez­can el modo de la con­sa­gra­ción a la Inma­cu­la­da, 46,3; esta­blez­can las for­mas peni­ten­cia­les en las vigi­lias de San Fran­cis­co y de la Inma­cu­la­da, 53,1b; esta­blez­can el color del hábi­to reli­gio­so, 67,1; pue­den con­ce­der el uso de otro ves­ti­do, 67,2; esta­blez­can las vaca­cio­nes, 68,2; deter­mi­nen ayu­da con­cre­ta a los parien­tes de los her­ma­nos, 69,2; deter­mi­nen la par­ti­ci­pa­ción en las ese­quias de los her­ma­nos y parien­tes, 71,2; pre­vean los ejer­ci­cios de pie­dad en sus­ti­tu­ción del sufra­gio men­sual por los difun­tos, 71,4; deter­mi­nen otros sufra­gios, 71,6; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de los bie­nes mue­bles e inmue­bles, 81,3; las per­so­nas jurí­di­cas, 82; el reco­no­ci­mien­to civil y ecle­siás­ti­co, 82; indi­quen los asun­tos  admi­nis­tra­ti­vos que pue­den rea­li­zar el Guar­dián, el ecó­no­mo, el exac­tor, 85,1; seña­len el patri­mo­nio per­ma­nen­te, 85,2; indi­quen las con­tri­bu­cio­nes que deben pagar los Con­ven­tos, 85,2; indi­quen las con­tri­bu­cio­nes de soli­da­ri­dad que deben dar los Con­ven­tos, 85,2; las com­pe­ten­cias del Guar­dián y del párro­co, 118,6; la admi­nis­tra­ción de los bie­nes de la parro­quia, 118,6; el acom­pa­ña­mien­to para la for­ma­ción ini­cial pro­fe­sio­nal, 128,4; deter­mi­nen los cer­ti­fi­ca­dos y los docu­men­tos reque­ri­dos para la admi­sión al pos­tu­lan­ta­do, 145; la durac­ción de la pro­fe­sión tem­po­ral, 157; la pre­pa­ra­ción para la pro­fe­sión solem­ne, 161,3; el dia­co­na­do per­ma­nen­te, 172,1; pre­vean el paso de la for­ma­ción ini­cial a la per­ma­nen­te, 174,2; el pro­gra­ma de la for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,4;
  • Estu­dio: como pre­pa­ra­ción para la misión, 106,1; pro­mo­vi­do por los Minis­tros y Cus­to­dios, 106,2;
  • Euca­ris­tía: la devo­ción de San Fran­cis­co, II-f; cul­men y fuen­te de toda la litur­gia, 36 y 97,1; cada día par­ti­ci­pen los her­ma­nos a la mesa de la e., 37,1 y 37,2; con­so­li­da e incre­men­ta la uni­dad y la cari­dad, 37,2; reco­men­da­da la con­ce­le­bra­ción, 37,2; la reve­ren­cia a la e., 42; la ado­ra­ción en común, 42; la ado­ra­ción pri­va­da, 42; la fra­ter­ni­dad nutri­da, 54,3; y la misión, 97,1; los otros Sacra­men­tos y las prac­ti­cas de pie­dad, 97,2; cele­bra­da cada día en la casa de for­ma­ción, 137,2;
  • Evan­ge­lio: for­ma de vida, I-a y I-d; escu­chán­do­lo, I-b; la Regla com­pues­ta por sus pala­bras, I-b; es la médu­la de la Regla, I-d; obser­var­lo, I-e; renun­ciar a todo, I-f; vivir­lo y tes­ti­mo­niar­lo, 1,1; con la pro­fe­sión reli­gio­sa, 4,1; obe­dien­cia no con­tra­ria al E., 12,3; su ale­gre men­sa­ge, 18,2; y la medi­ta­ción, 43,2; y la fra­ter­ni­dad, III-a; y la misión, IV-a; su anun­cio, IV-b y 96,3; anun­cio y tes­ti­mo­nio, IV-h; pro­cla­ma­do en todo el mun­do, 88,3 e 119,1; lle­va­do a todos los hom­bres, 94; su ver­dad peren­ne, 96,1; en la nue­va eva­ge­li­za­ción, 102,1; en un len­gua­je ace­si­ble, 102,2; su luz, 105,1; y la cul­tu­ra, 107,1; su incul­tu­ra­ción, 122,2; y la for­ma­ción, V-b; en la fór­mu­la de pro­fe­sión, 156,2; man­ten­ga­mos fir­me el E., VI-a;
  • Ex alum­nos: los her­ma­nos pro­mue­van las aso­cia­cio­nes de ex alum­nos, 107,2;
  • Evan­ge­li­za­ción: la par­ti­ci­pa­ción como signo de la con­ven­tua­li­dad, 1,5; a los pobres y por los pobres, 18,2; las ini­cia­ti­vas per­so­na­les de los her­ma­nos, 58,1; y los medios de comu­ni­ca­ción, 66,3; cola­bo­ran­do con la OFS, 74,1; de los pri­me­ros her­ma­nos, IV-c; el bien de las per­so­nas, IV-e; la iden­ti­dad de la Igle­sia, 88,1; y la pro­cla­mac­ción del Evan­ge­lio, 88,3; hecha con el esti­lo de vida, 89; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; la nue­va E., 102,1; más allá de los lími­tes cul­tu­ra­les, 120,1;
  • Exac­tor: la elec­ción, 81,2; bajo la direc­ción de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 81,2; obra según las nor­mas lega­les, 81,2; toda la admi­nis­tra­ción, 83,2; las obli­ga­cio­nes, 83,3; las obli­ga­cio­nes jun­to con el ecó­no­mo, 83,5; la incom­pa­ti­bi­li­dad con los ofi­cios de Minis­tro o Cus­to­dio, 84,1; excep­cio­nal­men­te com­pa­ti­ble con el ofi­cio de Guar­dián, 84,2; la rea­li­za­ción de los actos, 87,1;
  • Examen de con­cien­cia: se prac­ti­que cada día, 50,2;
  • Exclaus­tra­ción: care­ce de voz acri­va y pasi­va por un perío­do de seis meses, 77,1;
  • Expro­pia­ción de sí: signo de mino­ri­dad, 1,4; y de pobre­za, 14,6;

F

  • Fami­lia Fran­cis­ca­na: como el árbol lozano, III-i; la hos­pi­ta­li­dad, 66,4; ini­cia­ti­vas comu­nes con la F.F., 72; y los ins­ti­tu­tos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; la coope­ra­ción de los Minis­tros y Cus­to­dios, 113,4; y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,5;
  • Fe: y la unión con Dio, II-l; con­si­de­rar todas las cosas a la luz de la f., 35,3; y la her­ma­na Muer­te, 51,3;
  • Fede­ra­ción: la reunión de Pro­vin­cias, Cus­to­dias, Dele­ga­cio­nes, 31,1; favo­rez­ca la cola­bo­ra­ción en la for­ma­ción, 31,2; favo­rez­ca la coope­ra­ción en la eco­no­mía, 31,2; favo­rez­ca la coor­di­na­ción del apos­to­la­do, 31,2; favo­rez­ca la ida de los her­ma­nos a otras cir­cuns­crip­cio­nes, 31,2; redac­te esta­tu­tos pro­pios, 31,3; redac­te esta­tu­tos espe­cia­les para las casas comu­nies de for­mac­ción y para las misio­nes o los apos­to­la­dos comu­nes, 31,4; pro­yec­tar y coor­di­nar las acti­vi­da­des comu­nes de las cir­cuns­crip­cio­nes, 113,2; cola­bo­ra­ción ani­ma­da por los Minis­tros y Cus­to­dios, 113,3; y las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; coor­di­ne la cola­bo­ra­ción de las nue­vas pre­sen­cias, 125,3; aus­pi­ca­bles casas comu­nes de for­ma­ción, 129,5; el direc­to­rio de for­ma­ción, 130,2; la for­ma­ción de los for­ma­do­res, 131,3; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; y la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cis­ca­na en el post-novi­­cia­­do, 164,1; los pro­gra­mas orgá­ni­cos de for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,1; las expe­rien­cias inter­cul­tu­ra­les de for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,2; la for­ma­ción per­ma­nen­te de acuer­do con la edad y las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 175,3; la cons­ti­tu­ción, 220,1; sus mocio­nes, 220,2; comu­ni­ca­ción opor­tu­na, 221; la tarea  del secre­ta­rio de la F., 221;
  • For­ma­ción (*For­ma­ción ini­cial; *For­ma­ción per­ma­nen­te): y la soli­da­ri­dad, 20,1; la cola­bo­ra­ción favo­re­ci­da en la Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 31,2; pro­mo­vi­da por recí­pro­cas rela­cio­nes entre los her­ma­nos, 56,1; se evi­ten las divi­sio­nes pro­vo­ca­das por las dife­ren­cias, 60,4; en la misión entre las varias cul­tu­ras, 93,2; la f. esti­mu­le a los her­ma­nos a asu­mir tareas y desafíos, 120,1; la f. sea una prio­ri­dad en las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; los her­ma­nos sean for­ma­dos para car­gos de res­pon­sa­bi­li­dad y de gobierno, 124,3; hecha por Fran­cis­co, V-a; hecha por Fran­cis­co para vivir el Evan­ge­lio, V-b; sus eta­pas según Fran­cis­co, V-c; la admo­ni­ción de Fran­cis­co, V-i; obra de la Tri­ni­dad, 126,1; su pro­ce­so en gene­ral, 126,2; alcan­za en pro­fun­di­dad toda la per­so­na, 126,3; la f. ayu­da a los her­ma­nos a asi­mi­lar el caris­ma, 126,4; la trea prio­ri­ta­ria de la f.  es el segui­mien­to y con­for­ma­ción con Cris­to, 127; su efi­ca­cia, 131,2; las dimen­sio­nes de la f. , 135; para el tra­ba­jo manual e inte­le­tual y para el ser­vi­cio, 134,4; uma­na, 136; camino de puri­fi­ca­ción y cre­ci­mien­to, 136,1; se cui­de la madu­rez afe­c­­ti­­vo-sexual, 136,2; espi­ri­tual, 137; fran­cis­ca­na, 138; el iti­ne­ra­rio espe­cí­fi­co para can­di­da­tos de edad no joven, 141; en el post-novi­­cia­­do, 158; para uno de otro ins­ti­tu­to reli­go­so, 163,4; y la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cís­ca­na, 164,1; fran­cis­ca­na en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • For­ma­ción ini­cial (*For­ma­ción): se tie­ne en las casas de for­ma­ción, 128,1; bajo la guía de for­ma­do­res, 128,1; f. i. y los movi­mien­tos ecle­sia­les, 128,1; f. i. para la vida fran­cis­ca­na, 128;2; f. i. para el minis­te­rio orde­na­do, 128,3; pro­fe­sio­nal, 128,4; y la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cis­ca­na, 164,1; fran­cis­ca­na en el post-novi­­cia­­do, 164,2; pro­fes­sio­nal y pas­to­ral, 165; espe­cia­li­za­cio­nes, 166; dis­cer­ni­mien­to para la orde­na­ción, 167;
  • For­ma­ción per­ma­nen­te (*For­ma­ción): cui­da­da por el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; acom­pa­ña­da por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 59,1; para la pre­di­ca­ción, 96,4; y el estu­dio, 106,1; para desa­rro­llar la misión con­tem­po­rá­nea, 115,2; for­ma­ción de los her­ma­nos que van a la “misio ad gen­tes” o a la “impln­ta­tio Ordi­nis”, 122,1; la for­ma­ción de los her­ma­nos misio­ne­ros se com­ple­te en ins­ti­tu­cio­nes en tie­rra de misión, 122,2; según San Fran­cis­co, V-g; alcan­ce en pro­fun­di­dad toda la per­so­na, 126,3; la des­crip­ción de la f. p., 173; aten­ción a la pri­me­ra inser­ción en la fra­ter­ni­dad y en la misión, 174,1; los pro­gra­mas orgá­ni­cos, 175,1; las expe­rien­cias inter­cul­tu­ra­les, 175,2; según la edad y las atti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 175,3; el pro­gra­ma cir­cuns­crip­cio­nal, 175,4; el estu­dio espe­cia­li­za­do, 176; las expe­rien­cias fra­ter­nas y pas­to­ra­les mul­ti­cul­tu­ra­les, 177; los ins­tru­men­tos nece­sa­rios, 178,1; el perío­do sabá­ti­co, 179,2;
  • For­ma­do­res: la impor­tan­cia de su for­ma­ción en las nue­vas pre­sen­cias cul­tu­ra­les y socia­les, 124,2; su for­ma­ción en las nue­vas pre­sen­cias de la Pro­vin­cia madre, 125,1; ayu­den a los for­man­dos, V-h; guien a los for­man­dos, 128,1; sus carac­te­ris­ti­cas, 131,2; Con­fe­ren­cias y Fede­ra­cio­nes pro­mue­van la for­ma­ción de f., 131,3; el diá­lo­go y la cola­bo­ra­ción con los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nies, for­man­dos, 132,1; el ofi­cio, cri­te­rios de elec­ción, las com­pe­ten­cias y rela­cio­nes mutuas, 133; la cola­bo­ra­ción entre los f. de cada nivel, 134,1; los f. y los sig­nos de inma­du­rez en los for­man­dos, 136,3; y los abu­sos com­pro­ba­dos en los for­man­dos, 136,3; los f. pres­ten par­ti­cu­lar aten­ción a su vida cris­tia­na, 137,1; trans­mi­tan el caris­ma de la Orden, 138,1; del pos­tu­lan­ta­do, 147; rela­ción escri­ta des­pués del pos­tu­lan­ta­do, 147; del novi­cia­do, 148; la pró­rro­ga del novi­cia­do, 151,4; el maes­tro de novi­cios, 152,4; la rela­ción escri­ta para la pro­fe­sión tem­po­ral, 154,1; escu­cha­do para la pró­rro­ga de la pro­fe­sión tem­po­ral, 161,2; el dis­cer­ni­mien­to para la orde­na­ción, 167; el pare­cer para la admi­sión a la orde­na­ción, 170,2;
  • For­man­dos: sus obli­ga­cio­nes, V-h; el diá­lo­go y la cola­bo­ra­ción con los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, for­ma­do­res, 132,1; el cli­ma de fra­ter­ni­dad ofre­ci­do a los f., 132,2; hagan suyo el caris­ma y la misión de la Orden, 132,2; los sig­nos de inma­du­rez, 136,3; los abu­sos com­pro­ba­dos, 136,3; for­ma­dos para el tra­ba­jo manual e inte­lec­tual y para el ser­vi­cio, 136,4; y la rela­ción con Cris­to, 137,1; nutri­dos cada día a la doble mesa de la Pala­bra y de la Euca­ris­tía, 137,2; se les ayu­de a adqui­rir el espí­ri­tu de la peni­ten­cia y a ejer­ci­tar­se en la asce­sis, 137,4; sean edu­ca­dos a reco­no­cer la reali­dad del mal y del peca­do, 137,5; acu­dan con fre­cuen­cia al Sacra­men­to de la Peni­ten­cia y a la direc­ción espi­ri­tual, 137,5; los f. y la devo­ción maria­na, 137,7; se edu­quen a la vida fra­ter­na, 138,2; ras­gos de la vida evan­gé­li­ca en los f., 138,3; for­ma­dos al esti­lo con­ven­tual, 138,4; estu­dien la Regla, las Cons­ti­tu­cio­nes, las Fuen­tes Fran­cis­ca­neas, la natu­ra­le­za y la his­to­ria de la Orden, 138,5;
  • Fran­cis­co de Asís: ver­da­de­ro dis­cí­pu­lo de Jesu­cris­to, I-a; ins­ti­tu­ye la fra­ter­ni­dad, I-a; vive según la for­ma del San­to Evan­ge­lio, I-a, I-b, I-c; la escu­cha del Evan­ge­lio, I-b; escri­be la Regla, I-b; los prin­ci­pa­les valo­res evan­gé­li­cos, I-c; el sig­ni­fi­ca­do de la Regla, I-d; F. y la Igle­sia, I-e; el sig­ni­fi­ca­do de la obe­dien­cia, I-f; el sig­ni­fi­ca­do de la pobre­za, I-g; el sig­ni­fi­ca­do de la cas­ti­dad, I-h; fun­da la Orden, 1,1; y los Her­ma­nos Meno­res, 1,4; la obe­dien­cia al Papa, 12,1; la obe­dien­cia a sus suce­so­res, 12,2; humil­de y pobre, 14,6; y el tra­ba­jo, 17,1; la Orden como tes­ti­go de la pobre­za evan­gé­li­ca, 23; la unión con Dios es fun­da­men­to de la fra­ter­ni­dad, II-a; rela­ción con Dios Padre, II-b; la ora­ción es cons­tan­te, II-c; con­tem­pla­ción de la Encar­na­ción del Hijo de Dios, II-d; medi­ta­ción sobre la pasión y muer­te de Jesús, II-e; la humil­dad de Dios en la Euca­ris­tía, II-f; el papel del Espí­ri­tu San­to, II-g; la vene­ra­ción de la Sagra­da Escri­tu­ra, II-h; la cele­bra­ción de la Litur­gia de las Horas, II-i; la vene­ra­ción a la Ver­gen María, II-j y 46,1; la peni­ten­cia, II-k: la unión con Dios fuen­te de comu­nión, II-l; F. era hom­bre hecho ora­ción, 34,3; el Evan­ge­lio fun­da­men­to de la Regla, 43,2; celé­bre­se la solem­ni­dad de S. F., 47,1; ejem­plo de peni­ten­cia, 49,2; la mise­ri­cor­dia a los lepro­sos, 49,2; la vigi­lia de S. F. es tiem­po peni­ten­cial, 53,1b; la fra­ter­ni­dad como ele­men­to caris­má­ti­co, III-a; la fra­ter­ni­dad de ver­da­de­ros her­ma­nos, III-b; la fra­ter­ni­dad y el poder, III-c; la fra­ter­ni­dad y la obe­dien­cia, III-c; nue­va for­ma de obe­dien­cia, III-d; la fra­ter­ni­dad fun­da­da en las pala­bras de Jesús, III-e; ras­gos con­cre­tos de la fra­ter­ni­dad, III-f y III-g; los Capí­tu­los, III-h; S. F. padre de la Fami­lia Fran­cis­ca­na, III-i; la fra­ter­ni­dad exten­di­da a todos los hom­bres, III-j; la fra­ter­ni­dad exten­di­da a todo lo crea­do, III-j; y la vida evan­gé­li­ca, 54,3; su tum­ba, 62,1; los intere­sa­dos en él, 75; y los her­ma­nos en difi­cul­tad, 76,1; recuer­da la misión de Jesús, IV-a; la misión reci­bi­da en San Damián, IV-b; sier­vo de todos y la evan­ge­li­za­ción, IV-b; envía a los her­ma­nos a evan­ge­li­zar de dos en dos, IV-c; la comu­nión con la Igle­sia y la obe­dien­cia a los Minis­tros en la misión, IV-d; la pre­di­ca­ción, IV-e; los ges­tos del misio­ne­ro al ir por el mun­do, IV-f; la misión entre los no cris­tia­nos, IV-g; el anun­cio del Evan­ge­lio con la vida, IV-h; el anun­cio del Evan­ge­lio con el tra­ba­jo, IV-i; la humil­dad en la misión, IV-j; el espí­ri­tu ecu­mé­ni­co, 104; man­da a los dis­cí­pu­los por todo el mun­do, 119,1; for­ma­ba a los her­ma­nos, V-a; for­ma­ba para vivir el Evan­ge­lio, V-b; las eta­pas for­ma­ti­vas, V-c y V-f; la for­ma­ción per­ma­nen­te, V-g; su admo­ni­ción para la for­ma­ción, V-i; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en el novi­cia­do, 148; ori­gen de toda auto­ri­dad en el Dios Tri­ni­ta­rio, VI-a; ejer­cer la auto­ri­dad en el esí­ri­tu del fun­da­dor, VI-c; la obe­dien­cia a los Minis­tros, VI-d; la des­cripc­ción del Minis­tro gene­ral, VI-e; la des­crip­ción del Defi­ni­to­rio gene­ral, VI-f; la des­crip­ción de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-g; el ser­vi­cio de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-h; la des­crip­ción del Capí­tu­lo gene­ral, VI-i; la des­crip­ción del Capi­to­lo pro­vin­cial, VI-j;
  • Fra­ter­ni­dad (*Vida fra­ter­na): ins­ti­tui­da por Fran­cis­co, I-a; fun­da­men­tal valor evan­gé­li­co de la Orden, I-c; los miem­bros de la Orden for­man una F. 1.2; los ras­gos cara­te­rís­ti­cos de la F., 1,2; la obe­dien­cia en la F. crea víncu­los fra­ter­nos, 13,3; admi­nis­tra todos los bie­nes gana­dos o lle­ga­dos a la F., 16,1; sos­te­ni­da por el tra­ba­jo, 17,1; las pen­sio­nes y la pre­vi­sión social, 17,2; los bie­nes des­ti­na­dos para el apos­to­la­do, 19; úni­ca en la Orden, 20,1; el tes­ti­mo­nio de la pobre­za evan­gé­li­ca, 23; una F. úni­ca exten­di­da en el mun­do, 27; local, o sea, el Con­ven­to, 30,1; fun­da­da en la unión con Dios, II-a; vigi­lan­te sobre la cali­dad de la vida espi­ri­tual, 34,3; ele­men­to caris­má­ti­co de la f., III-a; f. ver­da­de­ros her­ma­nos, III-b; la f. y el poder, III-c; la f. y la obe­dien­cia, III-c; y la obe­dien­cia recí­pro­ca, III-d; fun­da­da en las pala­bras de Jesús, III-e; ras­gos con­cre­tos de la f., III-f y III-g; la f. y los Capí­tu­los, III-h; la f. en la Fami­lia Fran­cis­ca­na, III-i; la f. exten­di­da a todos los hom­bres, III-j; la f. exten­di­da a todo el crea­do, III-j; la San­tí­si­ma Tri­ni­dad icono de la f., 54,1 y 63; la f. signo pro­fé­ti­co, 54,2 y 55,1; radi­ca­da en la cari­dad de Dios, 54,3; ani­ma­da por el Espí­ri­tu San­to, 54,3; nutri­da por la Pala­bra, 54,3; nutri­da por la Euca­ris­tía, 54,3; com­pro­me­ti­da en la misión de la Igle­sia, 54,3; cons­trui­da cada día en la comu­nión, 54,4; el com­por­ta­mien­to coti­diano de la f., 54,4; la inte­gra­ción de la f. en las diver­sas cul­tu­ras, 55,2; la f. escue­la de comu­nión, 56,1; la f. coope­re en el dis­cer­ni­mien­to, 56,3 e 59,1; pro­mo­vi­da en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; la f. bene­fi­cia­da por las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; la f. y las acti­vi­da­des per­so­na­les, 58,2; cui­de de los her­ma­nos enfer­mos, 61,1; la f. coor­di­ne las acti­vi­da­des per­so­na­les, 63; los ser­vi­cios domés­ti­cos, 65,3; la ora­ción por los difun­tos, 71,1; la admi­nis­tra­ción de los bie­nes, 81,1;  el prin­ci­pal valor en la misión, 90,1; el dis­cer­ni­mien­to para la mobi­li­dad de los her­ma­nos, 92,2; la misión pro­yec­to y rea­li­za­ción de una f. uni­da y crea­ti­va, 92,3; la fra­ter­ni­dad local aprue­be las acti­vi­da­des misio­ne­ras de los her­ma­nos, 92,4; la vida fra­ter­na en la parro­quia, 100,1; los minis­tros no asu­man parro­quias don­de no se pue­da vivir la vida fra­ter­na, 100,2; el tra­ba­jo manual, 109; los talen­tos de los her­ma­nos, 110,2; las nue­vas for­mas de misión y acti­vi­dad que mejor la mani­fies­tan, 111; la ayu­da a la parro­quia, 118,5; las opcio­nes pas­to­ra­les parro­quia­les a lar­go tér­mino, 118,9; her­ma­nos entre her­ma­nos, 119,3; los her­ma­nos ase­gu­ren uma vida fra­ter­na esta­ble en tie­rras de misión, 124,1; ayu­da a los for­man­dos, V-h; la f. inter­na­cio­nal de San Bue­­na­­ve­n­­tu­­ra-Sera­p­hi­­cum, 129,6; ejem­plar en las casas de for­ma­ción, 131,2; la f. ofrez­ca a los for­man­dos un cli­ma de gene­ro­si­dad, entu­sias­mo, con­cor­dia y ayu­da, 132,2; con­ven­tual en la for­ma­ción, 138,4; en el post-novi­­cia­­do, 158;

G

  • Guar­dián: dis­pen­sa de las Cons­ti­tu­cio­nes y de los Esta­tu­tos a los her­ma­nos resi­den­tes en el con­ven­to, 8,c; la obe­dien­cia al g., 12,2; sean dóci­les a la volo­nad de Dios, 13,1; a la cari­dad, 13,1; al ser­vi­cio, 13,1; escu­chen a los her­ma­nos, 13,1; favo­rez­can el cre­ci­mien­to humano y espi­ri­tual, 13,1; pro­mue­ban la cola­bo­ra­ción, 13,1; la auto­ri­dad del g., 13,2 y 59,1; la guía del g., 13,2; la depen­den­cia en mate­rias de pobre­za, 14,4; el ejem­plo de pobre­za, 14,7; los per­mi­sos indis­cri­mi­na­dos, 14,7; el per­mi­so del uso del dine­ro, 22; ani­ma la fra­ter­ni­dad, 56,3 y 59,1; abier­to y sen­si­ble hacia las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; el g. ejer­za el ser­vi­cio de la auto­ri­dad con cari­dad y fami­lia­ri­dad, 59,1; cui­de el tiem­po y la cali­dad de la ora­ción, 59,1; pro­mue­va la obe­dien­cia res­pon­sa­ble y acti­va, 59,1; man­ten­ga vivo el caris­ma, 59,1; man­ten­ga vivo el sen­ti­do del sen­ti­re cum Eccle­sia, 59,1; acom­pa­ñe la for­ma­ción per­ma­nen­te, 59,1; el g. sea res­pe­ta­do y obe­de­ci­do, 59,2; cui­de de los her­ma­nos enfer­mos, 61,1; pue­de dis­pen­sar de la clau­su­ra, 66,1; admi­nis­tre el sus­ten­to nece­sa­rio para los fami­lia­res de los her­ma­nos, 69,2; con los her­ma­nos en difi­cul­tad, 76,2; con el Capí­tu­lo con­ven­tual, en caso de nece­si­dad, para la expul­sión de un novi­cio, 78; diri­ge las acti­vi­da­des del ecó­no­mo y del exac­tor; 81,2; guía al repre­sen­tan­te legal, 82; el g. no pue­de desem­pe­ñar el ofi­cio de ecó­no­mo o exac­tor del Con­ven­to, 84,2; sólo con el con­sen­ti­mien­to del Minis­tro con su Defi­ni­to­rio con docu­men­to escri­to y tiem­po limi­ta­do, 84,2; la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va per­so­nal, 85,3; el efec­to de los hechos, 87,1; asig­na, coor­di­na, ani­ma las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 92,1; ani­ma la misión en sus diver­sas for­mas, 93,1; da licen­cia para pre­di­car en nues­tras igle­sias, 96,5; los talen­tos de los her­ma­nos, 110,2; los guar­dia­nes cola­bo­ren con los Minis­tros y Cus­to­dios en la guía, ani­ma­ción y coor­di­na­ción de las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 112,2; com­pe­te al g. la coor­di­na­ción de las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, dis­tri­buir los tra­ba­jos y man­te­ner la comu­nión, 114,1; asig­nen a los her­ma­nos aque­llas obli­ga­cio­nes que per­mi­ten vivir en con­for­mi­dad con la Regla, 115,1; la obe­dien­cia en los encar­gos, 116,1; visi­ta y correc­ción en las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 116,2; vigi­le los regis­tros y libros parro­quia­les, 118,3; ayu­de en la cola­bo­ra­ción con los  párro­cos, 118,5; las com­pe­ten­cias del g. y del párro­co las deter­mi­nen los Sta­tu­tos pro­vin­cia­les y cus­to­dia­les, 118,6; man­te­ner el equi­li­brio entre la parro­quia y la vida fra­ter­na, 118,6; el diá­lo­go y la cola­bo­ra­ción con los Minis­tros, Cus­to­dios, for­ma­do­res, for­man­dos, 132,1; del novi­cia­do, antes de la pro­fe­sión y en peli­gro de muer­te, 151,3; la for­ma­ción per­ma­nen­te en los pri­me­ros cin­co años, 174,1; los ins­tru­men­tos nece­sa­rios para la for­ma­ción per­ma­nen­te, 178,1; la auto­ri­dad, 179 y 181,1; la pro­fe­sión de fe y el jura­men­to, 181,1; la vali­dez del acto, 182; el ofi­cio, 183,4; ele­gi­do en el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 188,2; excep­cio­nal­men­te, ele­gi­do por el Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio, 188,2; requi­si­tos para ser g., 188,2; la elec­ción para el ter­cer man­da­to, 189,2; la elec­ción vie­ne con­fir­ma­da por la ins­tan­cia supe­rior, 189,5; obli­ga­do a resi­den­cia, 192,1; la cola­bo­ra­ción con el vica­rio, 192,3; guía la fra­ter­ni­dad con­ven­tual, 223; com­pe­ten­cias del g., 224,1; la potes­tad ordi­na­ria, 224,2; con­vo­ca el Capí­tu­lo con­ven­tual, 225,2; los asun­tos en los que el g. nece­si­ta el con­sen­ti­mien­to o con­se­jo del Capí­tu­lo con­ven­tual, 226,2; el g. de un Con­ven­to gene­ral es ele­gi­do por el Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio, 227;

H

  • Hábi­to: des­crip­ción del h., 67,1; el uso de otro ves­ti­do, 67,2;
  • Her­mano vaga­bun­do: decla­ra­ción, 77,1;
  • Her­ma­nos: una mis­ma voca­ción y los mis­mos dere­chos y debe­res, 1.3 (Alter­na­ti­va A y B); unan la vida con­tem­pla­ti­va a las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas y la vida acti­va a la vida con­tem­pla­ti­va, 2 e 35,1; viven el Evan­ge­lio, 4,1; La regla es la for­ma de vida evan­gé­li­ca pro­fe­sa­da por los H.M. 5,1–3; los H.M. estu­dien los escri­tos de San Fran­cis­co y las Fuen­tes Fran­cis­ca­nas, 5,2; pro­cu­ren obser­var la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes para con­for­mar­se al ideal evan­gé­li­co, 7,6; hacen voto de vivir en obe­dien­cia, sin nada pro­pio y en cas­ti­dad, 9,1; los H. se some­ten por la obe­dien­cia a la Igle­sia, a los Minis­tros, Cus­to­dios y Guar­dia­nes, 10,1, 12,2; obe­dien­cia y fide­li­dad a la Igle­sia, 11; obe­dien­cia al Papa, 12,1; obe­dien­cia en todo lo que no es con­tra­rio al Evan­ge­lio, la pro­pia con­cien­cia, la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes, 12,3; suje­tos al Ordi­na­rio del lugar en cuan­to auto­ri­dad pas­to­ral, 12,4; los her­ma­nos se abs­ten­gan de todo acto de pro­pie­dad, 14,4; los her­ma­nos cedan tam­bién la pro­pie­dad inte­lec­tual, 14,5; los her­ma­nos cedan la des­apro­pia­ción de todo, 14,6; recha­cen el con­su­mo, la acu­mu­la­ción, y el derro­che, 14,6; se abs­ten­gan de todo lo que es con­tra­rio a la cas­ti­dad, 24,2; Los her­ma­nos cui­den la cali­dad de la vida espi­ri­tual, 34,3; los h. par­ti­ci­pen cada día a la mesa de la Pala­bra y de la Euca­ris­tía, 37,1–2; los h. ten­gan en gran con­si­de­ra­ción la Litur­gia de las Horas, 38,1; la cele­bren según las nor­mas de la Igle­sia, 38,2 y 40,2–3; los h. la cele­bren cada día ínte­gra­men­te en cada con­ven­to la litur­gia de las Horas, 38,3; cui­den de todos los obje­tos des­ti­na­dos al cul­to, 40,5; vene­ren el Cuer­po y la San­gre de Jesu­cris­to, 42; los h. se abran al diá­lo­go y a la ayu­da de los h., 51,2; los h. pro­cu­ren tener un ver­da­de­ro cono­ci­mien­to del otro, 55,3; los h. vivan los even­tua­les con­flic­tos como oca­sión de cre­ci­mien­to humano y espi­ri­tual, 55,4; los her­ma­nos se mani­fies­ten amor recí­pro­co, 60,1; los h. evi­ten lo que pue­da impe­dir o per­tur­bar la paz y la cari­dad fra­ter­na, 60,2; los h. bús­quen­la la solu­ción en la diver­si­dad de opi­nio­nes, 60,2; los h. par­ti­ci­pen a los actos comu­ni­ta­rios, 65,2; los her­ma­nos en difi­cul­tad acu­dan a sus Minis­tros, 76,1; los h. no par­ti­ci­pen en la admi­nis­tra­ción de los bie­nes de una per­so­na físi­ca o jurí­di­ca aje­na a la Orden, 87,2; en caso extra­or­di­na­rio sólo con licen­cia del Minis­tro o Cus­to­dio dada por escri­to, 87,2; los h. son res­pon­sa­bles de sus actos con­tra la ley o daño cau­sa­do, 87,3; los her­ma­nos esco­gi­dos para un ofi­cio deben acep­tar­lo humil­de­men­te, 185,1; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes que gozan de las cua­li­da­des reque­ri­das son hábi­les para los ofi­cios de la Orden, 185,2; todos los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes pue­den acce­der a todos los ofi­cios y car­gos, 186,6; los her­ma­nos nece­sa­rios para otro ofi­cio renun­cia­rán al ofi­cio con­fe­ri­do, 193,1; todos los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes de fami­lia tie­nen dere­cho capi­tu­lar, 225,1, los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes de fami­lia for­man el capí­tu­lo con­ven­tual, 225,1; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes están de fami­lia en el con­ven­to don­de resi­den, 228,1; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes en el con­ven­to don­de resi­den es don­de  ejer­cen sus dere­chos y obli­ga­cio­nes, 228,1; los h. pro­fe­sos tie­nen voz acti­va y pasi­va en un solo con­ven­to, en una pro­vin­cia o en una Cus­to­dia, 228,2; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes con obe­dien­cia y con­ven­ción resi­den­tes en el Sacro Con­ven­to con­ser­van los dere­chos provinciales,228,3; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes resi­den­tes en un con­ven­to fue­ra de su Pro­vin­cia o cus­to­dia tie­nen sus dere­chos y obli­ga­cio­nes de acuer­do con las con­ven­cio­nes, 228,4; los her­ma­nos pro­fe­sos solem­nes pue­den cam­biar de afi­lia­ción. 228,5;
  • Her­ma­nos difun­tos: ora­ción por los h. d., 71,1; sufra­gio men­sual, 71,4; sufra­gio anual, 71,5;
  • Her­ma­nos enfer­mos: el ser­vi­cio como ges­tio­na­do por la fra­ter­ni­dad, 1,2; la fra­gi­li­dad per­so­nal, 51,2; sean asis­ti­dos, 61,1; unan sus sufrmien­tos a la cruz de Cris­to, 61,2; debe­res de los h.e., 61,2;
  • Her­ma­nos expul­sa­dos: se mani­fies­te la cau­sa de la expul­sión, 79,2; se le otor­gue la posi­bi­li­dad de dejar volun­ta­ria­men­te la Orden, 79,2;
  • Her­ma­nos que han aban­do­na­do la Orden: Se les tra­te con cari­dad, 76,3; se ore por ellos, 76,3; com­pór­ten­se siem­pre con ellos como ver­da­de­ros her­ma­nos, 76,3;
  • Hos­pi­ta­li­dad (Aco­gi­da): ras­go de la fra­ter­ni­dad, 1,2; a todos, 66,4;
  • Humil­dad: y la mino­ri­dad, I-c; delan­te de la Igle­sia, I-e; seguir a Jesús humil­de, 1,4; de Jesús en la Encar­na­ción, II-d; de Jesús en la Euca­ris­tía, II-f; y la Pala­bra de Dios, II-h; las ora­cio­nes y las súpli­cas, II-k; el fru­to de la ora­ción, 34,4; al ir por el mun­do, IV-f; en los suce­sos de la misión, IV-j; en las acti­vi­da­des desa­rro­lla­das, 90,2; apren­der­la en la for­ma­ción, IV-e; la fina­li­dad de los for­man­dos, V-h; en el novi­cia­do, 148; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral según San Fran­cis­co, VI-e;

I

  • Igle­sia: la obe­dien­cia a la I., 11; las con­tri­bu­cio­nes de la pobre­za, 21; la Orden tes­ti­mo­nio de pobre­za evan­gé­li­ca, 23; las direc­tri­ces sobre los abu­sos, 26,2; la Litur­gia de las Horas, II-i y 38,2; la comu­nión y la vida fra­ter­na, 54,2; la fra­ter­ni­dad com­pro­me­ti­da en su misión, 54,3; la mul­ti­cul­tu­ra­li­dad, 55,2; bene­fi­cia­da por las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; sen­ti­do de sen­ti­re cum Eccle­sia men­te­ni­do vivo por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 59,1; la comu­nión de los Ins­ti­tuts afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; su misión, 88,1; la evan­ge­li­za­ción, su iden­ti­dad, 88,1; la misión de los con­sa­gra­dos, 88,2 y 89; la pro­cla­ma­ción del Evan­ge­lio, 88,3; los medios ade­cua­dos para la misión, 93,2; la misión para res­pon­der a sus nece­si­da­des, 93,3; los ale­ja­dos de la I., 98,1; las activ­da­des apos­tó­li­cas asu­mi­das con­for­me a sus direc­tri­ces, 111; el con­tex­to de for­ma­ción, 135; las direc­tri­ces para los abu­sos com­pro­ba­dos, 136,3; su auto­ri­dad, VI-b;
  • Igle­sia par­ti­cu­lar (o local): las direc­tri­ces sobre el abu­so, 26,2; valo­ran­do la rique­za en la ora­ción litúr­gi­ca, 40,2; la posi­bi­li­dad del uso del misal, ritual y calen­da­rio en la ora­ción litúr­gi­ca, 40,3; los tiem­pos peni­ten­cia­les, 52,2; los her­ma­nos vivan la comu­nión con la I. p., 99; el ser­vi­cio en las parro­quias, 100,1; la pro­mo­ción de la OFS, 103,5; la pro­mo­ción de la M.I., 103,5; las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas asu­mi­das con­for­me a sus direc­tri­ces, 111; el plan­tea­mien­to gene­ral de la misión, 112,1; la misión apos­tó­li­ca de los her­ma­nos, 119,2; las direc­tri­ces para abu­sos com­pro­ba­dos, 136,3; la ani­ma­ción voca­zio­nal, 139,5;
  • Igle­sia sui iuris: litur­gia y patri­mo­nio espi­ri­tual, 41;
  • Igle­sias y san­tua­rios: la misión de los her­ma­nos en las i. y s., 95; nom­bra­mien­to de sus rec­to­res, 118,4;
  • Implan­ta­tio Ordi­nis: y la soli­da­ri­dad, 20,1; la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; el SGAM, 125,4
  • Impri­mi potest: nece­si­dad de, 106,3;
  • Incul­tu­ra­ción: del caris­ma, 119,2; del caris­ma y del Evan­ge­lio, 122,2;
  • Inma­cu­la­da Vir­gen María: (*Vir­gen María); la pro­mo­ción del Reino de Cris­to bajo su guía, 1,5; par­ti­cu­lar devo­ción a la I., 46,2; la con­sa­gra­ción, 46,3; su vigi­lia es tiem­po peni­ten­cial, 53,1b;
  • Ins­ti­tu­to cle­ri­cal: Orden inclui­do por la Igle­sia, 1,3 Alter­na­ti­va B;

J

  • Jesu­cris­to: (*Segui­mien­to de Cris­to); Fran­cis­co autén­ti­co dis­cí­pu­lo, I-1; su Evan­ge­lio es for­ma y vida, I-b; la fuen­te de la fra­ter­ni­dad y de la mino­ri­dad, I-c; su pobre­za, I-g; la con­for­ma­ción en la cas­ti­dad, I-h; y la vida con­sa­gra­da, 9,1; la misión sal­ví­fi­ca, 9,2; la fuen­te de una nue­va huma­ni­dad, 9,3; y la obe­dien­cia, 10,1; y la pobre­za, 14,1; y la cas­ti­dad, 24,1; la unión en la vida cas­ta, 25,2; la encar­na­ción, II-d; la pasión y la muer­te, II-e; la Eucha­ris­tía, II-f; todo en su Nom­bre, II-l; vigi­lan­cia en la ora­ción, 34,3; la acción del Espí­ri­tu San­to con­for­ma con­ti­nua­men­te, 35,1; sus mis­te­rios, 35,2; su cari­dad, 35,3; la Litur­gia de las Horas, 38,1; la igno­ran­cia de las Escri­tu­ras es igno­ran­cia de Cris­to, 43,1; la pie­dad popu­lar, 48,1; la con­for­ma­ción y la peni­ten­cia, 49,1; la con­for­ma­ción y la asce­sis, 49,3; la con­for­ma­ción es un pro­ce­so, 50,1; el Sacra­men­to de la Peni­ten­cia, 50,1; el exame de con­cien­cia, 50,2; la direc­ción espi­ri­tual, 50,2; el mis­te­rio Pas­cual, 51,3; la fra­ter­ni­dad fun­da­da en sus pala­bras, III-e; su pre­sen­cia sal­ví­fi­ca, 55,1; su Reino edi­fi­ca­do con los sufri­mien­tos de los her­ma­nos enfer­mos, 61,2; su misión, IV-a y 88,1; la pre­di­ca­ción, 96,3; man­da dis­cí­pu­los en todo el mun­do, 119,1; la for­ma­ción en su Evan­ge­lio, V-b; la rela­ción con los for­man­dos, 137,1; en el novi­cia­do, 148;
  • José, san: patrón de la Orden, su vene­ra­ción, 46,4;
  • Jus­ti­cia: el aspec­to pro­fé­ti­co de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,3; las con­tri­bu­cio­nes de la pobre­za, 21; la misión de la j., 105,1; su pro­mo­ción, 105,2; en el post-novi­­cia­­do, 164,2; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral por San Fran­cis­co, VI-e;
  • Juven­tud Fran­cis­ca­na: los her­ma­nos pro­mue­van la J. F., 103,3; los her­ma­nos pro­mue­van la Jufra en la Igle­sia local, 103,5;

L

  • Lai­cos: la voca­ción y misión de los l., 103,1; sus­ci­tar la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra en los l., 120,2;
  • Lectorado/Acolitado: pro­ce­so de, 169;
  • Len­guas: la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; habla­das correc­ta­men­te por los misio­ne­ros, 122,2;
  • Limos­na: los her­ma­nos pidan o acep­ten l., 17,1;
  • Litur­gia de las Horas: y San Fran­cis­co, II-i; se la ten­ga en gran con­si­de­ra­ción, 38,1; en ella se par­ti­ci­pa de la ora­ción de Cris­to, 38,1; se cele­bre según las nor­mas de la Igle­sia, 38,2; se cele­bren con mayor solem­ni­dad Lau­des y Vís­pe­ras, 38,2; cada día en cada Con­ven­to se cele­bre ínte­gra­men­te la l. h., 38,3; en pri­va­do o el Ofi­cio de los Padre­nues­tros, 39 (Alter­na­ti­va A); en pri­va­do o el Ofi­cio de los Padre­nues­tros por los pro­fe­sos solem­nes, 39,1 (Alter­na­ti­va B); los her­ma­nos en la for­ma­ción sean for­ma­dos en el espí­ri­tu de la l., 137,3;

M

  • Madu­rez: y la obe­dien­cia, 10,2; y la cas­ti­dad, 25,1; en el cum­pli­mien­to de las ini­cia­ti­vas per­so­na­les, 58,2; para ir más allá de las fron­te­ras, 120,1; el fin de la for­ma­ción en la Orden, 127; la for­ma­ción pro­gre­si­va, 135; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción de las rela­cio­nes, 136,1; afe­c­­ti­­vo-sex­­xual, 136,2; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; requi­si­tos para la admi­sión al pos­tu­lan­ta­do, 144,1; requi­si­tos para la pro­fe­sión solem­ne, 161,1;
  • Maria Vir­gen: (*Inma­cu­la­da): su pobre­za, I-g; para la guar­da de la cas­ti­dad, 25,2; y Fran­cis­co, II-j; devo­ción a M. V., 46,1; Inma­cu­la­da Con­cep­ción, 46,2; coro­na fran­cis­ca­na, 67,1; en la for­ma­ción, 137,7;
  • Maxi­mi­liano Kol­be, san: su heren­cia, 46,3; la tra­di­ción maria­na en la for­ma­ción, 137,7;
  • Medios de comu­ni­ca­ción: y la cas­ti­dad, 25,3; uso mode­ra­do y peni­ten­cial, 52,1; cam­bian las rela­cio­nes con­tem­po­rá­neas, 55,1; comu­ni­ca­ción efec­ti­va, 56,2; los her­ma­nos sean for­ma­dos en el buen uso de los m. c., 66,3; y la evan­ge­li­za­ción, 66,3;
  • Medi­ta­ción: sobre la Regla, los otros escri­tos de San Fran­cis­co, las Fuen­tes fran­cis­ca­nas, los docu­men­tos de la Orden y los de la Sede Apos­tó­li­ca refe­ren­tes a la Regla, 5,3; sobre los tex­tos litúr­gi­cos, 41; medi­ten la Pala­bra de Dios, 43,1.3; medi­ten espe­cial­men­te el Evan­ge­lio, 43,2; media hora dia­ria de m., 44; la moda­li­dad la deter­mi­nen los Esta­tu­tos, 44; sobre la vida y escri­tos de San Fran­cis­co, 47,1; para la pre­di­ca­ción, 96,2 y 96,4;
  • Mesa común: la par­ti­ci­pa­ción como signo de con­ven­tua­li­dad, 1,5; con ale­gria, 65,2;
  • Mili­cia de la Inma­cu­la­da: la misión de la M. I., 103,4; los her­mnos pro­mue­van la M. I., 103,4; su pro­mo­ción en la Igle­sia local, 103,5; y la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra, 120,2; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Minis­te­rio orde­na­do: for­ma­ción al m. o., 128,3; dis­cer­ni­mien­to de los for­man­dos con los for­ma­do­res, 138,6; se pre­pa­ren al m. o. con un pro­gra­ma ade­cua­do de filo­so­fía y teo­lo­gía, 167; el can­di­da­to al m. o. debe ser pro­fe­so solem­ne, 170,1; debe hacer la soli­ci­tud por escri­to, 170,1; la admi­sión a las orde­nes sagra­das, 170,2;
  • Minis­tros y Cus­to­dios (*Cus­to­dio gene­ral; *Cus­to­dio pro­vin­cial; *Minis­tro gene­ral; *Minis­tro pro­vin­cial): los her­ma­nos pres­ten obe­dien­cia a los M. y C., 12,2; sean dóci­les a la volon­tad de Dios, 13,1; a la cari­dad, 13,1; y al ser­vi­cio, 13,1 escu­chen a los her­ma­nos, 13,1; favo­rez­can el cre­ci­mien­to humano y espi­ri­tual, 13,1; pro­mue­ban la cola­bo­ra­ción, 13,1; la auto­ri­dad, 13,2 y 59,1; la guía, 13,2; los her­ma­nos depen­dan de los M. y C. en mate­ria de la pobre­za, 14,4; los M. y C. sean ejem­pio de pobre­za, 14,7; evi­ten los per­mi­sos indis­cri­mi­na­dos, 14,7; el per­mi­so para cam­biar las dis­po­si­cio­nes de los bie­nes mate­ria­les antes de la pro­fe­sión solem­ne, 15,2; pro­vean a la pen­sión y asis­ten­cia sani­ta­ria de los her­ma­nos, 17,3; el per­mi­so en el uso del dine­ro, 22; deter­mi­nen que horas canó­ni­cas se cele­bran en la fra­ter­ni­dad a peti­ción del Capí­tu­lo con­ven­tual, 38,4; aprue­ban el orden de las cele­bra­cio­nes litúr­gi­cas y de las prac­ti­cas de pie­dad del Con­ven­to a peti­ción del Capí­tu­lo con­ven­tual, 40,4; aprue­ban otra mane­ra de hacer los ejer­ci­cios espi­ri­tua­les, 45,1; la per­ma­nen­cia en el ere­mi­to­rio o casa de ora­ción, 45,3; ani­man a la fra­ter­ni­dad, 56,3 y 59,1; abier­tos y sen­si­bles hacia las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; los M. y C. ejer­zan el ser­vi­cio de la auto­ri­dad con cari­dad, 59,1; el tiem­po y la cali­dad de la ora­ción, 59,1; pro­mue­van la obe­dien­cia res­pon­sa­ble y acti­va, 59,1; man­ten­gan vivo el caris­ma, 59,1; man­ten­gan vivo el sen­ti­do de sen­ti­re cum Eccle­sia, 59,1; acom­pa­ñen la for­ma­ción per­ma­nen­te, 59,1; los M. y C. sean res­pe­ta­dos y obe­de­ci­dos por los her­ma­nos, 59,2; el cui­da­do de los her­ma­nos enfer­mos, 61,1; con­fir­man el hora­rio de los Con­ven­tos, 64; con­fir­man la clau­su­ra de los con­ven­tos, 66,1; pro­cu­ren ofre­cer algu­na ayu­da con­cre­ta a los parien­tes de los her­ma­nos, 69,2; reco­no­ci­mien­to ofi­cial de los bien­he­cho­res, 69,3; cui­den la asis­ten­cia espi­ri­tual a los con­sa­gra­dos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; cui­den la asis­ten­cia espi­ri­tual a la Orden Fran­cis­ca­na Seglar, 74,1; la erec­ción de las fra­ter­ni­da­des loca­les de la OFS, 74,2; el altius mode­ra­men de la OFS, 74,2; nom­bra­mien­to de los asis­ten­tes espi­ri­tua­les de la OFS, 74,3; ayu­den a los her­ma­nos en difi­cul­tad, 76,2; tra­ten con equi­dad y cari­dad a los her­ma­nos que han aban­do­na­do la Orden, 76,4; decla­rar a un her­mano vaga­bun­do, 77,1; la expul­sión de un novi­cio, 78; diri­gen las acti­vi­da­des del ecó­no­mo y del exac­tor; 81,2; los repre­sen­tan­tes lega­les bajo la depen­den­cia de los M. y C., 82; la incom­pa­ti­bi­li­dad con la tarea de ecó­no­mo o esac­tor, 84,1; el efec­to de los actos 87,1; el her­mano pue­de admi­nis­trar bie­nes aje­nos a la Orden con per­mi­so del M. o C., 87,2;  el M. o C. pue­de admi­nis­trar bie­nes aje­nos a la Orden con per­mi­so de la ins­tan­cia supe­rior, 87,2; asig­nan, coor­di­nan, ani­man las activ­da­des apos­tó­li­cas, 92,1; ani­men la misión en sus diver­sas for­mas. 93,1; los M. no acep­ten parro­quias don­de no se pue­de vivir la vida fra­ter­na, 100,2; pro­mue­van la cul­tu­ra y el estu­dio para la misión, 106,2; la licen­cia del Impri­mi potest, 106,3; los talen­tos de los her­ma­nos al ser­vi­cio del Reino de Dios bajo la direc­ción de los M. y C., 110,2; juz­guen, ani­men y coor­di­nen las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas en cola­bo­ra­ción con los guar­dia­nes, 112,2; ani­men a la cola­bo­ra­ción en la Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 113,3; coope­ren con la Fami­lia Fran­cis­ca­na, 113,4; coope­ren con las Con­fe­ren­cias espis­co­pa­les, 113,4; coope­ren con las Con­fe­ren­cias de los Supe­rio­res Mayo­res, 113,4; asig­nen a los her­ma­nos aque­llas obli­ga­cio­nes que per­mi­ten vivir en con­for­mi­dad con la Regla, 115,1; asig­nen para las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas her­ma­nos cua­li­fi­ca­dos, 115,2; pro­cu­ren que se for­me un nume­ro sufi­cien­te de her­ma­nos peri­tos y exper­tos, 115,3; la obe­dien­cia a los M. y C. en las obras, 116,1; visi­ta y correc­ción en las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 116,2; vigi­len los regis­tros y libros parro­quia­les, 118,3; pre­sen­ten al Ordi­na­rio de lugar un her­mano para el nom­bra­mien­to de párro­co, 118,4; pre­sen­ten los vica­rios parro­quia­les al Ordi­na­rio del lugar, 118,4; la aco­gi­da de los can­di­da­tos, V-c; la apro­va­ción del regla­men­to de una casa de for­ma­ción común 130,4; con­si­de­ren las casas de for­ma­ción el cora­zón de la Orden, 131,1; el diá­lo­go y la  cola­bo­ra­ción con los Guar­dia­nes, for­ma­do­res, for­man­dos, 132,1; y los abu­sos com­pro­ba­dos en los for­man­dos, 136,3; eva­lúen la admi­sión al pos­tu­lan­ta­do, 144,1; la admis­sión al pos­tu­lan­ta­do, 145; per­mi­so de vivir fue­ra de la casa de novi­cia­do, 150,3; la pri­me­ra pro­fe­sión anti­ci­pa­da, 151,2; la pri­me­ra pro­fe­sión y el peli­gro de muer­te, 151,3; la pró­ro­ga del novi­cia­do, 151,4; exa­mi­ne la ido­nei­dad del novi­cio y la escu­cha a los her­ma­nos antes de la pro­fe­sión tem­po­ral, 154,2; novi­cia­do fue­ra de la Pro­vin­cia o Cus­to­dia, 154,3; reci­ben la pro­fe­sión tem­po­ral, 156,1; la dimi­sión de la Orden de los pro­fe­sos tem­po­ra­les, 160,2; la pró­ro­ga de la pro­fe­sión tem­po­ral, 161,2; reci­ben la pro­fe­sión solem­ne, 162,2; las espe­cia­li­za­cio­nes en el post-novi­­cia­­do, 166; el dis­cer­ni­mien­to para la orde­na­ción, 167; el acolitado/el lec­to­ra­do, 169; la admi­sión a la orde­na­ción fue­ra de la Pro­vin­cia o Cus­to­dia, 170,3; envío del cer­ti­fi­ca­do de orde­na­ción al M. o C., 171; la for­ma­ción per­ma­nen­te en los pri­me­ros cin­co años, 174,1; pro­mue­van el estu­dio espe­cia­li­za­do como for­ma­ción per­ma­nen­te, 176; pro­mue­van las expe­rien­cias fra­ter­nas y pas­to­ra­les mul­ti­cul­tu­ra­les como for­ma­ción per­ma­nen­te, 177; pro­cu­ren que los her­ma­nos ten­gan los ins­tru­men­tos ade­cua­dos para la for­ma­ción per­ma­nen­te, 178,1; cómo ejer­cer la auto­ri­dad, VI-c; la des­crip­ción hecha por San Fran­cis­co, VI-g; su ser­vi­cio según San Fran­cis­co, VI-h; ejer­cen la auto­ri­dad, 179 y 181,1; emi­ten la pro­fe­sión de fe y el jura­men­to, 181,1; son supe­rio­res mayo­res, 181,2; para la vali­dez del acto, 182; la elec­ción limi­ta­da a sólo dos man­da­tos con­se­cu­ti­vos, 189,3; infor­ma­rán a los her­ma­nos de lo tra­ta­do en los Capí­tu­los y en los Defi­ni­to­rios, 191,1; la visi­ta canó­ni­ca, 191,2; obli­ga­dos a resi­den­cia, 192,1; infor­ma­rán a sus vica­rios, 192,2 y 192,3; la cola­bo­ra­ción con la Con­fe­ren­cia epis­co­pal y la con­fe­ren­cia de los Supe­rio­res mayo­res, 222;
  • Minis­tro gene­ral (*Minis­tros y cus­to­dios): dis­pen­sa de las Cons­ti­tu­cio­nes y de los Eta­tu­tos a cada her­mano y a cada Con­ven­to, 8,a; la obe­dien­cia, 12,2; con­ven­to bajo su direc­ta juris­di­ción, 33,1; el per­mi­so de jun­tar los ofi­cios de ecó­no­mo y exac­tor de una Pro­vin­cia, 83,5; la com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va per­so­nal, 85,5; el per­mi­so de un Minis­tro pro­vin­cial para admi­nis­trar bie­nes fue­ra de la Orden, 87,2; no acep­tar las parro­quias don­de no sea posi­ble vivir la vida fra­ter­na, 100,2; envío del con­tra­to de acep­ta­ción de las parro­quias, 118,1; pue­de  admi­tir a la pro­fe­sión, 153,2; el Espí­ri­tu San­to, VI-a; la des­crip­ción según San Fran­cis­co, VI-e; el ofi­cio, 186,1; la elec­ción, 189,4 y 189,5; la renun­cia, 193,3; con­vo­ca el Capí­tu­lo gene­ral, 196,1; ele­gi­do en el Capí­tu­lo gene­ral ordi­na­rio, 196,2; capi­tu­lar en el Capí­tu­lo generl, 198,1; el ex-Mini­s­­tro g. capi­tu­lar en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,1; pre­si­de el Capí­tu­lo gene­ral, 199; requi­si­tos para la elec­ción del M. g., 200,1; las obli­ga­cio­nes del M. g., 200,2; le com­pe­te la potes­tad ordi­na­ria, 201; ayu­da­do por el Defi­ni­to­rio gene­ral, 202; cesan­do la auto­ri­dad del M. g. le suce­de el Vica­rio gene­ral, 203; con­vo­ca los Capí­tu­los pro­vin­cia­les ordi­na­rios, 207,1; se le comu­ni­ca la con­vo­ca­to­ria del Capí­tu­lo pro­vin­cial extra­or­di­na­rio, 207,2; pre­si­de la pri­me­ra par­te del Capí­tu­lo pro­vin­cial ordi­na­rio, 208,1; vocal en el Capí­tu­lo pro­vin­cial, 208,2; el ex-Mini­s­­tro g. es vocal en el Capí­tu­lo pro­vin­cial de su Pro­vin­cia, 208,2; con­vo­ca perió­di­ca­men­te a los Pre­si­den­tes de las Conferencias/Federaciones, 220,3;
  • Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio: da la inter­pre­ta­ción decla­ra­ti­va de las Cons­ti­tu­cio­nes has­ta el suce­si­vo Capí­tu­lo gene­ral, 6,3; decla­ra la con­for­mi­dad de los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les con las Cons­ti­tu­cio­nes, 7,4; la apro­ba­ción de la pre­sen­cia esta­ble de una cir­cuns­crip­ción en el terri­to­rio de otra, 29,1; la apro­ba­ción de los Esta­tu­tos pro­pios de la Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 31,3; la apro­ba­ción de los esta­tu­tos espe­cia­les para las casas comu­nes de for­ma­ción y para las misio­nes o los apos­to­la­dos comu­nes de la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,4; la erec­ción, la divi­sión, la unión, la fusión, la supre­sión de una Pro­vin­cia o Cus­to­dia gene­ral fue­ra del Capí­tu­lo gene­ral, 32,1; la apro­ba­ción de la erec­ción de una Cus­to­dia pro­vin­cial, 32,4; la pre­via apro­ba­ción de la erec­ción del Con­ven­to, 33,2; corres­pon­de al M. g. con su D. la supre­sión del Con­ven­to com­pe­te al M. g. con su D, 33,4; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de cier­tos bie­nes mue­bles e inmue­bles, 81,3; su com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va, 85,5; la apro­ba­ción de la erec­ción y de la supre­sión de la casa del pos­tu­lan­ta­do, 129,1; la erec­ción, el tras­la­do, o la supre­sión del novi­cia­do, 129,2; la apro­ba­ción de la erec­ción o de la supre­sión del post-novi­­cia­­do cir­cuns­crip­cio­nal, 129,3; la apro­ba­ción de una casa común de for­ma­ción, 129,4; la apro­ba­ción de la casa común de for­ma­ción de la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 129,5; la apro­ba­ción del direc­to­rio de for­ma­ción pro­vin­cial o cus­to­dial, 130,2; la apro­ba­ción del direc­to­rio de for­ma­ción de la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 130,2; la apro­ba­ción de los semi­na­rios meno­res, 142,1; excep­cio­nal­men­te, el per­mi­so del novi­cia­do fue­ra de la casa, 150,4; la vuel­ta des­pués del novi­cia­do o la pro­fe­sión, 155; el indul­to de aban­dono de la Orden de los pro­fe­sos tem­po­ra­les, 160,1; el cam­bio de ins­ti­tu­to reli­go­so, 163; excep­cio­nal­men­te pue­de nom­brar un Minis­tro pro­vin­cial y su Defi­ni­to­rio, 187,1 y 187,2; excep­cio­nal­men­te pue­de nom­brar un Comi­sa­rio pro­vin­cial, 187,3; excep­cio­nal­men­te pue­de nom­brar un Visi­ta­dor esta­ble, 187,4; acep­ta la renun­cia del Minis­tro pro­vin­cial o del Cus­to­dio gene­ral, 193,3; la remo­ción del ofi­cio, 194,2; dis­pen­sa de la incom­pa­ti­bi­li­dad o de la inha­bi­li­dad del ofi­cio, 195; con­vo­ca­to­ria del Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio, 197; eli­gen al Pro­cu­ra­dor gene­ral, 205; en la caren­cia del Capí­tu­lo pro­vin­cial, nom­bran el Minis­tro pro­vin­cial y su Defi­ni­to­rio, 210; y las mocio­nes de la Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 220,2; eli­gen el Guar­dián de un Con­ven­to gene­ral, 227;
  • Minis­tro pro­vin­cial (*Minis­tros y cus­to­dios): dis­pen­sa de las Cons­ti­tu­cio­nes y de los Esta­tu­tos a cada her­mano, 8,b; y los her­ma­nos en difi­cu­lad, 76,1; el per­mi­so de jun­tar los ofi­cios de ecó­no­mo y exac­tor en los Con­ven­tos y en las Cus­to­dias, 83,5; su com­pe­ten­cia per­so­nal admi­nis­tra­ti­va, 85,3; el per­mi­so a un Cus­to­dio pro­vin­cial para admi­nis­trar bie­nes fue­ra de la Orden, 87,2; no acep­ta las parro­quias en las que no es posi­ble vivir la vida fra­ter­na, 100,2; con­tra­to con el Ordi­na­rio del lugar para la acep­ta­ción de las parro­quias, 118,2; los her­ma­nos lla­ma­dos a ir a otras cul­tu­ras y nue­vos ambien­tes socia­les pidan licen­cia al M. p., 121,1; los M. p. soli­ci­ten her­ma­nos para ir a otras cul­tu­ras y nue­vos ambien­tes socia­les, 121,2; la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; el ofi­cio, 186,2; la elec­ción, 189,4; la elec­ción es con­fir­ma­da por la ins­tan­cia supe­rior, 189,5; la renun­cia, 193,3; acep­ta la renun­cia del Cus­to­dio pro­vin­cial, 193,3; con­sul­ta­do para la con­vo­ca­to­ria del Capí­tu­lo gene­ral extra­or­di­na­rio, 197; capi­tu­lar en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,1; si es impe­di­do para par­ti­ci­par al Capí­tu­lo gene­ral, 198,2; pre­si­de la segun­da par­te del Capí­tu­lo pro­vin­cial ordi­na­rio, 208,1; vocal al Capí­tu­lo pro­vin­cial, 208,2; el ex-M. p. vocal al Capí­tu­lo pro­vin­cial suce­si­vo, 208,2; su elec­ción, 209,1; requi­si­tos para ser ele­gi­do M. p., 211; las obli­ga­cio­nes, 212; tie­ne potes­tad ordi­na­ria, 213;
  • Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio: inter­pre­ta o aprue­ba el cam­bio de los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les has­ta el Capí­tu­lo suce­si­vo, 7,3; las dis­pen­sas de las Cons­ti­tu­cio­nes y de los Esta­tu­tos para cada Con­ven­to, 8,b); la con­vo­ca­to­ria de la pre­sen­cia esta­ble de una cir­cuns­crip­ción en el terri­to­rio de otra, 29,2; com­pe­te la erec­ción y supre­sión de una casa filial, 33,3; aprue­ba qué horas canó­ni­cas se cele­bren en común en el Con­ven­to, 38,4; deter­mi­na otras for­mas de peni­ten­cia duran­te los tiem­pos peni­ten­cia­les, 53,1; pue­de esta­ble­cer días extra­or­di­na­rios de peni­ten­cia o/y de ora­ción, 53,2; las penas para el her­mano exclaus­tra­do, 77,1,a; las penas para el her­mano vaga­bun­do, 77,1,c; la admi­nis­tra­ción extra­or­di­na­ria de los bie­nes, 81,1; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de los bie­nes mue­bles e inmue­bles, 81,3; la excep­cio­nal com­pa­ti­bi­li­dad del ofi­cio de Guar­dián con los encar­gos de ecó­no­mo y exac­tor, 84,2; su com­pe­ten­cia admi­nis­tra­ti­va, 85,3; sus­cri­ben las con­ven­cio­nes escri­tas para las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 114,3; com­pe­te la acep­ta­ción de las parro­quias, 118,1; pre­sen­ta párro­cos al Ordi­na­rio del lugar, 118,4; el párro­co pre­sen­te al M. p. con su D.  los gas­tos parro­quia­les extra­or­di­na­rios de rele­van­te impor­tan­cia, 118,8; el párro­co pre­sen­te al M. p. con su D. las opcio­nes pas­to­ra­les parro­quia­les a lar­go pla­zo que impli­quen el ser­vi­cio de la fra­ter­ni­dad, 118,9; la erec­ción y supre­sión de la casa del pos­tu­lan­ta­do, 129,1; la ins­ti­tu­ción de una casa común de for­ma­ción, 129,4; la apro­ba­ción del regla­men­to de una casa de for­ma­ción pro­vin­cial, 130,3; la admi­sión al novi­cia­do, 147; la admi­sión a la Orden, 149; la admi­sión a la pro­fe­sión tem­po­ral, 153,1; la dimi­sión de un pro­fe­so tem­po­ral, 160,2; la pró­ro­ga de la pro­fe­sión tem­po­ral, 161,2; la admi­sión a la pro­fe­sión solem­ne, 162,1; la admi­sión a la orde­na­ción, 170,2 y 170,4; pue­de con­ce­der un perío­do sabá­ti­co, 179,2; excep­cio­nal­men­te pue­de ser nom­bra­do por el Minis­tro gene­ral y su Defi­ni­to­rio, 187,1 y 187,2; excep­cio­nal­men­te pue­de ser acom­pa­ña­do por el Visi­ta­dor esta­ble nom­bra­do por el Minis­tro gene­ral y su Defi­ni­to­rio, 187,4; excep­cio­nal­men­te  eli­ge el Guar­dián, 188,2; la remo­ción del ofi­cio, 194,2; con­vo­ca el Capí­tu­lo pro­vin­cial extra­or­di­na­rio, 207,2; ante la caren­cia del Capí­tu­lo pro­vin­cial, nom­bra­dos por el Minis­tro gene­ral y su Defi­ni­to­rio, 210; y la filia­ción tem­po­ral o per­pe­tua, 228,5;
  • Mino­ri­dad: un valor evan­gé­li­co fon­da­men­tal de la Orden, I-c; ras­gos carac­te­rís­ti­cos de la m., 1,4; y la obe­dien­cia recí­pro­ca, 12,5; los ser­vi­cios domés­ti­cos, 65,3; y la admi­nis­tra­ción, 80; un valor prin­ci­pal en la misión, 90,1; la dis­po­ni­bi­li­dad al ser­vi­cio, 90,2; la dis­po­ni­bi­li­dad a dejar luga­res de misión, 93,3; en la parro­quia, 100,1; en el tra­ba­jo, 110,1; en la for­ma­ción, 138,3;
  • Mise­ri­cor­dia: a los lepro­sos, I-a e 49,2; un ras­go de la fra­ter­ni­dad, 1,2; y el Espí­ri­tu San­to, II-g; a los her­ma­nos frá­gi­les, 51,2; y las obras cor­po­ra­les y espi­ri­tua­les, 52,1; fra­ter­na, III-f; con los her­ma­nos en difi­cul­tad, 76,2; la m. y la pre­di­ca­ción, 96,3; la m. y el Sacra­men­to de la Peni­ten­cia, 97,3; las obras cor­po­ra­les y espi­ri­tua­les en formación,137,4; la auto­ri­dad de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-c; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral hecha por San Fran­cis­co, VI-e;
  • Misión (*Acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, *Tra­ba­jo): sen­ci­llo como un ras­go de la fra­ter­ni­dad, 1,2; bus­car la pre­sen­cia de Dios, 2; la obe­dien­cia, 13,3; fon­da­da en la unión con Dios, II-a; la fra­ter­ni­dad com­pro­me­ti­da en la m. de la Igle­sa, 54,3; pro­mo­vi­da por las rela­cio­nes recí­pro­cas entre los her­ma­nos, 56,1; de Jesús, IV-a; de los após­to­les, IV-b; de los pri­me­ros her­ma­nos, IV-c; la comu­nión y la obe­dien­cia, IV-d; evan­gé­li­ca, IV-f; entre los no-cri­s­­tia­­nos, IV-g; el tes­ti­mo­nio de vida, IV-h; y el tra­ba­jo, IV-i y 109; la humil­dad en los éxi­tos, IV-j; la m. de Cris­to, 88,1; la m. de la Igle­sia, 88,1; de los con­sa­gra­dos en la Igle­sia, 88,2 y 89; la pro­cla­ma­ción del Evan­ge­lio, 88,3; los valo­res de la fra­ter­ni­dad y de la mino­ri­dad en la m. de los her­ma­nos, 90,1; la humil­dad y la mino­ri­dad en la m., 90,2; dedi­ca­ción a la m. sin apa­gar el espí­ri­tu de la ora­ción; 91; la m. en con­cor­dia y cola­bo­ra­ción, 92,1; la m. pro­yec­to y rea­li­za­ción de una fra­ter­ni­dad uni­da y crea­ti­va, 92,3; los Minis­tros y Cus­to­dios ani­men la m. en sus diver­sas for­mas. 93,1; los her­ma­nos sean sen­si­bles a las nece­si­da­des en las diver­sas cul­tu­ras, 93,2; se sir­van de los medios ade­cua­dos, 93,2; nin­gu­na for­ma de m. es aje­na a la Orden, 93,3; la m. res­pon­da a las nece­si­da­des de la Igle­sia, 93,3; lle­var el Evan­ge­lio a todos los hom­bres, 94; la Euca­ris­tía, 97,1; los otros Sacra­men­tos y las prác­ti­cas de pie­dad, 97,2; el Sacra­men­to de la Peni­ten­cia, 97,3; a los ale­ja­dos de la fe o de la Igle­sia, 98,1; a los enfer­mos, 98,2; la pas­to­ral sani­ta­ria, peni­ten­cia­ria y de mar­gi­na­ción, 101; los her­ma­nos se dedi­quen a la nue­va evan­ge­li­za­ción, 102,1; la m. en las diver­sas cul­tu­ras y situa­cio­nes, 102,2; la m. con per­so­nas de otras cul­tu­ras, con­fe­sio­nes cris­tia­nas y reli­gio­nes, y con los no cre­yen­tes, 102,3; los her­ma­nos apre­cien la voca­ción y m. de los lai­cos, 103,1; los her­ma­nos com­par­tan la m. de la OFS, 103,2; com­par­tan la m. de la M.I., 103,4; pro­yec­tos comu­ni­ta­rios, 105,1; pro­mo­ción de la jus­ti­cia y dig­ni­dad hum­na, 105,2; en las escue­las, 107,1; en las obras socia­les y cari­ta­ti­vas, 108; las nue­vas for­mas que mejor mani­fies­tan el aspec­to pro­fé­ti­co de la fra­ter­ni­dad, 111; el plan­tea­mien­to gene­ral en los Capí­tu­los pro­vin­cia­les y cus­to­dia­les, 112,1; los comu­nes de las cir­cuns­crip­cio­nes, 113,2; apos­tó­li­ca de los her­ma­nos, 119,2; la vida evan­gé­li­ca en sí mis­ma, 120,1; fue­ra de lo nor­mal, 120,1; la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra, 120,1 y 120,2; los her­ma­nos lla­ma­dos a ir a otras cul­tu­ras y nue­vos ambien­tes socia­les, 121,1; el SGAM, 125,4 y 125,5; de la Orden, hecha pro­pia por los for­man­dos, 132,2; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción de las rela­cio­nes para la m., 136,1; nutri­da cada día en la doble mesa, 137,2; todos los her­ma­nos sean for­ma­dos para la m., 137,6; con­ven­tual en la for­ma­ción, 138,4; en el post-novi­­cia­­do, 158 y 164,2; la for­ma­ción pro­fe­sio­nal y pas­to­ral, 165; la auto­ri­dad de los Capí­tu­los y de los Minis­tros, Cus­to­dios y Guar­dia­nes, 179; el fin de la visi­ta canó­ni­ca, 191,2;
  • Mis­sio ad gen­tes: la pre­pa­ra­ción de los misio­ne­ros, 122,1; el SGAM, 125,4;
  • Mobi­li­dad: un signo de soli­da­ri­dad, 20,1; coor­di­na­da en la Con­fe­ren­cia y la Fede­ra­ción, 31,2; para res­pon­der a la lla­ma­da de ir a otras cul­tu­ras y nue­vos ambien­tes socia­les, 121,2;
  • Movi­mien­tos ecle­sia­les: la misión de los her­ma­nos, 103,1; la for­ma­ción ini­cial, 128,1;

N

  • Necro­lo­gio: man­te­ner­lo, 71,3;
  • Novi­cia­do: según San Fran­cis­co, V-c; la erec­ción, el tras­la­do, o la supre­sión del n. corres­pon­de al Minis­tro gene­ral con su Defi­ni­to­rio, 129,2; la admi­sión al n., 147; la des­crip­ción del n., 148; la admi­sión a la Orden se efec­túa con la recep­ción al n., 149; el ini­cio del n. según el ritual de la Orden, 150,1; la dura­ción del n., 150,2; la esta­día fue­ra de la casa del novi­cia­do, 150,3; excep­cio­nal­men­te el n. fue­ra de la casa del novi­cia­do, 150,4; la ausen­cia del n., 151,1; la pró­ro­ga del n., 151,4; en con­ti­nui­dad con el pos­tu­lan­ta­do, deben vivir como pro­fe­sos , 152,1; no está per­mi­ti­do dedi­car­se a los estu­dios, 152,2; los con­tac­tos con la fami­lia, 152,3; el maes­tro es el res­pon­sa­ble del n, 152,4; la vuel­ta del novi­cio des­pués de haber aban­do­na­do la Orden, 155;

O

  • Obe­dien­cia: según San Fran­cis­co, I-f; la defi­ni­ción de o., 10,1; ayu­da a madu­rar y cre­cer huma­na y cris­tia­na­men­te, 10,2; a la Igle­sia, 11; al Papa, 12,1; a los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 12,2; en todo lo que no es con­tra­rio al Evan­ge­lio, la pro­pia con­cien­cia, la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes, 12,3; al Ordi­na­rio del lugar, 12,4; recí­pro­ca, 12,5; acti­va y res­pon­sa­ble, 13,2, 59,1; los talen­tos, 13,2; la misión, 13,3; las acti­vi­da­des per­so­na­les, 13,3; fra­ter­na, III-c; nue­va for­ma, III-d; en la misión, IV-d;  en los encar­gos, 116,1; el obje­ti­vo de los for­man­dos, V-h; a la auto­ri­dad de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-d;
  • Ofi­cios: el cum­pli­mien­to, 185,1; los requi­si­tos, 185,2 y 186,6; gene­ra­les, 186,1; pro­vin­cia­les, 186,2; cus­to­dia­les, 186,3; con­ven­tua­les, 186,4; con­fe­ri­dos en los Capí­tu­los, 188,1; ofi­cios vacan­tes fue­ra del Capí­tu­lo, 188,1; los o. gene­ra­les se con­fie­ren por un sexe­nio, 190,1; los o. pro­vin­cia­les, cus­to­dia­les y con­ven­tua­les se con­fie­ren por un cua­trie­nio, 190,1; la ace­po­ta­ción de la renun­cia de los o., 193,1 y 193,2; nin­gún o. es inamo­bi­ble, 194,1; la remo­ción de los o., 194,2 e 194,3; la incom­pa­ti­bi­li­dad o la inha­bi­li­dad de los o., 195;
  • Ofren­das: se res­pe­te la volun­tad del ofe­ren­te, 51,1;
  • Ora­ción (*Ora­ción comu­ni­ta­ria; *Ora­ción litúr­gi­ca): al Padre, II-b; cons­tan­te, II-c; la encar­na­ción del Hijo de Dios, II-d; la medi­ta­ción sobre la pasión y muer­te de Jesús, II-e; al Espí­ri­tu San­to, II-g; a la Bie­ba­ven­tu­ra­da Vir­gin María, II-j; la fuen­te de la comu­nión, II-l; y la cas­ti­dad, 25,2; y la vigi­lian­cia, 34,3; Fran­cis­co se hizo ora­ción, 34,3; siem­pre con cora­zón puro y con humil­dad, pacien­cia y  amor a todos, 34,4; con­ju­gar ora­ción y acción, 35,1; su fru­to con­ser­va­do en la vida coti­dia­na y cre­ci­da con obras de vir­tud, 35,2; la ado­ra­ción euca­rís­ti­ca, 42; maria­na, 46,1; las prác­ti­cas ins­pi­ra­das en la tra­di­ción de la Orden, 48,1; las prác­ti­cas de reli­gio­si­dad popu­lar típi­cas de las varias nacio­nes y cul­tu­ras, 48,1; los días extra­or­di­na­rios de ora­ción, 53,2; el tiem­po y la cali­dad cui­da­das por los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 59,1; como evan­ge­li­za­ción, 89; ali­men­ta la misión y el tra­ba­jo, 91; y la tras­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; y la pre­di­ca­ción, 96,4; y la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra, 120,1 y 120,2; por las voca­cio­nes, V-d e 139,2; la o. y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,2; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en el novi­cia­do, 148; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral según San Fran­cis­co, VI-e;
  • Ora­ción comu­ni­ta­ria: la par­ti­ci­pa­ción como un signo de la con­ven­tua­li­dad, 1,5; el orden en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 40,4; la ado­ra­ción euca­rís­ti­ca, 42; el com­par­tir la Pala­bra, 43,4; todos los her­ma­nos par­ti­ci­pen, 65,1;
  • Ora­ción litúr­gi­ca: la par­ti­ci­pa­ción como signo de la con­ven­tua­li­dad, 1,5; el estu­dio de los tex­tos litúr­gi­cos, 40,1; con reve­ren­cia, 40,2; según las nor­mas de la Igle­sia, 40,2; tenien­do en cuen­ta la varie­dad de los ritos, 40,2; valo­ran­do la rique­za de las Igle­sias loca­les, 40,2; espa­cio a la diver­si­dad y a las legí­ti­mas adap­ta­cio­nes, 40,2; el uso del calen­da­rio y del ritual de la Orden, 40,3; la posi­bi­li­dad del uso del misal, ritual y calen­da­rio de las Igle­sias par­ti­cu­la­res, 40,3; el cui­da­do de los obje­tos litúr­gi­cos, 40,5; y las Igle­sias sui iuris, 41; todos los her­ma­nos par­ti­ci­pen, 65,1; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1;
  • Orden: sus valo­res evan­gé­li­cos, I-c; fon­da­da por San Fran­cis­co, 1,1; el ideal de vivir y tes­ti­mo­niar el Evan­ge­lio, 1,1; sus miem­bros for­man una fra­ter­ni­dad, 1,2; inclui­da como cle­ri­cal, 1,3 Alter­na­ti­va B; y la con­ven­tua­li­dad, 1,5; suje­ta al Papa, 3; la pro­fe­sión solem­ne, 4,2; la Regla, 5,2; sus docu­men­tos, 5,3; los Esta­tu­tos, 7,1; su espí­ri­tu, 7,6; las ganan­cias de los her­ma­nos, 16,1 y 16,2; pue­de poseer, 16,3; los bie­nes para el apos­to­la­do, 19; la soli­da­ri­dad, 20,1 y 20,2; una úni­ca fami­lia, 20,2; las direc­tri­ces sobre el abu­so con meno­res, 26,2; una úni­ca fra­ter­ni­dad exten­di­da en el mun­do, 27; se arti­cu­la en Pro­vin­cias y Cus­to­dias, 28,1; su calen­da­rio y ritual, 40,3; su tra­di­ción maria­na, 46,1 y 103,4; la Inma­co­la­da, 46,2; san José, su patrón, 46,4; sus san­tos y san­tas, 47,2; su tra­di­ción espi­ri­tual, 48,1; sus tiem­pos peni­ten­cia­les, 53,1; sus Capí­tu­los, III-h; la vida fra­ter­na, 54,4 y 138,2; escue­la de comu­nión, 56,1; está cam­bian­do, 56,3; su patri­mo­nio espi­ri­tual, 57,1; el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; su caris­ma, 59,1; el Sacro Con­ven­to, 62,1; su hábi­to, 67,2; visi­tar sus Con­ven­tos, 68,1; sus bien­he­cho­res, 69,3; los que tra­ba­jan allí, 70,1; las Cla­ri­sas, 73,1; los ins­ti­tu­tos afi­lia­dos o agre­ga­dos, 73,2; los que la dejan, 76,3, 76,4 y 79,1; los que la aban­do­nan, 77,1; per­so­na jurí­di­ca, 82; el rapre­sen­tan­te legal, 82; la admi­nis­tra­ción sea úni­ca, 83,1; toda la admi­nis­tra­ción al ecó­no­mo y al exac­tor, 83,2; su patri­mo­nio esta­ble, 85,4; la mobi­li­dad den­tro, 92,2; la tra­di­ción de la misión, 93,3; el estu­dio en su tra­di­ción, 106,1; la edu­ca­ción, 107,1; las obras socia­les y cari­ta­ti­vas, 108; el tra­ba­jo manual, 109; el gobierno de la O. pro­mue­va y sos­ten­ga la cola­bo­ra­ción entre las cir­cuns­crip­cio­nes, 113,1, 113,3 y 125,3; las diver­sas acti­vi­da­des, 115,3; las pre­sen­cia en el mun­do, 119,3; su pre­sen­cia en las cul­tu­ras y en ambien­tes diver­sos, 124,1; la implan­ta­tio O., 125,4; la for­ma­ción, V-c; las voca­cio­nes, V-d, 139,2 y 140; los can­di­da­tos, V-e; sus media­cio­nes para la for­ma­ción, 126,2; la for­ma­ción es la tarea prio­ri­ta­ria, 127; sus casas de for­ma­ción, 128,1; su tiem­po para la for­ma­ción, 128,2 y 128,3; sus cen­tros de estu­dio, 128,5; la Ratio stu­dio­rum, 128,5; San Buenaventura/Seraphicum, 129,6; la Ratio for­ma­tio­nis, 130,1; la for­ma­ción es su cora­zón, 131,1; los her­ma­nos for­ma­dos para la misión, 132,2; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; las direc­tri­ces para abu­sos com­pro­ba­dos, 136,3; su his­to­ria, 138,5; los semi­na­rios meno­res, 142,2; su vida ini­cia con el novi­cia­do, 148; la admi­sión, 149; la vuel­ta, 155; sus gra­cias, 159; la sali­da, 1601,1; la dimi­sión, 160,2; la pro­fe­sión solem­ne, 161,3; Minis­tro gene­ral es el Espí­ri­tu San­to, VI-a; la supre­ma auto­ri­dad es el Capí­tu­lo gene­ral, 180,1;
  • Orden Fran­ces­ca­na Seglar: una par­te de la Fami­lia Fran­cis­ca­na, III-i; la asis­ten­cia espi­ri­tual de los her­ma­nos a la OFS, 74,1; la erec­ción de las fra­ter­ni­da­des loca­les, 74,2; el altius mode­ra­men, 74,2; el nom­bra­mien­to de los asis­ten­tes espi­ri­tua­les, 74,3; la misión de la OFS, 103,2; los her­ma­nos pro­mue­van la OFS, 103,2 y 103,5; la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra, 120,2; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Orde­na­ción: al final de la for­ma­ción para el minis­te­rio orde­na­do, 128,3; la for­ma­ción espi­ri­tual, 137,6; el dis­cer­ni­mien­to, 167; el acolitado/el lec­to­ra­do, 169; los requi­si­tos, 170,1; la admi­sión, 170,2; las dimi­so­rias para la o., 170,4; el cer­ti­fi­ca­do de la o., 171; reque­ri­da para algu­nos ofi­cios, 186,6;
  • Ordi­na­rio del lugar: la auto­ri­dad pas­to­ral, 12,4; la apro­ba­ción de la pre­sen­cia esta­ble de una cir­cuns­crip­ción en el terri­to­rio de otra, 29,1; escu­cha­do antes de la supre­sión de un Con­ven­to, 33,4; la licen­cia para la pre­di­ca­ción, 96,5; el Impri­mi potest, 106,3; la coope­ra­ción de los Minis­tros y Cus­to­dios, 113,4; las dis­po­si­cio­nes para las res­pon­sa­bi­li­da­des pas­to­ra­les, 117; la con­ven­ción para la acep­ta­ción de las parro­quias, 118,2; res­pon­sa­ble para todas las cosas que se refie­ren al ofi­cio pas­to­ral, 118,3; nom­bra el párro­co a la pre­sen­ta­ción del Minis­tro o del Cus­to­dio, 118,4; nom­bra el vica­rio parro­quial a la pre­sen­ta­ción del Minis­tro o del Cus­to­dio, 118,4;

P

  • Pacien­cia: fru­to de la ora­ción, 34,4;
  • Papa (Sumo Pon­tí­fi­ce): toda la Orden y cada uno de los her­ma­nos está inme­dia­ta­men­te suje­to al P., 3; inter­pre­ta la Regla, 5,1; la obe­dien­cia al P., 12,1; con­fir­ma y san­cio­na la Regla, VI-b;
  • Parien­tes de los her­ma­nos: ora­ción de acción de gra­cias por los p., 69,1; los her­ma­nos no se entro­me­tan en los asun­tos de los p., 69,2; la posi­bi­li­dad de sus­ten­to por par­te de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 69,2; la ora­ción por los difun­tos, 71,1; el sufra­gio men­sual, 71,4; el sufra­gio anual, 71,5; par­ti­ci­pen en las exe­quias, 71,2;
  • Parroc­chia: los her­ma­nos asu­man la cura parro­quial; 100,1; no accep­tar­las don­de no sea posi­bi­le vivir la vida fra­ter­na, 100,2; el pro­ce­so para acep­tar­las, 118,1; la con­ven­ción para la acep­ta­ción, 118,2; suje­ta al Ordi­na­rio del lugar en todas las cosas que se refie­ren al ofi­cio pas­to­ral, 118,3; sus regis­tros y libros suje­tos a la revi­sión del Ordi­na­rio del lugar, 118,3; sus regis­tros y libros suje­tos a la vigi­lian­cia de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 118,3; con­fia­da a la Pro­vin­cia o a la Cus­to­dia, 118,4; su res­pon­sa­ble es el párro­co, 118,5; el equi­li­brio con la vida fra­ter­na, 118,6; la admi­nis­tra­ción de sus bie­nes, 118,6;
  • Párro­co: pre­sen­ta­do por el Minis­tro o Cus­to­dio al Ordi­na­rio del lugar, 118,4; con­sul­ta­do pre­via­men­te para el nom­bra­mien­to del vica­rio parro­quial, 118,4; res­pon­sa­ble direc­to de la parro­quia, 118,5; pida cola­bo­ra­ción al Guar­dián, 118,5; sus com­pe­ten­cias en los Esta­tu­tos, 118,6; cola­bo­re con sus vica­rios y coope­ra­do­res, 118,7; la rela­ción perío­di­ca pas­to­ral y admi­nis­tra­ti­va al Capí­tu­lo con­ven­tual y dis­cu­sión, 118,7; pre­sen­te los gas­tos extra­or­di­na­rios de rele­van­te impor­tan­cia al Capí­tu­lo con­ven­tual y al Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio, 118,8; pre­sen­te al Capí­tu­lo con­ven­tual y al Minis­tro pro­vin­cial con su Defi­ni­to­rio las opcio­nes pas­to­ra­les a lar­go pla­zo que impli­quen el ser­vi­cio de la fra­ter­ni­dad, 118,9; goce de cier­ta esta­bi­li­dad, 118,10;
  • Paz: su cons­tru­ción y pro­mo­ción como signo de mino­ri­dad, 1,4; el aspec­to pro­fé­ti­co de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,3; las con­tri­bu­cio­nes de la pobre­za, 21; lle­va­da por el mun­do, IV-f; y la pre­di­ca­ción, 96,3; y el ecu­me­nis­mo, 104; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Peni­ten­ca: y la ins­ti­tu­ción de la Orden, I-a; en la pers­pec­ti­va de San Fran­cis­co, II-k; per­se­ve­ran­te, II-k; se viva el espí­ri­tu de peni­ten­cia y de con­ti­nua con­ver­sión, 49,1; pres­ten ser­vi­cio a los pobres, 49,2; prac­ti­quen la asce­sis, 49,3; ofrez­can al Señor los sufri­mien­tos y moles­tias de cada día, 51,1; las obras de mise­ri­cor­dia cor­po­ra­les y espi­ri­tua­les, 52,1; otras obras de p., 52,1; obser­ven los tiem­pos peni­ten­cia­les de la Igle­sia local, 52,2; tiem­pos peni­ten­cia­les pro­pios de la Orden, 53,1; vigi­lia de la solem­ni­dad de la Inma­cu­la­da Con­cep­ción, 53,1b; vigi­lia de la solem­ni­dad de San Fran­cis­co, 53,1b; días extra­or­di­na­rios de p., 53,2; pre­di­ca­da por los pri­me­ros her­ma­nos, IV-c; y la pre­di­ca­ción, 96,3;  en la for­ma­ción, 137,4; en el novi­cia­do, 148;
  • Pen­sio­nes: la posi­bi­li­dad, 17,2; pro­vis­tas por los Minis­tros y Cus­to­dios, 17,3;
  • Per­mu­ta: de los bie­nes, 81,3;
  • Per­se­ve­ran­cia: en la obe­dien­cia, I-f; en la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,4; en la peni­ten­cia, II-k;
  • Post-Novi­­cia­­do: según San Fran­cis­co, V-f; la erec­ción o la supre­sión, 129,3; la des­crip­ción del p., 158; se for­men en la escue­la teo­ló­gi­ca fran­cis­ca­na, 164,1; se pro­vea con cur­sos com­ple­men­ta­rios la for­ma­ción fran­cis­ca­na, 164,1; se for­men a un tenor de vida sen­ci­llo, 164,2; se for­men para la misión, la OFS y la MI, 164,3; se impar­ta la for­ma­ción pro­fe­sio­nal y pas­to­ral en el p., 165; las espe­cia­li­za­cio­nes las dis­cier­nan con los Minis­tros y Cus­to­dios, 166;
  • Pos­tu­lan­ta­do: el ini­cio de la for­ma­ción para la vida fran­cis­ca­na, 128;2; el ini­cio de la for­ma­ción para el minis­te­rio orde­na­do, 128,3; la erec­ción y la supre­sión, 129,1; la des­crip­ción del p., 143,1; dura­ción del p., 143,2; requi­si­tos para la admi­sión al p., 144,1 y 144,2; los cer­ti­fi­ca­dos y los docu­men­tos reque­ri­dos para la admi­sión al p., 145; docu­men­to escri­to para el tra­ba­jo gra­tui­to, 146; el res­pon­sa­ble pre­sen­ta la rela­ción por escri­to, 147; la expe­rien­cia con­ti­nua­da en el novi­cia­do, 152,1;
  • Pobres: com­par­tir con los p., 14,3; y la soli­da­ri­dad, 17,1; su vida refle­ja­da en la pobre­za de los her­ma­nos, 18,2; la soli­da­ri­dad con sus sufri­mien­tos y angus­tias, 18,2; soli­da­rios con los pobres, 21; el ser­vi­cio a los p. y la cas­ti­dad, 25,2; el ser­vi­cio a los p. un signo de peni­ten­cia, 49,2; las limos­nas, 52,1; y la misión de la jus­ti­cia, 105,2; la cer­ca­nía en la for­ma­ción, 138,3; en el novi­cia­do, 148; en el post-novi­­cia­­do, 164,2;
  • Pobre­za: según San Fran­cis­co, I-g; defi­ni­ción de p., 14,1; los her­ma­nos renun­cian a la pro­prie­dad indi­vi­dual, 14,2; dis­cer­ni­mien­to comu­ni­ta­rio sobre la ges­tión de los bie­nes, 14,3; y com­par­tir con los pobres, 14,3; la abs­ten­ción de todo acto de pro­pie­dad, 14,4; la depen­den­cia de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 14,4; los her­ma­nos cedan tam­bién la pro­pie­dad inte­lec­tual, 14,5; la des­apro­pia­ción de todo, 14,6; recha­cen el con­su­mo, la acu­mu­la­ción, y el derro­che, 14,6; Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes esti­mu­len con el ejem­plo, 14,7; evi­ten los per­mi­sos indis­cri­mi­na­dos, 14,7; los bie­nes gana­dos o reci­bi­dos por los her­ma­nos son de la fra­ter­ni­dad, 16,1; los suel­dos de los her­ma­nos son del con­ven­to, 16,2; el tra­ba­jo, 17,1; los ins­tru­men­tos de tra­ba­jo, 17,1; las limos­nas, 17,1; los sub­si­dios socia­les, 17,1; las pen­sio­nes, 17,2; la pre­vi­sión social, 17,2; la p. como tes­ti­mo­nio pro­fé­ti­co, 18,1; la vida de los her­ma­nos y de las fra­ter­ni­da­des refle­je el tenor de la gen­te pobre del lugar, 18,2; la p. de la vida común, 18,3; los bie­nes des­ti­na­dos al apos­to­la­do, 19; se res­pe­ten las inten­cio­nes de los bien­he­cho­res, 19; soli­da­ri­dad recí­pro­ca, 20; las con­tri­bu­cio­nes para la Igle­sia, los pobres, la jus­ti­cia, la paz y la inte­gri­dad del crea­do, 21; uso mode­ra­do y res­pon­sa­ble del dine­ro, 22; dis­cer­ni­mien­to de nue­vas for­mas de p., 23; y la admi­nis­tra­ción, 80; y la pro­gra­ma­ción eco­nó­mi­ca, 86,1; como evan­ge­li­za­ción, 89; Fran­cis­co for­ma­ba a los her­ma­nos, V-a;
  • Poder: su recha­zo como signo de mino­ri­dad, 1,4; y fra­ter­ni­dad, III-c;
  • Prác­ti­cas de pie­dad: el Capí­tu­lo con­ven­tual esta­ble­ce el orden de las cele­bra­cio­nes litúr­gi­cas y las prác­ti­cas de pie­dad, 40,4; devo­cio­nes maria­nas, 46,1; se cul­ti­ven las prác­ti­cas de pie­dad, tra­di­cio­na­les de la Orden, y las popu­la­res de las diver­sas nacio­nes y cul­tu­ras, 48,1; se ins­pi­ren en el espí­ri­tu de la litur­gia, 48,2; nacen de la Euca­ris­tía, 97,2; las p. de p. y la misión, 97,2;
  • Pre­di­ca­ción: de los pri­me­ros her­ma­nos, IV-c; en comu­nión con la Igle­sia, IV-d; el bien de las per­so­nas, IV-e; y la trans­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; la p. en gene­ral, 96,1; los her­ma­nos lean, escu­chen y pro­fun­di­cen la Pala­bra de Dios para la p., 96,2; núcleos de la p. de los her­ma­nos, 96,3; medios para la pre­pa­ra­ción de la p., 96,4; la licen­cia para la p., 96,5; p. popu­lar, 101;
  • Pre-pos­­tu­­la­n­­ta­­do: la posi­bi­li­dad de ins­ti­tuir un p., 142,4;
  • Pre­si­den­te de la Conferencia/Federaciñon: ele­gi­do según los pro­pios esta­tu­tos, 220,3; con­vo­ca­dos perío­di­ca­men­te por el Minis­tro gene­ral, 220,3; comu­ni­ca con los her­ma­nos, 221;
  • Pre­vi­sión social: posi­bi­li­dad de la p. s., 17,2; los Minis­tros y Cus­to­dios pro­vean la p.s., 17,3;
  • Pro­cu­ra­dor gene­ral: el ofi­cio, 186,1; la obli­ga­ción, 205;
  • Pro­fe­sión reli­gio­sa (*Pro­fe­sión solem­ne; *Pro­fe­sión tem­po­ral): la defi­ni­ción de p. r., 4,1; obli­ga a la obser­van­cia de la Regla, Cons­ti­tu­cio­nes, y Esta­tu­tos, 7,6; de los votos, 9,1; y el Bau­tis­mo, 9,1; por la p. r. se une a la Igle­sia y a Cris­to, 9,2; tes­ti­mo­nia el aspec­to pro­fé­ti­co, 9,3 y 34,2; los her­ma­nos se entre­gan total­men­te a Dios por la p. r., 34,1; y la con­ver­sión post-bau­­ti­s­­mal, 49,1; y la asce­sis, 49,3; y la misión de la Igle­sia, 88,2; toda su vida misio­ne­ra, 88,2; con­tri­bu­ye a la misión de la Igle­sia, 89; la misión en sí mis­ma, 120,1; y la for­ma­ción, 138,1; se pre­pa­ra en el novi­cia­do, 148; la vuel­ta del novi­cio que ha aban­do­na­do la Orden, 155; la fór­mu­la de la p., 156,2; en el post-novi­­cia­­do, 158;
  • Pro­fe­sión solem­ne (*Pro­fe­sión reli­gio­sa): inco­po­ra al can­di­da­to en la Ordn, 4,2; el can­di­da­to renun­cie a toda pro­pie­dad a tra­vés de un docu­men­to, 15,2; la obli­ga­ción de la Litur­gia de las Horas en pri­va­do o el Ofi­cio de los Padre­nues­tros, 39,1 (Alter­na­ti­va B); el tér­mino de for­ma­ción para la vida fran­cis­ca­na, 128;2; la pre­pa­ra­ción en el post-novi­­cia­­do, 158; haya alcan­za­do la madu­rez reque­ri­da, 161,1; la pre­pa­ra­ción a la p. s., 161,3; la peti­ción por escri­to, 161,4; la admi­sión a la p. s., 162,1; rici­bi­da por el Minis­tro o Cus­to­dio, 162,2; la p. s. anti­ci­pa­da, 162,2; la p. s. regis­tra­da, 162,2; el cam­bio de ins­ti­tu­to reli­go­so de un p. s., 163,1–4;
  • Pro­fe­sión tem­po­ral (*Pro­fe­sión reli­gio­sa): los p. t. cedan la admi­nis­tra­ción de los bie­nes, 15,1; la obli­ga­ción de los Laudes/Vísperas de la Litur­gia de las Horas en pri­va­do o el Ofi­cio de los Padre­nues­tros, 39,2; la p. t. anti­ci­pa­da, 151,2; la p. t. en peli­gro de muer­te, 151,3; la admi­sión a la p. t, 153,1; la peti­ción por escri­to, 153,3; la rela­ción del maes­tro, 154,1; la escu­cha, 154,2; la pro­fe­sión es reci­bi­da por el Minis­tro o Cus­to­dio, 156,1; la dura­ción de la p. t., 157; están obli­ga­dos a obser­var la Regla y las Cons­ti­tu­cio­nes, 159; par­ti­ci­pa de todas las gra­cias de la Orden, 159; el modo de prti­ci­par al Capí­tu­lo con­ven­tual, 159; el indul­to de aban­dono de la Orden del p. t., 160,1; la dimi­sión de la Orden, 160,2; la pró­ro­ga de la p. t., 161,2;
  • Pro­gra­ma­ción (Pro­yec­to): hecha en el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3 y 64; eco­nó­mi­ca, 86,1; el pro­gra­ma pas­to­ral cir­cuns­crip­cio­nal, 94,2; el pro­yec­to pas­to­ral cir­cuns­crip­cio­nal, 112,2; para ase­gu­rar un núme­ro sufi­cien­te de her­ma­nos cua­li­fi­ca­dos, 115,3; misio­ne­ra en las nue­vas cul­tu­ras y ambien­tes socia­les, 124,1; misio­ne­ra de una Pro­vin­cia, 125,1; la fina­li­dad de la visi­ta canó­ni­ca, 191,2;
  • Pro­pie­dad: los her­ma­nos renun­cian a la pro­prie­dad indi­vi­dual, 14,2; los her­ma­nos se abs­ten­gan de todo acto de pro­pie­dad, 14,4; los her­ma­nos cedan tam­bién la pro­pie­dad inte­lec­tual, 14,5; cedan la admi­nis­tra­ción de los bie­nes antes de la pro­fe­sión tem­po­ral, 15,1; renun­cien a la p. de los bie­nes antes de la pro­fe­sión solem­ne, 15,2; la Orden, las Pro­vin­cias, las Cus­to­dias y los Con­ven­tos pue­den poseer, 16,3;
  • Pro­vin­cia: pue­de poseer, 16,3; sea soli­da­ria, 20,1; par­te arti­cu­la­da de la Orden, 28,1; la afi­lia­ción a la P., 28,1; for­ma­da por Con­ven­tos, 28,2 y 30,1; se asien­ta en un deter­mi­na­do terri­to­rio, 28,2; la pre­sen­cia esta­ble en el terri­to­rio de otra cir­cuns­crip­ción y requi­si­tos, 29,1–2 (Alter­na­ti­va A-B); pue­de eri­gir la Dele­ga­ción, 30,2; es desig­na­da con el tér­mino gené­ri­co de cir­cuns­crip­ción, 30,3; agru­pa­da en una Con­fe­ren­cia o Fede­ra­ción, 31,1; la erec­ción, la divi­sión, la unión, la fusión, la supre­sión de la P., 32,1; cri­te­rios para la erec­ción de una P., 32,2; cri­te­rios para la supre­sión, fusión, unión de una P., 32,3; per­so­na jurí­di­ca, 82; el repre­sen­tan­te legal, 82; la admi­nis­tra­ción sea úni­ca, 83,1; toda la admi­nis­tra­ción al ecó­no­mo y al exac­tor, 83,2; el patri­mo­nio esta­ble, 85,2; las con­tri­bu­cio­nes a la Orden, 85,4; las con­tri­bu­cio­nes con­cre­tos de soli­da­ri­dad con la Orden, 85,4; se la con­fían las parro­quias, 118,4; ela­bo­ra los pro­yec­tos misio­ne­ros, 125,1; la comi­sión de for­ma­ción, 134,2; la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,4; el iti­ne­ra­rio for­ma­ti­vo espe­cí­fi­co para can­di­da­tos de edad no joven, 141; la posi­bi­li­dad del pre-pos­­tu­­la­n­­ta­­do, 142,4; pro­gra­mas orgá­ni­cos de for­ma­ción per­ma­nen­te, 175,1; auto­ri­dad prin­ci­pal del Capí­tu­lo pro­vin­cial, 180,2;

R

  • Ratio for­ma­tio­nis (Dis­ci­pu­la­do Fran­cis­cano): para la Orden, 130,1; el ofi­cio, cri­te­rios de elec­ción, las com­pe­ten­cias y rela­cio­nes mutuas, 133; SGF, 134,3;
  • Ratio stu­dio­rum: el estu­dio del caris­ma para quie­nes estu­dian fue­ra de la Orden, 128,6; y los estu­dios supe­rio­res fran­cis­ca­nos, 168;
  • Regla: escri­ta por San Fran­cis­co, I-b; reve­la­da por Dios a San Fran­cis­co, I-d; con­fir­ma­da por el Papa, I-d; el sig­ni­fi­ca­do para San Fran­ces­co, I-d; la inter­pre­ta­ción, I-e y 6,1; inter­pre­ta­da por las Cons­ti­tu­cio­nes, 4,1; con­fir­ma­da por el papa Hono­rio e inter­pre­ta­da por los Roma­nos Pon­tí­fi­ces, 5,1; es la for­ma de vida, 5,1; obli­ga en con­cien­cia, 5,1; es el fun­da­men­to de vida y de la legis­la­ción de la Orden, 5,2; su estu­dio, 5,3; las leyes y decre­tos para obser­var­la, 6,4; el Evan­ge­lio es su fun­da­men­to, 43,2; los tiem­pos de peni­ten­cia, 53,1; no nom­brar car­gos con­tra la R., 115,1; la fidel­dad en los car­gos, 116,1; en la for­ma­ción, 138,5; en el novi­cia­do, 148; con­fir­ma­da y san­cio­na­da por el Papa, VI-b;
  • Rela­cio­nes: bus­car la pre­sen­cia de Dios, 2; y la cas­ti­dad, 25; una con­duc­ta de res­pe­to, 26,1; los ambien­tes sanos y segu­ros, 26,1; trans­for­ma­das por los fenó­me­nos con­tem­po­rá­neos, 55,1; entre las cul­tu­ras, 55,2; recí­pro­cas pro­mue­van la vida fra­ter­na, la for­ma­ción ini­cial y per­ma­nen­te y la misión, 56,1; con las per­so­nas de otras cul­tu­ras, con­fe­sio­nes cris­tia­nas y reli­gio­nes, y con los no cre­yen­tes, 102,3; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción, 136,1; y la madu­rez afe­c­­ti­­vo-sexual, 136,2; con la fami­lia en el semi­na­rio menor, 142,2;
  • Repre­sen­tan­te legal: el car­go, 82;
  • Res­pon­sa­bil­dad pas­to­ral: las dis­po­si­cio­nes de las Con­fe­ren­cias epis­co­pa­les y de los obis­pos dio­ce­sa­nos, 117; suje­ta al Ordi­na­rio del lugar en todo aque­llo que se refie­re al ofi­cio pas­to­ral, 118,3;
  • Revi­sión de vida: hecha en Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; el Capí­tu­lo con­ven­tual el ins­tru­men­to de la r. v., 64;

S

  • Sabá­ti­co: y for­ma­ción per­ma­nen­te, 179,2;
  • Sacer­do­tes: con­ce­le­bra­ción coti­dia­na reco­men­da­da, 37,2;
  • Sacra­men­to de la Peni­ten­cia: los her­ma­nos se acer­quen con fre­cuen­cia al s. p., 50,1; ayu­da a la con­for­ma­ción con Cris­to, 50,1; y la mise­ri­cor­dia, 97,3; el admi­nis­tra­do por los her­ma­nos, 97,3; en la for­ma­ción, 137,5;
  • Sacra­men­tos: y la cas­ti­dad, 25,2; para los her­ma­nos enfer­mos, 61,1; y la trans­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; bro­tan de la Euca­ris­tía, 97,2; los s. y la misión, 97,2; a los enfer­mos, 98,2;
  • Sacro Con­ven­to: des­rip­ción del S. C., 62,1; esta­tu­to par­ti­cu­lar del S. C., 62,2; dere­cho pro­vin­cial par­ti­cu­lar, 228,3;
  • Sagra­da Escri­tu­ra: y San Fran­cis­co, II-h; la doble mesa, 37,1; la escu­cha asi­dua, lec­tu­ra, medi­ta­ción, y estu­dio, 43,1; la igno­ran­cia es igno­ran­cia de Cris­to, 43,1; el uso de los ins­tru­men­tos ade­cua­dos, 43,1; par­ti­cu­lar­men­te el Evan­ge­lio, 43,2; otras cele­bra­cio­nes de la Pala­bra, 43,3; el com­par­tir común de la Pala­bra, 43,4; la fra­ter­ni­dad nutri­da por la Pala­bra, 54,3; y la pre­di­ca­ción, 96,2; nutre cada día a los for­man­dos, 137,2; y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,3; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1;
  • San­cio­nes: canó­ni­cas, 77,1; 77,2; 79,1;
  • San­ta Sede: inter­pre­ta autén­ti­ca­men­te la Regla, 6,1; la apro­ba­ción de las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,2; da la autén­ti­ca inter­pre­ta­ción de las Cons­ti­tu­cio­nes, 6,3; la alie­na­ción, la per­mu­ta o el arrien­do de cier­tos bie­nes mue­ble­si e inmue­bles, 81,3; la acep­ta­ción a la Orden de un miem­bro de un ins­ti­tu­to secu­lar o socie­dad de vida apos­tó­li­ca, 163, 2 y 163,3; acep­ta la renun­cia del Minis­tro gene­ral, 193,3;
  • San­tí­si­ma Tri­ni­dad: y la Regla, I-d; la comu­nión con la S.T., II-l; ori­gen de la cas­ti­dad, 24,1; y la Euca­ris­tía, 37,1; mode­lo de fra­ter­ni­dad, 54,1; icono de la fra­ter­ni­dad, 63; y la misión, IV-b; la ben­di­ción para la for­ma­ción, V-i; el prin­ci­pal ope­ra­dor de for­ma­ción, 126,1; fuen­te de auto­ri­dad, VI-a;
  • San­tos de la Orden: su vene­ra­ción, 47,2;
  • Secre­ta­ria­do gene­ral para la ani­ma­ción misio­ne­ra: el ofi­cio, 125,4 y 125,5;
  • Secre­ta­ria­do gene­ral para la for­ma­ción: el ofi­cio, 134,3; pro­mue­va expe­rien­cias inter­cul­tu­ra­les de for­ma­ción per­ma­nen­te con las Con­fe­ren­cias y Fede­ra­cio­nes, 175,2;
  • Secre­ta­ria­dos gene­ra­les: debe haber diver­sos car­gos gene­ra­les para cola­bo­rar en la vida y misión de la Orden, 206;
  • Secre­ta­rio cus­to­dial: el ofi­cio, 186,3;
  • Secre­ta­rio gene­ral: el ofi­cio, 186,1;
  • Secre­ta­rio pro­vin­cial: el ofi­cio, 186,2;
  • Segui­mien­to de (con­for­ma­ción con) Cris­to: (*Jesu­cris­to); y su Evan­ge­lio, I-e; pobre y humil­de como mino­ri­dad, 1,4; el Cru­ci­fi­ca­do en la peni­ten­cia, II-k; y el espí­ri­tu de peni­ten­cia, 49,1; en la for­ma­ción, IV-e; la fina­li­dad de los for­man­dos, V-h; el pro­ce­so de for­ma­ción, 126,2; alcan­za las pro­fun­di­da­des, 126,3; las obli­ga­cio­nes prio­ri­ta­rias de la for­ma­ción son el  s. y la con­for­ma­ción con Cris­to, 127; la for­ma­ción espi­ri­tual, 137,1; de Cris­to pobre y sier­vo en la for­ma­ción, 138,3; en el post­no­vi­cia­do, 158; la madu­rez reque­ri­da en la pro­fe­sión solem­ne, 161,1; y la for­ma­ción per­ma­nen­te, 173; en la ora­ción de San Fran­cis­co, VI-a;
  • Semi­na­rio menor: la ins­ti­tu­ción del s. m., 142,1; la vida de los jóve­nes en el s. m., 142,2; los estu­dios en los s. m., 142,3;
  • Sen­ci­llez: en la misión como ras­go de la fra­ter­ni­dad, 1,2; y la pobre­za, 14,4; y la ges­tión de los bie­nes, 16,1; y el dine­ro, 22; en las rela­cio­nes, 90,2; y la pre­sen­cia de los her­ma­nos, 119,3; Fran­cis­co for­ma­ba a los her­ma­nos, V-a; la fina­li­dad de los for­man­dos, V-h; en la for­ma­ción, 138,3; en el post­no­vi­cia­do, 164,2; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral por San Fran­cis­co, VI-e;
  • Sera­p­hi­­cum-San Bue­na­ven­tu­ra: casa de for­ma­ción y estu­dio para todas las cir­cuns­crip­cio­nes, 129,6; se pro­mue­van estu­dios supe­rio­res en cla­ve fran­cis­ca­na, 168;
  • Ser­vi­cio: a los her­ma­nos enfer­mos como un ras­go carac­te­rís­ti­co de la fra­ter­ni­dad, 1,2; recí­pro­co como signo de mino­ri­dad, 1,4; a la huma­ni­dad como signo de con­ven­tua­li­dad, 1,5; el espí­ri­tu de los Minis­tros, Cus­to­dios, Guar­dia­nes, 13,1; y la cas­ti­dad, 25,2; fra­terno, 54,4; domés­ti­co, 65,3; un signo de mino­ri­dad en misión, 90,2; a los que están en torno a los her­ma­nos, 93,4; en las parro­quias, 100,1; la fina­li­dad de la for­ma­ción, 126,2 y 127; la for­ma­ción, 136,4; en el novi­cia­do, 148; y la auto­ri­dad de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-c; el minis­te­rio de los Minis­tros y Cus­to­dios, VI-h; de la auto­ri­dad de los Capí­tu­los y de los Minis­tros, Cus­to­dios y Guar­dia­nes, 179;
  • Silen­cio: volun­ta­rio, 52,1; en el Con­ven­to se cree un cli­ma de s., 66,2; en el novi­cia­do, 148;
  • Sobrie­dad: y la pobre­za, 14,4; y la ges­tión de los bie­nes, 16,1; y el dine­ro, 22; y la evan­ge­li­za­ción, 89; y la pre­sen­cia de los her­ma­nos, 119,3; en las casas de for­ma­ción, 128,1;
  • Soli­da­ri­dad: con los exclui­dos y mar­gi­na­dos, 1,4; el aspec­to pro­fé­ti­co de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,3; con los pobres, 17,1; con los sufri­mien­tos y las angus­tias de los pobres, 18,2; den­tro de la Orden, 20,1; y la mobil­dad de los her­ma­nos, 20,1; y la for­ma­ción, 20,1; y la implan­ta­tio Ordi­nis, 20,1; la defi­ni­ción, 20,2; las for­mas con­cre­tas en los Esta­tu­tos gene­ra­les, 20,2; las for­mas con­cre­tas en los Esta­tu­tos pro­vin­cia­les y cus­to­dia­les, 20,3; en la con­ven­ción de la pre­sen­cia esta­ble de una cir­cuns­crip­ción en el terri­to­rio de otra, 29,2; uni­da en Con­fe­ren­cia y Fede­ra­ción, 31,2; la acción de la Tri­ni­dad, 54,1; y la admi­nis­tra­ción, 80; las con­tri­bu­cio­nes de los Con­ven­tos a la Cus­to­dia o la Pro­vin­cia, 85,2; y la pro­gra­ma­ción eco­nó­mi­ca, 86,1; y la jus­ti­cia, 105,1; y la sen­si­bi­li­dad misio­ne­ra, 120,1 y 120,2; eco­nó­mi­ca con las nue­vas pre­sen­cias, 125,1; cola­bo­ra­ti­va con las nue­vas pre­sen­cias, 125,2;
  • Sub­si­dios socia­les: la posi­bi­li­dad, 17,1;
  • Sufra­gios: men­sua­les, 71,4; anua­les, 71,5; otros esta­ble­ci­dos por los Esta­tu­tos, 71,6;
  • Sumi­sión: a todos como signo de mino­ri­dad, 1,4; y la obe­dien­cia, 10,1;
  • Supe­rio­res mayo­res: defi­ni­ción, 181,2;

T

  • Talen­tos: y la obe­dien­cia, 13,2; en la vida fra­ter­na, 54,4; y las ini­cia­ti­vas de los her­ma­nos, 58,1; la misión tenien­do en cuen­ta las acti­tu­des y capa­ci­da­des de los her­ma­nos, 92,1; el dis­cer­ni­mien­to para la dis­po­ni­bi­li­dad de los talen­tos de los her­ma­nos, 92,2; para el ser­vi­cio de la edi­fi­ca­ción del Reino de Dios, 110,2; en la entre­ga de los car­gos, 115,2;
  • Tes­ti­mo­nio: ideal de la Orden, 1,1; pro­fé­ti­co de un mun­do nue­vo, 9,3; de total dedi­ca­ción a Dios, II-l; pro­fé­ti­ca de la vida fra­ter­na, 54,2; a todos los pue­bos, 55,1; plu­ri­cul­tu­ral en Asís, 62,1; y la pre­di­ca­ción de los pri­me­ros her­ma­nos, IV-c; de la vida, IV-h; del caris­ma en la Igle­sia, 89; hecho con el esti­lo de vida, 89; pro­fé­ti­co de la fra­ter­ni­dad y de la mino­ri­dad en misión, 90,1; las diver­sas for­mas, 93,1; en las diver­sas cul­tu­ras de la misión, 93,2; y la trans­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; en las igle­sias y en los san­tua­rios de los her­ma­nos, 95; en la pre­di­ca­ción, 96,2; en la parro­quia, 100,1; y la nue­va evan­ge­li­za­ción, 102,1; las nue­vas for­mas de la misión y de las acti­vi­da­des que mejor mani­fies­tan el aspec­to pro­fé­ti­co de la fra­ter­ni­dad, 111; pro­mo­vi­do entre las diver­sas cir­cuns­crip­cio­nes para la misión por el gobierno de la Orden, 113,1; entre los hom­bres de diver­sas cul­tu­ras y ambien­tes socia­les, 119,1; her­ma­nos entre her­ma­nos tes­ti­mo­nien con la vida que Dios es Padre, 119,3; para las voca­cio­nes, V-d; de los for­ma­do­res, 131,2; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción de las rela­cio­nes para el t., 136,1; de la vida fra­ter­na en for­ma­ción, 138,2; y la ani­ma­ción voca­cio­nal, 139,1;
  • Tra­ba­jo (*Misión): los her­ma­nos se sien­tan vin­cu­la­dos a la ley del t., 17,1; sus ins­tru­men­tos, 17,1; como misión, IV-i y 109; sin apa­gar el espí­ri­tu de la ora­ción; 91; el t. manual es una apor­ta­ción a la misión, 109; se tra­ba­je fiel y devo­ta­men­te, 110,1; la for­ma­ción hacia, 136,4; en el novi­cia­do, 148; la for­ma­ción pro­fe­sio­nal y pas­to­ral, 165;
  • Trans­fi­lia­ción: tem­po­ral o per­pe­tua, 228,5;
  • Trans­pa­ren­cia: inte­rior para la cas­ti­dad, 25,1; afe­c­­ti­­vo-sexual, 136,2;
  • Tum­bas: de los her­ma­nos, 71,3;

V

  • Vaca­cio­nes: se con­ce­dan v., 68,2;
  • Vica­rio cus­to­dial: supe­rior mayor, 181,2; el ofi­cio, 186,3; la cola­bo­ra­ción, 192,3; pue­de sus­ti­tuir al Cus­to­dio gene­ral en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,2;
  • Vica­rio del con­ven­to: el ofi­cio, 186,4; ele­gi­do por el Capí­tu­lo con­ven­tual, 188,2; requi­si­tos, 188,2; la cola­bo­ra­ción, 192,3; con­vo­ca el Capí­tu­lo con­ven­tual en ausen­cia del Guar­dián, 225,2;
  • Vica­rio gene­ral: supe­rior mayor, 181,2; el ofi­cio, 186,1; la cola­bo­ra­ción, 192,3; pre­si­de en el Capí­tu­lo gene­ral en ausen­cia del Minis­tro gene­ral, 199; sus­ti­tu­ye al Minis­tro gene­ral, 203; con­vo­ca el Capí­tu­lo gene­ral elec­ti­vo en la sede vacan­te del Minis­tro gene­ral, 203;
  • Vica­rio parro­quial: su nom­bra­mien­to, 118,4; la cola­bo­ra­ción con el párro­co, 118,5;
  • Vica­rio pro­vin­cial: supe­rior mayor, 181,2; el ofi­cio, 186,2; la cola­bo­ra­ción, 192,3; pue­de sus­ti­tuir al Minis­tro en el Capí­tu­lo gene­ral, 198,2; sus­ti­tu­ye al Minis­tro, 215;
  • Vida acti­va: los her­ma­nos unan la vida con­tem­pla­ti­va a la v.a., 2; inti­ma­men­te uni­da a la ora­ción para la per­fec­ta vida de unión con Dios, 35,1; con­pe­ne­tra­da por la vida con­tem­pla­ti­va, 88,3;
  • Vida común: y la pobre­za, 18,3; y la ofrez­can, 51,1;
  • Vida con­tem­pla­ti­va: los her­ma­nos unan la v.c. a las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas, 2; el deber de los her­ma­nos de unir­la a la vida acti­va, 2; el prin­ci­pal com­pro­mi­so de la pro­fe­sión reli­gio­sa, 34,1; ínti­ma­men­te uni­da a las acti­vi­da­des para la per­fec­ta vida de unión con Dios, 35,1; con­pe­ne­tra­da por la vida acti­va, 88,3; con­ven­tual en la for­ma­ción, 138,4;
  • Vida fra­ter­na (*Fra­ter­ni­dad): mode­la­da en la Tri­ni­dad, 54,1; la comu­nión con la Igle­sia, 54,2; el tes­ti­mo­nio pro­fé­ti­co, 54,2; cons­trui­da cada día en la comu­nión, 54,4; y las rela­cio­nes y el inter­cam­bio entre las cul­tu­ras, 55,2; y los con­flic­tos cul­tu­ra­les, 55,4; pro­mo­vi­da por las rela­cio­nes recí­pro­cas, 56,1; y el Capí­tu­lo con­ven­tual, 57,3; de cor­te­sía y cari­dad, 60,1; se evi­tan las cosas que tur­ban la paz, 60,2; la solu­ción de los con­flic­tos, 60,3; la comu­nión con­so­li­da­da con las accio­nes comu­nes, 63; y el hábi­to, 67,1; el sufra­gio men­sual, 71,4; el sufra­gio anual, 71,5; los her­ma­nos en difi­cul­tad, 76,2; y la admi­nis­tra­ción, 80; y la evan­ge­li­za­ción, 89; las acti­vi­da­des apos­tó­li­cas apro­ba­das y coor­di­na­das, 92,4; en las varias cul­tu­ras de misión, 93,2; y la trans­for­ma­ción misio­ne­ra, 94; en la parro­quia, 100,1; no acep­tar las parro­quias don­de no sea posi­ble vivir la v. f., 100,2; no desig­nar car­gos con­tra la v. f., 115,1; la fide­li­dad en los encar­gos, 116,1; el equi­li­brio con la parro­quia, 118,6; pro­gra­ma­da en las nue­vas cul­tu­ras y en los ambien­tes sociales,124,1; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción de las rela­cio­nes para la v. f., 136,1; en la for­ma­ción, 138,2; en el pos­tu­lan­ta­do, 143,1; en el novi­cia­do, 148; en el post-novi­­cia­­do, 158; la fina­li­dad de la visi­ta canó­ni­ca, 191,2;
  • Vida evan­gé­li­ca: la for­ma de vida de San Fran­cis­co, 54,3; no temer su pro­pues­ta, 55,1; y las vaca­cio­nes, 68,2; en la pre­di­ca­ción, 96,2 y 96,3; su reno­va­ción en la for­ma­ción per­ma­nen­te, 173;
  • Vigi­lian­cia: en la pro­fe­sión reli­gio­sa, 9,4; y la cas­ti­dad, 25,3; en la ora­ción, 34,3; sobre la cali­dad de la vida espi­ri­tual, 34,3;
  • Vir­tud: y la pobre­za, I-g; el fru­to de la unión con Dios, 35,2; anun­cia­das en la pre­di­ca­ción, IV-e y 96,3; la for­ma­ción como cre­ci­mien­to y puri­fi­ca­ción de las rela­cio­nes, 136,1; la des­crip­ción del Minis­tro gene­ral según San Fran­cis­co, VI-e; la des­crip­ción del Defi­ni­to­rio gene­ral por San Fran­cis­co, VI-f;
  • Visi­ta canó­ni­ca: obli­ga­ción, 191,2; modo de rea­li­zar­la, 191,3; revi­sión, 191,3;
  • Visi­ta fra­ter­na: de par­te de los Minis­tros y Cus­to­dios, 191,1;
  • Visi­ta­dor esta­ble: excep­cio­nal, 187,4;
  • Voca­ción: com­par­ti­da por todos los her­ma­nos, 1,3;
  • Votos: obli­gan sub gra­vi, 9,5; la pre­pa­ra­ción en el novi­cia­do, 148; en el post-novi­­cia­­do, 158;
  • Voz acti­va y pasi­va: del exclaus­tra­do, 77,1a); del que ha pedi­do la dis­pen­sa de llas car­gas pro­ve­nien­tes de la Sagra­da orde­na­ción o el indul­to de secu­la­ri­za­ción, 77,1b); del que se ausen­ta ile­gí­ti­ma­men­te del con­ven­to, 77,1c); del que ha aban­do­na­do ile­gí­ti­ma­men­te la Orden, y ha sido admi­ti­do de nue­vo, 77,1d; del pro­fe­so tem­po­ral, 159; en el quin­to escru­ti­nio en la elec­ción de un Minis­tro o de un Cus­to­dio gene­ral, 189,4; del pro­fe­so solem­ne, 228,2; del pro­fe­so solem­ne colo­ca­do en el Sacro con­ven­to y en la Cus­to­dia de Asís, 228,3